El tele-sindicato

A menos de seis meses del cierre de la Comisión Nacional de Televisión, varios de sus empleados decidieron sindicalizarse. Una decisión repentina de organización que después de 17 años de existencia nació en la moribunda entidad. 2011-07-08 El Presidente de la República, congresistas de Estados Unidos y de Colombia, la Organización Internacional del Trabajo, la relatora de OEA para asuntos de libertad de expresión, el Procurador General y el Ministro de las TIC´s tienen una nueva solicitud de reivindicaciones laborales, las del SintraCNTV.

“En el marco de la incertidumbre por nuestra situación laboral, hemos visto con preocupación cómo, en el afán de las autoridades de la República por readecuar el sector de la televisión a las nuevas realidades convergentes de las tecnologías de la información y la comunicación, se ha sellado con un cheque en blanco, el acuerdo político e institucional, encaminado a poner fin (…) a los indeseables episodios de captura del Estado y lujuria administrativa en que se ha visto envuelto el organismo regulador de la televisión.” (ver documento completo).

Este es tan solo un aparte de la comunicación que hace tres días los nuevos sindicalistas le enviaron a estas personalidades y a una larga lista más, para notificar su existencia y por lo tanto iniciar sus reclamos ante la eminente clausura de la Comisión y de sus no tan malas condiciones laborales.

Juan Carlos Garzón, empleado del área de contenidos y defensoría del televidente, recogió la inconformidad de 47 funcionarios que después de que el Congreso aprobara el Acto Legislativo que suprime esta controvertida institución y decidieron volverse “compañeros”.

Garzón se decidió a presidir el sindicato de la comisión, que nació el 8 de junio de este año y que ya está adscrito a la Central Unitaria de Trabajadores, CUT.

El sindicato está integrado por el 60 por ciento de los funcionarios de base, entre los que están trabajadores de carrera administrativa (que han ganado sus cargos por concurso) y provisionales (que no han conseguido ganar el concurso pero que aún así fueron vinculados a la entidad).

Las peticiones de los trabajadores son tan profundas como las de un curtido sindicato. Pretenden que se garanticen los derechos laborales una vez entre en actividad la nueva ley, desean que se revisen las casi 20 quejas que existen por maltrato laboral en la CNTV ante los organismos de control y esperan que la experticia de los trabajadores de la Comisión sea tenida en cuenta en adelante.

“SintraCNTV es un escándalo al interior de la Comisión. Debemos reconocer que tenemos prebendas especiales acá pero el fin de la CNTV es un atentado contra la democracia. Dejar la televisión en manos del poder ejecutivo significa retroceder 20 años y entregarle demasiado al gobierno de turno,” señala Garzón.

Por supuesto el sindicato no ha sido bien visto al interior de la entidad. Ninguno de los comisionados ni de los miembros de cargos directivos hace parte de la organización y SintraCNTV afirma que han existido presiones, llamados y alertas desde la Comisión contra la iniciativa.

Aún así, el sindicato ha seguido adelante. Incluso el martes 7 de julio sostuvieron una reunión SintraCNTV, la Central Unitaria de Trabajadores y Eduardo Osorio Lozano, presidente de la Comisión. En el diálogo se evaluaron los procedimientos de evaluación del personal, la protección a los derechos de trabajadores provisionales y el maltrato laboral.

Si bien existe el derecho constitucional a la libre asociación y las garantías para sindicalizarse, no deja de ser extraño que justo ahora, con la coyuntura del fin de la Comisión, se haya creado esta colectividad. Cabe preguntarse si la idea es no dejar escapar las “palomitas” que tienen en frente los trabajadores de Sintra CNTV y por esto emprenden una larga y costosa pelea con las directivas y con el gobierno que puede no ser beneficiosa para los dos bandos.

Algunos de los directivos y comisionados consultados por ConfidencialColombia.com piensan que las solicitudes de SintraCNTV podrían ser llevadas al Congreso, lugar donde se debatirá la nueva ley de medios.