La carta doble filo de Zuluaga

En un documento. el candidato del Centro Democrático le pide al presidente Santos que suspenda los diálogos de paz en respuesta al crimen de Tumaco y a su vez, catapulta su candidatura bajo la convicción de que no existe tal enunciado de “negociaciones” si las Farc no ponen de su parte y si el Presidente ‘no aprieta’.

A pesar de que el presidente Juan Manuel Santos dio orden directa al Ministerio de Defensa y las fuerzas Militares de redoblar los operativos para dar con los autores del asesinato de dos policías en Tumaco, Nariño, y que el mandatario dio por seguro que el crimen no quedaría impune, no hubo aclaración de si tal hecho sería acreedor de suspender los diálogos de paz de La Habana.

 

En efecto, varias figuras de la política del país se han expresado en función de atestiguar que el crimen es otro facto que refleja un incumplimiento por parte de las Farc desde la mesa de negociaciones (…) y enfatizan en que la paz no es negociable si la guerrilla no cesa toda actividad criminal.

 

Bajo este marco, el candidato presidencial del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, radicó una carta enviada al presidente Santos en la que le pide la suspensión inmediata del proceso de paz como acción decisoria frente al crimen de Tumaco. Vea las palabras del jefe de Estado al respecto.

 

 “Usted (Santos) públicamente dijo en declaraciones al periódico El País de España que suspendería las negociaciones con los terroristas de las Farc si atentaban contra alguien “importante”…”, escribió el candidato.

 

Luego anota: “Espero que actúe en consecuencia y suspenda de manera de inmediata las negociaciones que de espaldas al país se realizan en La Habana. De no hacerlo, confirmaríamos, con tristeza, su desprecio por los colombianos del común que parecen ser ciudadanos de tercera para su gobierno. ¿En qué élite o grupo poderoso debe estar un compatriota nuestro para que a usted le merezca el calificativo de “importante”?

 

El texto de Zuluaga es claro en reiterar lo que para el candidato es la “convicción de que sólo se puede negociar cuando existe verdadera voluntad de paz, y de que no hay demostración de dicha voluntad distinta del cese de toda acción criminal por parte de la guerrilla”.

 

No obstante, también resalta un enunciado de doble filo. Por un lado, hacerle un jalón de orejas al Presidente y por otro, impulsar su candidatura sobre una campaña que continuamente pone en tela de juicio a la actual administración frente al desarrollo de los diálogos.

 

En todo caso, en plena jornada electoral la aparición de este tipo de anuncios da en el punto para que un antagonista al gobierno Santos como lo es Zuluaga, refuerce su aspiración presidencial y le quite puntos al mandatario.