Esclavos de la desigualdad

El desafío de los presidentes y líderes políticos, 201 años después de la independencia del país, es encontrar una política de inclusión que permita la sostenibilidad de las economías emergentes para poder competir con las grandes potencias a nivel local, regional y mundial.2011-07-19 Aunque la biodiversidad, los recursos naturales y la ubicación geográfica del país permiten pensar en la posibilidad de conseguir un avance en términos de igualdad y equidad social, la mala distribución de la riqueza, los monopolios económicos y la presencia histórica del conflicto armado en Colombia no permiten el aprovechamiento de gran parte de los territorios fértiles, a la vez que el ingreso per cápita en los hogares del país escasamente alcanza para cubrir las necesidades básicas.

La pobreza no sólo se debe a la violencia armada y al desplazamiento forzado, hay más factores que intervienen en la problemática de la desigualdad social en el país: corrupción, el precario sistema educativo y la poca inclusión de las minorías étnicas.

La historia de Colombia se ha volcado a enfrentar y solucionar la violencia y a hacerle frente a los desastres naturales que no solo atacan a la población sin avisar, sino que acaban con las reducidas arcas de dinero público, que se “exprimen” para procurar que las cifras de desempleo y pobreza se reduzcan cada año. Esta situación permite visualizar que el vivir al día es una situación del común y no de unos pocos.

El desempleo, según el Dane, se redujo de un 14,6% en enero de 2010 al 13,5% durante el mismo mes de 2011. Estas cifras suenan alentadoras pero no deben servir para conformarse, sino para reflexionar en qué se pueden mejorar las condiciones de la nación.

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La superación de la pobreza se ha convertido en estrategia política a la que se le debe dedicar un espacio importante en el programa de cualquier gobierno. Una excusa para ganar votos de la población de los estratos marginales.

Se podría pensar que la pobreza y la desigualdad se pueden superar pero no constituyen un problema que se solucione de la “noche a la mañana”. Se requiere tener un desarrollo conjunto que impulse los cambios necesarios para lograr estar cada vez más cerca de la igualdad colectiva.