El país que cambió La Niña

La emergencia invernal terminó pero el país no volverá a ser el mismo. Por cuenta de La Niña, Colombia es otra, tanto política, social, cultural e incluso geográficamente.2011-06-26 Las cifras dan cuenta de tres millones de damnificados, pérdidas equivalentes a más de tres reformas tributarias completas, 28 de los 32 departamentos afectados, 16 municipios desaparecidos, 814 carreteras inservibles y un millón de hectáreas de tierra en las que se perdieron cultivos y animales.

Desde el punto de vista político, el reto es enorme. Los optimistas consideran esta crisis como una oportunidad, pero la verdad es que hay un alto riesgo de que las lluvias ahoguen también el prestigio del presidente Juan Manuel Santos. De hecho, en la última encuesta de Gallup, la antes imagen favorable del mandatario bajó en 6 puntos, en gran parte por el impacto del desastre.

El desafío medirá la talla de estadista de Santos. Si piensa reelegirse tendrá que encausar acertadamente las acciones del Estado y replantear sus propias metas sobre la llamada prosperidad democrática. La Unidad Nacional, en la que confluyen los principales partidos políticos, deberá establecer como prioridad el propósito de sacar al país adelante.

En lo social, el panorama apunta a la inequidad de siempre: los afectados son los más pobres. Así que a la cuota acumulada de pobreza, desigualdad y violencia se le suma ahora el mal tiempo y la cuestión es si el paliativo los deja igual, peor o si se aprovecha la oportunidad para mejorar su calidad de vida.

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El impacto geográfico es tan grave que algunos de esos corregimientos y municipios desaparecidos bajo las aguas o sepultados por avalanchas quedarán reubicados en otros departamentos a los que pertenecían originalmente. Sus habitantes por lo tanto serán los nuevos desplazados y para las próximas generaciones, sus tradiciones y costumbres quedarán en el pasado.

+++La inversión

Hasta la fecha, el Gobierno ha destinado algo más de 6 billones de pesos para atender la emergencia invernal, y éste es solo el comienzo de una inversión, que se prevé superará los 14.4 billones de pesos. Licitaciones millonarias se abrirán justo cuando la nube de los escándalos de corrupción ensombrece el panorama. Lo que obligará a que los procesos de contratación pública se ajusten a los más altos estándares de vigilancia.

Para los expertos es evidente que buena parte del problema de las inundaciones no sólo es consecuencia del fenómeno de La Niña, lo es también del crecimiento descontrolado de los centros urbanos, la desviación de cauces para riego de cultivos, la destrucción de bosques y las rondas de los ríos para ampliar la frontera agrícola. En suma, el acumulado histórico de la falta de planeación y de políticas claras que tomen en cuenta las limitaciones ambientales y el efecto del cambio climático.

La tragedia es similar a catorce veces el impacto del terremoto en Armenia que ocurrió hace 11 años y la pregunta es si los colombianos ya asumieron la dimensión de esta tragedia a la que aún le faltan capítulos por cerrar.