Cuentos eróticos, cuerpos sin alma y carnaval

Diversos lenguajes escénicos  dialogan y ponen sobre las tablas temas controversiales, coyunturales y con mucha carne. Confidencial Colombia seleccionó las obras colombianas imperdibles en el marco del XV Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá.   

Colombia cada versión del FITB presenta lo más destacado de la escena nacional en la fiesta de las artes escénicas más esperada a nivel nacional e internacional. Danza, teatro de calle, comedia, improvisación, musicales, y otros géneros comparten escenario para deleitar al público con sus polémicas y aclamadas creaciones que invitan a la reflexión y a la diversión.

 

Por ello, Confidencial Colombia hizo su selección de obras que lo harán reír y pensar, ver las situaciones cotidianas con otra perspectiva, conocer la cultura del territorio que habitan desde la experiencia de otros y disfrutar del jolgorio en el que vivimos. 


L’Explose, uno de los grandes grupos de danza contemporánea del país, trae una obra sorprendente por su sentido y por su ejecución: El carnaval del Diablo, que además de ser una pieza de danza intensamente significativa en sí misma, evoca a través de diferentes lenguajes de expresión (como el baile popular o las marionetas humanas) episodios emblemáticos de la historia que ha marcado recientemente el cuerpo del país, generando imágenes poderosas.

 

“La voz de AmaliaLú, del Chocó, junto al océano Pacífico, nos dice que en este lugar las mujeres no solo tienen el ritmo en el ‘susuné’, en el clítoris, en el ‘condé’… Las mujeres tienen el ritmo en todo su cuerpo”

 

Rebú es una pieza de metateatro llena de paradojas: “es la mentira que devela una verdad, es una falsedad que imprime una idea auténtica” [Mauricio Arévalo]. O es un divertimento inteligente que hace ver que “toda obra es un embuste”

 

Este inteligente divertimento está montado de tal forma que todo lo que ocurre desde el momento en que el espectador ingresa al Teatro Odeón le causará extrañeza. Pese a ello, la trama de la obra se impone y la ilusión se crea.


Una caja de vidrio en la mitad del escenario le recordará qué es una cámara Gessell, el dispositivo que es común ver en las películas policíacas, en donde un acusado es interrogado mientras es visto a través de un espejo por otros investigadores. En este caso, el espectador será el testigo del interrogatorio en un manicomio, porque la obra lo invita a hacer parte de un experimento piloto, al parecer infalible, que desarrolla un método de tortura psicológica para que los criminales confiesen sus crímenes. De vez en cuando, no obstante, la cómoda posición del observador que se le otorga al público será trastornada cuando el vidrio, gracias al prodigio de la iluminación, se convierta en un espejo y pase a ser el observado desde adentro de la cámara.

 

Este es un show de retos entre improvisadores. Los actores tendrán que crear escenas e historias a partir de retos impuestos por sus compañeros, que implicarán sus habilidades de agilidad mental, espontaneidad y creatividad.

 

“Cuerpos que quieren nacer, almas que buscan libertad, cuerpos vacíos y almas en movimiento; son encuentros que hacen sentir amor, desesperación, confusión, libertad. Esta obra parte de la intimidad, de lo que somos, de lo que nos mueve: el hacer y el sentir, y tiene como resultado una narrativa no-lineal. La fluidez y la poesía inspiran esta obra, en la que desarrollan un nuevo lenguaje que extrae de la danza, la acrobacia, el circo y la puesta en escena elementos sublimes para producir múltiples sensaciones que tocarán al espectador” [presentación de la compañía].

 

Muñecos y muñecas animadas y actores y actrices que juegan a ser como ellos, logran conformar un amplio elenco que compone la multitud que llena la chiva y que se detiene en un lugar determinado porque el vehículo sufre un percance mecánico. Los pasajeros de la chiva se bajan y se suben y cuentan sus vidas y dejan ver la intimidad simple de existencias imprevisibles: Un soldado que huye de la guerra y está enamorado de la poesía; un pescador de sueños, un profesor de palabras sabias; una niña inquieta; un lobo vegetariano; una jovencita presumida que aprende lecciones de vida y cuatro músicos escapados de un libro melodioso habitado por tonadas que hacen sentir las emociones de los personajes y permiten percibir paisajes que emergen de las voces y los instrumentos.

 

El clásico de Juan Rulfo reinterpretado en clave vallenata y teatro de títeres. Una puesta escénica dinámica, colorida y sugerente, en la que sobresalen la animación de la música en vivo y el ambiente festivo.

 

“La Real Academia de las Buenas Maneras es una obra cómica en la que tres damas de alta alcurnia promueven la etiqueta, el glamour y el buen comportamiento de la mujer moderna. Teatro físico, danza clásica, malabarismo, improvisación y humor, involucran al público en un juego que reflexiona, a través del lente de la comedia, sobre la violencia de ciertos códigos sociales de comportamiento y las expectativas culturales del rol de la mujer” [Las Buenas Maneras].

 

Después de su éxito “Qué difícil es hablar el español”, con 9 millones de visitas en YouTube, los hermanos Juan Andrés Ospina y Nicolás Ospina crearon el espectáculo “Afta cuándo”, un musical humorístico que nos recuerda a Les Luthiers.

 

El Laboratorio Escénico de la Universidad del Valle retomó la clásica pero olvidada novela del caleño Eustaquio Palacios, El alférez real, para poner en escena su versión IReal. La historia de Daniel y su amor imposible con Inés, la hija de don Manuel, el dueño de la Hacienda Cañasgordas, que fuera el más poderoso centro cañero y esclavista del Valle, se pone en escena; pero las acciones ya no transcurren en la Arcadia idealizada que describe la novela de Palacios, sino en la Cali actual, urbanizada y poblada de conflictos, en donde la dramaturgia se ha dispuesto a imaginar los destinos de los personajes de la novela.

 

Ganadores del “Viña del Mar” y del “Petronio Álvarez”, Herencia de Timbiquí trae una música nacida a la orilla del río, en medio de la espesa selva del Pacífico, que dialoga con el sabor de la calle para lograr un sonido innovador y contagioso