“En Colombia montamos una panadería y queremos jubilarnos a los tres meses” (Duplicar) 4

Entrevistamos a Edgar Cardona, un emprendedor paisa, bogotano por adopción, que empezó con una banda de Rock y hoy es el encargado de manejar el 60% de los eventos más importantes del país con su empresa Producción de Eventos 911.

En Colombia actualmente se realizan megaeventos de talla internacional como Estéreo Picnic, o LolaPalooza, y cada vez más Colombia es incluida en las giras de grandes artistas como Madona, o Paul McCartney, entre otros. Existe una empresa colombiana que es la encargada de manejar la seguridad y la logística de la mayoría de ellos, se trata de Producción de Eventos 911, una compañía fundada por Edgar Cardona, un hombre que soñaba con ser docente, de ideas revolucionarias y amante del Metal, que como él lo confiesa, un día le tocó crear su propia empresa, que hoy en día lidera con ímpetu.

 

Entrevistamos a este emprendedor paisa que empezó con la banda de Rock llamada ‘Sangre Picha’ de la que, gracias a su falta de talento para interpretar los instrumentos, terminó siendo el manager. Edgar Cardona estuvo en la creación de Rock al Parque y hoy es el encargado de manejar el 60% de los eventos más importantes del país, cuenta con más de 80 empleados en nómina y más de 1.500 freelance.

 

Confidencial Colombia: ¿Cómo fueron sus inicios?

Edgar Cardona: Mi historia es bien rara y terminé metido en algo que nunca esperaba. Todo el tiempo me vi como un educador, siempre quise ser profesor. De hecho estudié en un colegio distrital y me metí a la Universidad Pedagógica por mis propios medios. Yo me veía con bata blanca y tiza, era mi sueño. Y eso vino a cambiar cuando por accidente me encuentro con lo que hoy es mi vida.

 

En mi época universitaria era bastante vago, más tira piedra que estudiante. Amante de todas las causas perdidas como buen revolucionario de la universidad. Mi hermano mayor trabajaba en una empresa de seguridad y como en la carrera me tocó estudiar electrónica él me pide que le ayude a instalar cámaras de circuito cerrado, ese fui mi primer contacto con el tema de la seguridad.

 

Me convertí en el asistente de los dueños de la empresa, ellos me regalaron unos cursos de seguridad y me volví asesor internacional.  A pesar de que ya no pasaba tanto tiempo en la universidad, seguía teniendo el sueño de ser profesor.

 

CC: ¿Desde qué momento quería tener su propia empresa?

EC: Cuando la tuve. Nunca fue una idea. Me tocó. Yo era el más rico de mis amigos, porque trabajaba. Y siempre quise ser músico (…) pero terminé siendo el manager de mi grupo de Rock llamado ‘Sangre Picha’ porque mi talento musical no daba pa’ más.

 

Cuando empezamos a hacer los conciertos, todo el mundo nos miraba como bichos raros, pero como yo era revolucionario empecé a crear unas propuestas para determinar por qué nos estigmatizaban por la pinta. Éramos tildados de pandilleros, lo que ahora llaman tribus urbanas.

 

En ese proceso de querer expresar musicalmente las cosas, éramos rechazados a la hora de querer alquilar un lugar para nuestros conciertos. Y como no teníamos un esquema de logística o de seguridad terminábamos haciendo nuestros eventos en la calle y todo era un desastre. Cuando fui a pedir que nos dejaran hacer nuestro primer concierto nos dijeron que no. Así que como yo era especialista en seguridad empecé a pensar en planes de emergencia, a establecer los mínimos de convivencia y a preguntarles qué necesitan porque seguridad sí puede haber.

 

Llamé cinco amigos, a cada uno le di un bate y más o menos fue: “El que se porte mal rómpale la mula hermano y vamos pa’ lante”. Y efectivamente lo hicimos así. Ese día el evento fue en el Carvajal, no se rompió un vidrio. Rompimos como seis cabezas, pero ni un solo vidrio. Y como las cosas salieron bien, nos empezaron a contratar. A la par empezamos a ser reconocidos en el gremio y todos los fines de semana manejábamos eventos. Nos llamábamos “Los Cabeza de Basura”.

 

Un día la Secretaría de Cultura de Bogotá, a través de fomento, gestaron las salas concertadas. El primer evento que ellos hacen es fatal (…) Así que nos llaman y para contratarnos tenemos que convertirnos en una empresa a la que llamamos: Fuerza de Paz.

 

Nos vinculamos al Instituto de Fomento y empezamos a manejar las salas concertadas. Gracias al éxito de nuestra empresa, cuando Julio Correal y Berta Quintero crearon el primer proyecto de Rock al Parque, nos piden que lo manejemos.

 

Nuestro objetivo era demostrar que no somos unos desadaptados, y así nos ganamos a pulso el derecho a gritar que el Rock es sinónimo de cultura. Eso nos impulsó como empresa y como proyecto.

