“El cráter de la infamia”

Este es el agujero que dejó el presunto atentado de las Farc en la vía Panamericana el cual, nuevamente, sirvió de prueba para que Óscar Iván Zuluaga arremetiera en contra del gobierno Santos y reiterara que el hecho refleja el “fruto de las humillantes negociaciones con las Farc”.

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El candidato del Centro Democrático no le tiene paciencia a las numerosas muestras de violencia que día a día se le atribuyen a las Farc. Pese a que él señala estar a favor del proceso de paz de La Habana, pero “sin impunidad”, en las últimas semanas resaltan sus denuncios que sugieren detener las negociaciones y tomar medidas.

 

Luego de conocerse el atentado que se registró este lunes en la vía Panamericana entre los municipios de Santander de Quilichao y Mondomo (Cauca), en el que las autoridades de la región señalan que el frente Jacobo Arenas de la guerrilla dinamitó el tramo con 100 kilogramos de carga explosiva, se efectuaron las primeras reacciones y sin lugar a dudas Zuluaga se referiría al respecto con prontitud.

 

En efecto, el candidato asistió al lugar de los hechos y tomó una foto del agujero al que denominó como el “cráter de la infamia”. Luego dijo: “Presidente Santos: le presento el cráter de la infamia. Este es el resultado de sus negociaciones con las Farc, sin condiciones”.

 

La semana pasada el exministro también dio anuncios sobre el asesinato admitido y justificado de dos policías a manos de las Farc en zona rural de Tumaco, Nariño. En esa ocasión mencionó que los diálogos de paz deben suspenderse, en tanto no cese toda actividad bélica por parte del grupo guerrillero.

 

Con el incidente del lunes en la noche en la reconocida vía, Zuluaga hizo énfasis en que el Estado no debe “humillarse” mientras negocia en La Habana.


“Qué más tenemos que esperar los colombianos para que asuma (Santos) su responsabilidad y suspenda esas humillantes negociaciones de paz, que no conducen a nada mientras las Farc siembran de terror el país?”, anotó.   

 

Más allá del denuncio, late con más fuerza el enunciado de que en plena campaña electoral para la presidencia, cualquier hecho no se puede tomar a la ligera y todo puede ser un trampolín para alcanzar votos. Tal afirmación aplica para todos los candidatos.