Diabulimia, trastorno alimenticio silencioso

La diabulimia es un nuevo desorden alimenticio que está siendo motivo de investigaciones alrededor del mundo. Este nuevo trastorno involucra a hombres y mujeres que padecen de diabetes tipo I.

Aunque es un síndrome poco reconocido entre las personas que la padecen, esta enfermedad se ha sumado al cuadro de trastornos relacionados con los hábitos alimenticios.

 

Anuncios

Las características son propias de la bulimia, se presenta principalmente en adolecentes que también padecen diabetes tipo I. Los afectados por el trastorno suelen omitir o reducir las dosis de insulina medicada con el fin de bajar de peso.

 

Esta combinación de bulimia y diabetes, denominada  diabulimia trae varias complicaciones a la salud pues genera un descontrol metabólico en quienes la padecen. Así lo asegura la Federación Mexicana de Diabetes, quienes han diagnosticado varios casos de la enfermedad en este país.

 

Los expertos advierten que estos pacientes desarrollan ciertas conductas catárticas o purgativas, como provocarse el vómito, tener una fijación por contabilizar los alimentos a fin de impedir que el organismo asimile los nutrientes para dejar de comer y así evitar un incremento de peso por el número elevado de calorías, carbohidratos, proteínas y grasas.

 

Cuando los adolecentes, principales afectados por la enfermedad, son diagnosticados con diabetes tipo I, su apariencia física cambia radicalmente por la utilización de insulina, medicamento necesario para tratar la diabetes.

 

Por ello, optan por manipular las dosis prescritas del medicamento y empiezan a regular el consumo de hidratos de carbono o azúcares, al no haber ingestión de alimentos suelen suprimir unidades de esta sustancia, aseguran expertos.

 

Otra característica relevante dentro del grupo de pacientes diagnosticados, es la fijación por los alimentos. Las personas que padecen de diabulimia están pensando constantemente en comida y son selectivos con la comida que consumen.

 

Si los pacientes con diabetes suspenden el medicamento por completo, o bajan la dosis requerida, tendrán que ser sometidos a constantes chequeos médicos para medir  los niveles de glucosa, pues corren el riesgo de de presentar hipoglucemia.