El Cacerolazo III

De nuevo parte de la ciudadanía se reúne para expresar la total inconformidad con el Gobierno Nacional. El Cacerolazo Nacional, actual forma de expresar indignación de los colombianos, inició a las 4 de la tarde en la capital del país. Sindicatos, organizaciones sociales y distintos trabajadores saltaron a las calles para demostrar su total apoyo al campesinado que lleva 17 días de paro.

Esta nueva marcha, que tendrá lugar en la Plaza de Bolívar en Bogotá, refleja los resultados de desaprobación que la más reciente encuesta de Gallup arrojó en contra del presidente Santos y su Gobierno. El alto porcentaje negativo se debe, en su mayor medida, a la grave situación social que el paro agrario ha desenmascarado en varias zonas del país.

 

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El tercer cacerolazo, contará con presencia de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia y la Coordinadora Nacional Agraria.

 

La marcha en Bogotá tendrá espacio para actos culturales, en donde también los campesinos y los representantes de los gremios tendrán la oportunidad de ser escuchados por aquellos que defienden su labor.

 

En esta ocasión, los representantes de las CUT buscan ratificar el respaldo al gremio agrario, trasportador, de salud y de educación, con el fin de exigirle al Gobierno voluntad política para que hagan vigentes las propuestas que se han puesto sobre las mesas de diálogo.

 

El secretario de la CUT, Tarsicio Rivera, afirmó que en los 32 departamentos de Colombia y en ciudades intermedias, se realizarán marchas pacíficas para exigir salidas a la crisis del campo.

 

Rivera afirmó que las marchas que rodearan a todo el país son completamente pacíficas y se espera que en ninguna de estas se presente algún tipo de problema o disturbio.

 

El vocero de la Coordinadora Nacional Agraria, Ricardo Herrera, dijo que hasta el momento se han logrado preacuerdos con sectores como el papero, cebollero y minero, pero aún falta la mayoría de los campesinos afectados por la crisis.

 

El cacerolazo es convocado en momentos en que los líderes de las protestas y el gobierno de Santos buscan una solución al problema del sector agrario, agravado por el alto costo de los insumos y la caída en los precios de los productos.