El City se venga del Barça

 

Un City muy superior al Barça le devuelve la bofetada del Camp Nou. Agüero y De Bruyne destrozan la zaga blaugrana. Gundogan completa su semana perfecta con un nuevo doblete.

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Pocos partidos representan la esencia de la Champions como el vivido entre City y Barça. En pocas ocasiones el aficionado tendrá la posibilidad de disfrutar de un juego con tantos ingredientes. Solo fútbol. Dos colosos que tratan  a la pelota como ninguno. Posesión contra posesión. El que mejor mimara el esférico se llevaba el premio.

 

El Barcelona tenía una oportunidad de oro en Mánchester. Si vencía al City, lo empujaba al borde del precipicio de la eliminación. No fue el día de los centrocampistas del Barça. La pareja Rakitic-André Gomes, que se conocía de poco, se diluyó como un azucarillo en el Etihad Stadium. Solo Busquets salvó los muebles. Y la MSN. Pero llegar hasta ella era una misión imposible. Lo logró al principio pero fue una ilusión efímera. Messi aprovechó un buen pase de Neymar a la frontal para dejar sentado a Caballero.



 

Cambió el planteamiento Guardiola con respecto al partido del Camp Nou. Esta vez sí que estuvo Agüero. Y el City lo agradeció. El argentino aparecía por todas las zonas de ataque, indetectable en todo momento para la zaga azulgrana. De Bruyne y Silva fueron sus mejores socios. Siempre asistiendo en buena posición al delantero. Los arietes celestes se beneficiaron de una defensa blaugrana inédita hasta la fecha. La falta de conexión entre Mascherano y Umtiti fue evidente. El francés comenzó pronto con el show. No llevábamos ni diez minutos cuando ya había hecho un penalti claro que no señaló el colegiado. Pero el que se llevó la palma fue Sergi Roberto. Nadie entiende a quien buscaba en el pase horizontal que regaló al borde del área a Agüero. Pareciera que quería encontrar a Busquets, pero su pase flojo desde la banda al centro es un ejemplo de como nunca debe despejar la pelota un zaguero.

 

 

Lo aprovechó el Kun, que de primeras le mandó un balón abierto a Sterling. Éste sacó un centro que remató a placer Gundogan, el goleador de la semana en el City. Con el empate, se perdieron las noticias de la MSN. Desde entonces sus siglas tomaron forma de acrónimo: MiSsiNg.


 

A partir de ahí solo hubo un equipo sobre el campo. Kun hacía travesuras en la defensa culé en cada contra. La mala noche de los defensores ayudó. De Bruyne quiso ser partícipe del homenaje y con uno golazo de falta le daba la razón a las constantes alabanzas que le hace Pep en cada partido. La pelota subió y bajo con un golpe seco. Poco pudo hacer Ter Stegen.

 

 

Tuvo la posibilidad el Barça, a pesar de todo, de empatar el partido. Pero con todo a favor, André Gomes mandó el balón al larguero. Perdonó. Lo que no hizo Gundogan minutos más tarde para rematar la fiesta tras coger un rechazo en el área. Segundo doblete del alemán en una semana. Cuatro goles de un centrocampista que hasta hace poco no se le conocía que tuviera llegada. ¿Obra de Guardiola?

 

El City espira con la victoria y pasa de estar en el umbral de la eliminación a luchar por el primer puesto. Los tres puntos lo colocan a dos del Barça. Con todo por decidir en estas dos jornadas restantes.