Dos décadas sin candidato presidencial

Efrén*, llevaba casi una década esperando poder votar por su partido, al que exterminaron de manera sistemática. Él es uno de los tantos sobrevivientes del genocidio del que fue víctima la Unión Patriótica. Este domingo 9 de noviembre serán las elecciones legislativas en las que hay varios candidatos cercanos a la UP y que representan los deseos y aspiraciones de estos sobrevivientes.

En una casa ubicada en el céntrico sector de Teusaquillo, en Bogotá, Efrén está alistando la ropa que se pondrá el domingo de elecciones. No sabe si vestirse informal o dignificar la histórica ocasión con el traje de dos piezas y corbata que solo se pone para los matrimonios de los hijos de sus amigos o para los funerales de los que no lograron ver el momento en que Aída Abella volvería al país para participar en la contienda presidencial.

 

Efrén está nervioso, dice que lo que más le preocupa es que no tienen garantías como las de los otros partidos. “El dinero que les corresponde a los candidatos y al equipo de campaña de la UP no ha sido girado, por ejemplo. Así cómo puede creer uno que cuando tengamos una o dos curules no nos van a venir a buscar y a matar”, dice con el miedo que se empieza a cuajar en una costra que podría recubrir su espíritu de sobreviviente.

 

“Nosotros hemos sido objeto de burla y de odio de más de medio país. Cómo será la inquina que hasta Uribe nos trató de guerrilleros en un video de la campaña a su reelección”. La casa se sacude con uno de los rayos que caen cerca de la Universidad Nacional y que han caracterizado un mes de marzo tormentoso que, Efrén espera no sea presagio de otro atentado o amenaza en contra de Aída Abella o de Jahel Quiroga, o quienes dice conocer pero no frecuentar “para que no crea la gente que yo estoy buscando un puesto o plata.”

 

Lo que espera Efrén es que la votación por Jaime Caycedo o Carlos Lozano, quienes son los dueños de sus preferencias electorales al parlamento colombiano, refleje lo que sería una votación alta por la primera candidata presidencial de la UP desde 1990 cuando asesinaron a Bernardo Jaramillo Ossa.

 

El domingo será el día en que comience la apuesta final de un movimiento que resurge de las cenizas del exterminio por parte del paramilitarismo y algunos miembros del Estado, un exterminio que Efrén espera no se perpetúe ni se repita con ninguna fuerza política en el país.

 

*El nombre de Efrén fue cambiado por solicitud de él.