Estados Unidos "no se dejará intimidar", Obama

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, una vez más afirmó que no negociara con los yihadistas y ratificó que el objetivo de la Casa Blanca es claro: “contener y destruir al ISIS”, así lo manifestó horas después de conocerse la segunda decapitación a un periodista norteamericano por parte del grupo terrorista Estado Islámico.  

Obama, reconoció durante su visita a Tallinn, capital de Estonia, que las operaciones contra el ISIS “llevarán tiempo” y “esfuerzos”. Asimismo advirtió que su país no se dejara intimidar por la decapitación del periodista de 31 años Steven Sotloff. 

 

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“Los ataques contra ISIS ayudarán al progreso de Irak”. Estados Unidos “no se dejará intimidar”. 

 

Como un “horrible acto de violencia, el jefe de Estado condenó el asesinato de Sotloff y recapituló que la labor de Washington es que el Estado Islámico deje de ser una amenaza.Finalmente señaló que las amenazas del grupo terrorista solo conseguirán unir a los estadounidenses.  

 

Este marte el mundo se conmocionó con un nuevo vídeo de una salvaje decapitación. En esta ocasión la víctima es Steven Sotloff, un periodista de 31 años nacido en Florida y capturado el 4 de agosto del año pasado en Alepo.  

 

Se trata del mismo reportero que aparecía al final del video anterior emitido a finales de agosto y en el que se puede ver la decapitación del también reportero James Foley. En aquel primer macabro mensaje a EEUU, los yihadistas amenazaban con decapitar a Sotloff si el presidente Barack Obama no se plegaba a sus exigencias.  

 

La Casa Blanca ya ha confirmado que el vídeo es auténtico, tras el análisis de los servicios secretos. La factura es muy parecida a la anterior. La víctima, arrodillada en mitad del desierto, viste un mono naranja. Con una sorprendente serenidad, lanza una soflama contra su país, contra EEUU.  

 

Sin su característica barba, con el pelo rapado y mucho más delgado que la última vez que se le fotografió en libertad, pero sin signos visibles de maltrato físico, Sotloff responsabiliza a su Gobierno de lo que está a punto de ocurrirle. 

 

 

“Obama, tu política exterior de intervención en Irak se suponía que consistía en salvaguardar vidas e intereses americanos. ¿Yo no soy un ciudadano americano?”, se queja mirando a la cámara con un rostro inexpresivo. “Por lo poco que sé sobre política exterior, recuerdo que hubo un tiempo en el que no se podían ganar unas elecciones sin prometer retirar nuestras tropas de Irak y Afganistán, y cerrar Guantánamo. Aquí estas ahora, Obama, acercándote al final de tu mandato y sin haber cumplido ninguna de las promesas anteriores”, protesta. 

 

De pie, junto a Sotloff, comparece su verdugo, con una túnica negra y un cuchillo en la mano. Parece ser la misma persona que ejecutó a Foley y a quien los servicios de Inteligencia británicos creen haber identificado como Abdel-Majed Abdel Bary, un joven crecido en Londres que, al parecer, forma parte de un pequeño comando británico que se hace llamar The Beatles y que se encarga de custodiar a los prisioneros extranjeros del EI.  

 

“Estoy de vuelta Obama”, dice el yihadista. “Estoy de vuelta por tu arrogante política exterior hacia el Estado Islámico, por tu insistencia en continuar bombardeando Amerli, Zumar y la presa de Mosul, a pesar de nuestras serias advertencias”, insiste. “De la misma manera que tus misiles continúan golpeando a nuestra gente, nuestro cuchillo golpeará en los cuellos de tu gente”, concluye. 

 

La Casa Blanca ha confirmado oficialmente la veracidad de la grabación. Una fuente citada por el diario The New York Times explicaba que se intenta determinar si Foley y Sotloff fueron asesinados el mismo día. Según dicha hipótesis, los yihadistas habrían espaciado la difusión del vídeo a propósito para duplicar su impacto. En cualquier caso, el vídeo se despide con una nueva amenaza, la de asesinar a un tercer rehén, el británico David Cawthorne Haines, un exsoldado que trabajaba para organizaciones de ayuda humanitaria y que fue capturado en marzo de 2013, cerca de un campo de refugiados en la frontera entre Turquía y Siria. 

 

Con información de Infobae y El confidencial