Eutanasia, un debate por el derecho a decidir

El 9 de octubre el Senado de la República aprobó en primer debate un proyecto de ley que reglamenta la práctica de la eutanasia en Colombia. Con 10 votos a favor y 4 en contra, la comisión primera dio vía libre a la iniciativa.

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La ley tiene como principal objetivo atender la solicitud de los pacientes que deseen poner fin a su vida en condiciones dignas y humanas, a través de la eutanasia aplicada de manera correcta por médicos especializados. Al aceptar dicha regulación, el Estado ayudaría a controlar y evaluar la correcta realización del procedimiento, atendiendo al deber de la constitución de proteger la vida.


El debate sobre regular o no la eutanasia ha involucrado a la comunidad religiosa que se opone firmemente a que sea aceptada la iniciativa. Sin embargo, el ponente de la misma, Armando Benedetti, plantea que  “hay minorías que no tienen religión y que creen que si la vida no es digna, tienen la potestad de terminarla”.


Por su parte, el Doctor Juan Mendoza Vegas, presidente de la Fundación Pro Derecho a Morir Dignamente, en entrevista para Confidencial Colombia, plantea que la decisión de morir es de cada persona y no debe tener ninguna influencia religiosa si así lo desea.


Confidencial Colombia: ¿Por qué se presenta un debate sobre la eutanasia y cuál sería su argumento para defender esta práctica?


Juan Mendoza: Colombia tiene tanto debate porque hay una gran oposición de tipo  religioso como en todos los países que tienen una tradición religiosa muy fuerte. El asunto que se discute no es que las personas con creencias puedan o no puedan pedir la eutanasia, sino que las personas que no tengan esas convicciones no sean obligadas a sufrir, simplemente para imponerle las condiciones de otros.


El único dueño de la vida de uno, es uno mismo. Cada quien debe tener derecho a decidir sobre su vida sin ninguna otra limitación.


CC: ¿Cómo cree que va a terminar el debate que se está llevando en el Senado sobre la eutanasia?


JM: Es muy difícil saber qué va a pasar, pero yo tengo la esperanza de que los congresistas piensen con el mismo ánimo abierto con que se debe pensar este tipo de temas. Espero que los senadores les permitan a los colombianos decidir sobre sus propias vidas y sus propias muertes, sin que nadie tenga que obligar a otro a lo que esa persona no quiere.


Mi esperanza es que con este debate, Colombia se empiece a llenar de personas libres y con libres me refiero a que pueda decidir sobre lo que le importa, mientras no perjudique a los demás.


CC: ¿Qué antecedentes existen de países que adelanten iniciativas para defender el proyecto la eutanasia como alternativa para  morir dignamente?


JM: Quiero hacer énfasis que el derecho a morir dignamente no es lo mismo que la eutanasia, esta última técnica es solo una forma de morir dignamente, pero hay muchas más maneras de hacerlo. La persona debe resolver de qué manera quiere morir.


Por otro lado, ya hay países que han regulado la eutanasia y han adelantado proyectos a favor de la muerte digna. Alrededor de todo el mundo hay 38 países, entre los cuales, por lo menos 4 tienen legalizada la eutanasia y la pueden practicar como Bélgica, Holanda, Luxemburgo y dos estados de los Estados Unidos.


CC: ¿La fundación Pro Derecho a morir Dignamente que está haciendo por las personas que buscan decidir sobre su vida?


JM: Nosotros como siempre estamos en primer lugar llevando información, tratando de educar a nuestros compatriotas sobre el derecho que les asiste de resolver sobre su vida hasta el último instante de ella.

 

La fundación Pro Derecho a Morir Dignamente el único servicio que presta es información y educación. No damos servicios directos de eutanasia, somos una institución educativa.


Accediendo a la página de la fundación, la gente puede conocer la ayuda que brindamos.


Los derechos del paciente

 

Según el Ministerio de Salud, los pacientes tienen 10 derechos específicos que protegen su dignidad en situaciones de vulnerabilidad. Dentro de estos, se aclara que cada persona que haya reducido su calidad de vida tiene derecho a decidir sobre el futuro de su enfermedad.


De esos 10 derechos plantados por el organismo público, 4 hacen un especial énfasis en el tratamiento que cada persona le puede dar a su diagnóstico dependiendo sus creencias y las consideraciones medicas.


1.  Derecho a recibir un trato digno  respetando sus creencias, costumbres y opiniones sobre la enfermedad que sufre.

2. Derecho a recibir la mejor asistencia médica disponible durante el proceso de la enfermedad, respetando sus deseos, en caso de enfermedad irreversible.


3.  Derecho a recibir o rehusar apoyo espiritual o moral, cualquiera que sea el culto religioso que profese.


4.  Derecho a morir con dignidad y a respetar su voluntad de permitir que el proceso de muerte siga su curso natural en la fase terminal de su enfermedad.

Si bien la eutanasia o suicidio asistido como es conocido dentro de la comunidad científica es una práctica que genera cuestionamientos éticos y morales, también es una discusión que podría otorgarle al paciente la posibilidad de decidir libremente sobre el manejo de su enfermedad y sobre su muerte, de la misma manera que el Gobierno le dio la posibilidad de desarrollar su vida y fue protegido por la Ley. La eutanasia, un debate urgente por la dignidad de los seres humanos.