“Hace 20 años la palabra humedal no existía en el léxico de los bogotanos”

Este sábado se celebra el Día Mundial de los Humedales, una tradición que empezó hace 42 años y que en Bogotá inició una travesía por el rescate de estos ecosistemas que hace más de 100 años acaparaban más de 50 mil kilómetros de la ciudad y hoy tan sólo representan menos de 800.

Bogotá tiene 14 humedales repartidos desde el norte hasta el sur de la ciudad. En la localidad de Suba se encuentran la mayoría con un total de cuatro: La Conejera, que cuenta con 58,9 hectáreas, Guaymaral con 41,1, Juan Amarillo con 222,5 y Córdoba con 40,5 hectáreas.

 

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Sigue la localidad de Kennedy con tres: La vaca, El Burro y Techo y Engativá con 2 al igual que Fontibón: Santa María del Lago y Jaboque y Meandro del Say y Capellanía. Otras localidades con humedales son: Usaquén con el Torca, Bosa con Tibanica que limita con Soacha, y Barrios Unidos con el nuevo humedal del Salitre.

 

A la fecha tan sólo ocho humedales cuentan con plan de manejo ambiental: La Vaca, El Burro, Córdoba, Juan Amarillo, Tibanica, Techo, Santa María del Lago y Capellanía.

 

La secretaria de ambiente Susana Muhammad dice: “los humedales son los ecosistemas que la ciudad hace 20 años empezó a reconocer como zonas protegidas gracias al trabajo de muchas asociaciones ambientalistas, de ciudadanos, de vecinos”, ya que “hace 20 años la palabra humedal no existía en el léxico de los bogotanos.”

 

Según Muhamad los humedales de la ciudad tienen muchos problemas para su mantenimiento ya que existen riesgos para proteger estos ecosistemas que  “por sus características generan una gran biodiversidad,  pero que además tienen  una función de regulación hídrica muy importante. Son como esponjas que a medida que baja el agua de los cerros, tanto la de lluvia como la que viene de quebradas y ríos, tienden a hacer más lento su tráfico a través de lo que era el valle de la ciudad hacía el río Bogotá para almacenar agua.”

 

El riesgo primario que sufren estos ecosistemas que ocupan cerca de la mitad de la ciudad por el occidente son las conexiones cerradas, “éstas deberían estar conectadas a la red de alcantarillado fluvial pero las de las casas y los edificios se conectan erróneamente a esa red, por lo tanto, esa agua residual termina llegando directamente a los humedales.” asegura Muhamad.

 

La idea es que el alcantarillado de aguas lluvia conduzca a los cuerpos de agua de la ciudad, pero a las conexiones terminan llegando las aguas negras que contaminan los humedales.

 

Además, dado el alto grado de expansión urbana que se presentó en las primeras décadas del siglo XX, se cementó y construyó por encima de la mayoría de las hectáreas de humedal que tenía la ciudad, por eso en la actualidad se tiene mucho más riesgo de inundación y de corrientes rápidas que terminan desbordando los ríos que atraviesan Bogotá.

 

Aunque la secretaria reconoce que existe un grave problema al momento de recuperar estos ecosistemas porque para ello se debe “comprar predios, realizar  cerramiento y empezar la restauración ecológica” también hace un llamado a la ciudadanía para que aprendan que “los humedales son ecosistemas que debemos aprender a utilizar para la recreación y la educación pasiva.”

 

“No en todas las zonas de los humedales se puede estar porque o si no se interfiere con los procesos de Flora y Fauna. Por ejemplo el humedal de ‘La Conejera’ tiene hoy claramente algunos caminos y algunos balcones donde se puede observar la vida silvestre y hay otros humedales que definitivamente hoy tienen altos grados de contaminación que por lo tanto no son susceptibles de ser visitados porque tiene un riesgo para las personas que los visitan”, asegura la funcionaria.

 

En la ciudad existen algunos humedales que no pueden ser visitados por la ciudadanía por el alto grado de inseguridad que se presenta en la zona, y respecto al tema la secretario dijo que: “Hay un  factor clave; Y es la capacidad de enmallar el humedal, pero esto depende de la compra de predios que es un proceso largo y que no hemos terminado de realizar.” Sin embargo aseguró que “a partir del mes de diciembre todos los humedales de Bogotá tienen una administración que incluye vigilancia. Pero las actividades recreativas deben ser guiadas porque hay parte del humedal que están en proceso de recuperación y hay partes que están invadidas y en las cuales no se han podido adquirir los predios.”

 

Frente a las actividades que va a realizar la administración para celebrar los 42 años del Día Mundial de los Humedales, la secretaria dijo que van haber jornadas de limpieza con vigías del agua y comunidades. Además se va a hacer el lanzamiento de un libro sobre la metodología que ha utilizado Bogotá en la recuperación de los humedales, y se van a tener conversatorios, recorridos en bicicleta organizados por las organizaciones de defensa de los humedales y siembra de árboles para la recuperación de los ecosistemas.

 

Respecto al cuidado de los humedales de la ciudad de Bogotá, La administración Distrital firmó junto al acueducto un convenio por 25 mil millones de pesos que va a garantizar la administración permanente sin un día de interrupción durante los próximos tres años de cada uno de los humedales.