 

Hoy en día el productor de Marck Antony, los que hacen Lolapalooza, Estéreo Picnic, los productores de los eventos más importantes que se hacen en Colombia, salieron de Fuerza de Paz y los que no, están trabajando en sus empresas y a veces me ganan contratos.

Edgar Cardona, Gerente Operativo

 

CC: Hablemos de cómo es el día a día en su trabajo…

EC: De Fuerza de Paz pasamos a 911 porque el mercado cambia y empezamos a manejar music marketing, sport marketing y con esto aprendemos a hacer activaciones, degustaciones, caravanas, carreras ciclísticas, partidos de fútbol. Estamos en las principales ciudades del país y también en Ecuador y Panamá. Nos hemos vinculado con empresas multinacionales importantes como Fórmula 1. Yo ahora solo manejo el área operativa, nos volvemos una empresa con más de 80 personas trabajando de manera permanente y más de 1.500 como freelance en diferentes proyectos. Actualmente tenemos más de 100 personas trabajando a diario.

 

Cada vez soy lo que menos pensé que sería, porque esperaba tener mi propia empresa para manejar mi horario, y no. Trabajo de lunes a lunes, viajando todo el tiempo, acompañando a cada uno de mis coordinadores en los retos del día a día.

 

CC: ¿Empezar una empresa en Colombia es fácil?

EC: Yo pienso que sí, hacer empresa no es difícil. Las oportunidades para el crecimiento siempre están. Todos los días veo oportunidades de negocios. Lo que sí necesitas es paciencia. Ninguna empresa sale y a los dos años ya es multinacional. Tuve la oportunidad de formarme en este ámbito y se considera que antes de los 3 años no te puedes considerar empresa. Solo a partir de los 10 años, puedes empezar a decir que tienes una compañía. Yo llevo 25 años y todavía cometo muchos errores y todavía estamos en formación y estamos pensando en cómo hacerlo mejor.

 

Nosotros acá en Colombia montamos una panadería y queremos jubilarnos a los tres meses y no es así. Hacer empresa en Colombia es fácil pero sostenerla y llenar nuestras expectativas es lento, pero no imposible. El problema es que nos gusta la inmediatez.

 

CC: ¿Cuáles fueron el obstáculo y la victoria más grandes que tuvo al inicio?

EC: La parte tributaria porque no la entendíamos, fue un descalabro tenaz. Fuerza de Paz se acaba porque se quiebra. Nosotros como montamos una empresa para poder trabajar con el distrito firmábamos contratos grandísimos con el Instituto, los ejecutábamos y nos quedaba plata, entonces nos la “comíamos”, pero nunca nos hablaron del IVA y la rete fuente y cuando nos dimos cuenta estábamos endeudados con todo el mundo porque no sabíamos.

 

Muchas de las empresas no comienzan con bases sólidas, nosotros tuvimos que tener ese descalabro para poder convertir a 911 en una empresa sólida. Hoy en día pago absolutamente todo porque aprendí.

 

Esto no es solo hacer pan para vender pan. Y ahí es donde tú dices: “Yo me quebré porque esto es difícil. Yo me quebré porque el Estado me roba”, lo que pasa es que hay que hacer una curva de aprendizaje y hay que tener paciencia.

 

CC: Su mayor victoria

EC: Cuando vamos a hacer el segundo Rock al Parque, la policía dice: “Si Fuerza de Paz va, nosotros también”. Logramos ganarnos el respeto de la Policía, no solo hacia la empresa sino hacia los rockeros y metaleros. Ellos han aprendido a ver los “mechudos y los calvos” con respeto.

 

CC: ¿Cuál es la clave de su éxito?

EC: El trabajo en equipo. Todos los días hay alguien sonriendo y esforzándose por hacer un muy buen trabajo. Nosotros nos debemos al personal que es el músculo que nos mueve.

 

CC: ¿Qué le ha faltado por hacer en su vida y cuáles son las metas de 911?

EC: Me falta mucho. Cada día hay un nuevo reto, por ejemplo por primera vez voy a manejar los partidos de eliminatoria de la Selección Colombia y quiero que todo nos salga bien. Si al otro día los medios no dicen nada malo, eso quiere decir que lo logramos. Todos los días tengo problemas diferentes; un día nuestra preocupación es un tinto frío y al otro es garantizar la seguridad de 20 mil personas. Soy ambicioso, si la palabra cabe dentro del orgullo de lo personal.

 

CC: Para terminar, ¿Cuáles son sus consejos para esos colombianos emprendedores que están pensando en crear su empresa?

EC: Que crean en lo que están haciendo. No es fácil, el camino es largo, pero se puede. Desde que tengas el corazón y la carne para ponerlas en el asador seguramente te va a ir bien. Pero no hay fórmulas rápidas.