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El daño ambiental que las Farc causaron a Tumaco es reversible

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Hablamos con el ingeniero químico que encontró la forma de separar hidrocarburos del suelo y el agua, invención que permitiría que los daños causados por los derrames de petróleo en el país se reparen. 

Las imágenes son muy fuertes y frecuentes: extensiones incalculables de suelos y agua de  mar, ríos y quebradas contaminadas con miles de galones de crudo en atentados terroristas en los últimos meses en Tumaco, solo para mencionar una zona del país en la que se ha causado, según el ministerio del Medio Ambiente, “el peor daño ambiental y social de los últimos 10 años en Colombia”.

 

Los titulares de prensa del momento aseguraron que este sería un daño irreversible, pero según el invento del ingeniero químico Luís Andrés Sáenz, que logró un aditivo que separa el petróleo del suelo y el agua dejando los componentes limpios y listos para su reutilización, si se actuara a tiempo este daño se podría reparar.

 

Pero, ¿por qué no se ha hecho? Según Luis Andrés y su hijo Francisco, que conforman la firma Hydram Ltda, la falta de voluntad por parte del gobierno y de alguien que se apropie del problema ambiental ha sido el principal impedimento para lograrlo.  

 

Dicho invento representa no solo la innovación que hace Colombia en las tecnologías para limpiar la contaminación por petróleo, sino la esperanza de recuperar amplias zonas cuya contaminación ha sumido a las poblaciones y al ecosistema en la más profunda devastación.


Confidencial Colombia: ¿Qué diferencia su descubrimiento de las maneras que ya existen de mitigar los daños causados por los derrames de petróleo?


Luis Sáenz: Los derrames de petróleo son un tema que impacta fuertemente el ecosistema y que no se dan solamente por actos terroristas,  también una tractomula volcada, una tubería que se rompe, o una válvula que se abre son causa de la problemática.

Ya existen tecnologías que intentan mitigar la problemática pero que tienen varias falencias.  La incineración quema el petróleo pero mata el suelo por las altas temperaturas a las que tiene que ser sometido. La bio-remedación,  que son bacterias que comen petróleo, es ecológicamente más amigable, pero es un proceso muy delicado y que toma mucho tiempo. Otro es lavar la arena, que no es del todo efectivo pues el petróleo queda disuelto en el agua que llegará al mar, se limpia la arena, pero el petróleo sigue ahí.

El aditivo que se ha logrado, es uno al que el petróleo le tiene fobia, por lo que logra separarlo de las sustancias contaminadas dejando cada uno de los componentes limpios. Tanto el agua, el suelo y el hidrocarburo quedan listos para su reutilización y comercialización.

 

CC: ¿De dónde nace su pasión por el medio ambiente?


LS: Soy consciente de que la química es una belleza, pero también puede ser peligrosísima y en la medida en que se ha desarrollado a través de la historia siempre ha habido cosas muy buenas.

Pero nos hemos dado cuenta que hay muchas que creíamos que no tenían ningún problema, y resulta que son peligrosísimas como los metales pesados; el mercurio o plomo.

Hay muchos gases que se han venido utilizando con fines bélicos, pues evidentemente son tóxicos. Eso y la cantidad de trabajadores que han resultado con problemas de salud en la industria han generado una alerta.

Los químicos entonces por unos lados somos buenos pero por otros malos. Esa dualidad es la razón por la que se empezó a pensar en el medio ambiente.

Y a mí siempre me ha preocupado eso, toda la vida he sido consciente de que nosotros estamos mejorando pero también estamos tirándonos el mundo entonces he trabajado en qué podemos hacer.

En los últimos años se ha puesto mucho más en boga la protección del medio ambiente y yo creo que la humanidad necesita vivir más tiempo sin tragedias.

 

 

CC: ¿Desde cuándo trabaja el tema de hidrocarburos?


LS: Hace unos diez años empezamos las investigaciones en el tema, particularmente esta tecnología que estamos desarrollando es más o menos reciente, lleva por ahí unos cuatro años no más.

