Distrito y Minvivienda siguen enfrentados por VIP

La aprobación del decreto 075 de 2013 que prohíbe la construcción de Viviendas de Interés Prioritario en el denominado Centro Ampliado de Bogotá es el centro de la pelea. Mientras que el distrito argumenta que esa ley fomenta la segregación social, el ministerio de Vivienda denuncia que en la ciudad hay una caída del 76% en la construcción de viviendas para los más pobres.  

Ésta vez la defensa provino del secretario Distrital de Planeación, Gerardo Ardila Calderón, quien aseguró que “el decreto  que ellos están presentando (MinVivienda) apunta a  fortalecer la segregación, impidiendo la localización de personas con menor capacidad de pago en las áreas que tienen los mejores equipamientos.”

 

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El Secretario ratificó que la Administración demandará el decreto porque la aprobación de dicha orden  discrimina “a los que tienen menor capacidad de pago, pensando que sus necesidades y sus derechos para localizarse en las mejores zonas de la ciudad son de menor calidad.”

 

Según el alcalde mayor, Gustavo Petro, la firma de dicho decreto pone en riesgo la construcción de cerca de 35 mil de 70 mil viviendas que planea construir la Administración en el denominado Centro Ampliado.

 

Por su parte el Ministro de Vivienda, German Vargas Lleras, denunció una caída del 76 por ciento en la construcción de VIS en Bogotá y criticó al Distrito por asegurar que la aprobación del decreto segrega la construcción para los sectores más pobres.

 

El secretario Ardila también manifestó en primer lugar que le “sorprendió mucho el decreto emanado del Ministerio de Vivienda, dando unos parámetros para la construcción de los planes del Plan de Ordenamiento Territorial, POT,  que forman parte precisamente del corazón mismo de la autonomía de los municipios y precisamente del Distrito.”

 

Y en segundo que a la Administración le genera un conflicto muy grande “porque el decreto contradice cosas que el Dr. Vargas Lleras ha dicho inclusive en las últimas semanas, en el sentido de que él apoya todas las determinaciones que tomemos para disminuir la segregación en las ciudades y específicamente en el caso de Bogotá.”  

 

El secretario además dijo que después de escuchar en reiteradas ocasiones al ministro de Vivienda, le “parece que él no tuvo la posibilidad de leer el decreto antes de firmarlo, porque va en contra de lo que muchas veces ha dicho sobre la posibilidad y la necesidad de localización de Viviendas de interés prioritario en la áreas centrales.”

 

Ardila aseveró  que otro de los problemas graves que trae la aprobación del decreto es que se cambiaron los topes de las VIS, “ya que se subió a 173 salarios mínimos que está cerca de 103 a 104 millones de pesos” y eso dificulta aún más la construcción de las VIP, porque no está en el precio techo y no es la más rentable.

 

El funcionario le pidió el favor al Gobierno Nacional que “revise el decreto”, porque, aunque el Distrito lo va a demandar, se podrían hacer “revisiones o ajustes” entre las dos partes ya que la forma en que está hecho es lesiva para luchar contra la segregación, de hecho,  fortalece la segregación.”

 

Para el Concejal del Partido de la U, Javier Palacio Mejía el decreto aprobado por el Ministerio de Vivienda es “una decisión acertada.”

 

“La decisión de construir VIP en este sitio es una decisión improvisada que no tiene sustento técnico ni unos estudios claros” además manifiesta que “construir en esa zona (centro ampliado) no sería una buena decisión sino que se podría encontrar que se perdería el valor comercial que tiene la tierra”, aseguró Palacio.

 

El cabildante además asegura que los “caprichos que ha tenido el alcalde de construir en esa zona llevaría a que se perdieran varios miles de millones de pesos de la ciudad” y manifestó que no construir las VIP en el centro ampliado no fomentaría la segregación sino que “llevaría a que se den pérdidas grandes de dinero.”

 

Caso aparte piensa  la cabildante del movimiento Progresista, Diana Rodríguez, quien opina que la aprobación del decreto lo que hace es “llevar a los más pobres a zonas alejadas de la ciudad”, y lo que se pretende desde el Plan de Desarrollo de la Bogotá Humana es “evitar la segregación” y “aumentarle a los más pobres de la ciudad la calidad de vida.”