En crudo empecé a investigar con emulsiones, para mejorar las combustiones en las calderas y separación de lodos en algunos derrames.


CC: ¿Cuál ha sido el impacto de su invento hasta ahora?

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LS: Hasta el momento la única máquina que tenemos se ha llevado a Barrancabermeja, Neiva y Aguazul. Ha habido inconvenientes de tipo logístico que han impedido que este sea un trabajo continuo.

El primero es que sólo tenemos una máquina con una capacidad de 20 metros cúbicos por hora, pero para tener todo el sistema en funcionamiento se necesita de tecnología adicional.

El siguiente es que en los derrames que ha habido, en el Putumayo o en el Chocó, no hay quién responda y entre diferentes entidades se tiran la pelota. Bajo el argumento de que no hay presupuesto o que no es competencia de ellos nadie hace nada.

Y nosotros nos preocupamos por el medio ambiente, pero no podemos ni trasladar la máquina, ni poner el producto, ni poner operarios que lo hagan gratis.

 

 

CC: Tengo entendido que han hablado ya con el gobierno de este tema. ¿Qué es exactamente lo que les han respondido?


LS: Se ha hablado con el ministerio de Medio Ambiente y nos han dicho “sí buenísimo, su tecnología me parece buenísima, pero nosotros no tenemos plata para esas cosas, eso no es asunto mío, es de Defensa”.

Fuimos a hablar con ellos a raíz de la tragedia en Tumaco, porque una de las empresas que tiene los recursos nos pidió el aval del Ministerio y nos dijeron “nosotros como organismo no hacemos el trabajo, ni nos asociamos, ni avalamos” nada.

Entonces si el ministerio de Medio Ambiente no tiene presupuesto,  el de Defensa se lava las manos,  la CAR no tiene nada que ver, Ecopetrol dice a mí no me miren, la Agencia Nacional de Hidrocarburos dice yo que culpa; mientras nadie se apersone del tema y ninguno diga ‘ok tenemos un conflicto con la naturaleza, tenemos que resolverlo y yo voy a poner los recursos’ ¿a quién se le vende esto?

Lo único que nos dijeron que podían hacer es dar una buena referencia de la tecnología si alguien pregunta por ella, dan un visto bueno reconociendo que funciona, “lo aceptamos, pero no ejecutamos nada”. Definitivamente no hay nadie que se apersone en el país de este tipo de temas, mucho menos lo va a hacer la guerrilla que son los responsables directos.

 

 

CC: A propósito el tema de los derrames en el Chocó a causa de ciertos atentados perpetrados por las Farc, un tema que fue muy coyuntural, todos los titulares de prensa aseguraban un daño ambiental irreversible. Pero con esta tecnología que usted ha inventado, si se implementara allá ¿Se podría reparar ese daño?


LS: En ese momento hubo unos camiones que recogieron algunos de los residuos, que seguramente eran de empresas que están en el sector y que actúan en la coyuntura.

Pero de ahí en adelante queda el problema del que nadie se quiere apropiar. El petróleo quedó ahí metido en la arena, en el pasto, en el río, en las piedras. ¿De quién es el problema? Nadie tiene ni idea de quién es el problema y quién tiene que solucionarlo.

Y esta tecnología es una manera de revertir ese daño, pero no hay cómo. Hay una parte de ese problema que ya es irreversible porque gran parte de ese material ya llegó al mar, y de ahí no hay quién lo saque.

 

CC: Claro, pero ¿si se hubiera actuado a tiempo o se hiciera algo en este momento, entones el daño sería reparable?


LS: Sí, es que ese daño es irreversible en la medida que no hagamos nada, si en este momento alguna empresa se interesara e invirtiera se puede reparar.

Porque el hidrocarburo no se biodegrada, ni se evapora, ni nada. Él está ahí y ahí se queda, matando el suelo y el ecosistema.  

 

Confidencial estuvo en su laboratorio donde nos mostró de manera artesanal el proceso de separación de hidrocarburos y esto es, lo que en una pequeña escala, se puede lograr. 

 

*Foto y video: Ximena Barrera

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