Colombia en shock por paros sectoriales

El país atraviesa por una crisis económica y social de grandes magnitudes, pero quizás la situación más apremiante es la de institucionalidad que está en veremos por las movilizaciones campesinas, del sector carbón y del transporte de carga.

Al paro del carbón del Cerrejón se suman un paro cafetero, otro cacaotero y el que empieza a crecer, el de los camiones y el sector transporte que ya alista baterías para paralizar el país de manera contundente.

 

A los anuncios de inmovilización se suma ahora el espaldarazo de la Cámara Nacional del Transporte que se unió al paro de los transportadores por considerar que hay razones de peso para no operar toda vez que el precio del combustible no se compadece con los costos de operación.

 

El presidente de la Cámara Nacional del Transporte, Ricardo Virviescas le dijo a Confidencial Colombia que en este momento los transportadores están trabajando a pérdida, entre otras cosas por la precariedad de las vías, los altos costos de los peajes, el irrisorio precio de los fletes y la carencia de infraestructura.

 

En ese orden de ideas pararían los más de 290.000 vehículos que conforman el parque automotor de Colombia, sumando camiones, doble troques y tracto mulas.

 

“La Cámara en unión con la Asociación Colombiana de Camioneros y otros gremios del transporte le piden al Gobierno soluciones prácticas que garanticen estabilidad, desarrollo y sostenibilidad en un sector sensible y del que dependen muchos propietarios de vehículos”, agregó el dirigente cameral.

 

Precisó que el ejecutivo tiene que resolver un relicario de peticiones, pero reconoció que esto debe hacerse de manera paulatina, pero dejando claros temas como el de combustible en donde se garantice igualdad a todos los sectores. “Hay sectores productivos que obtienen el diesel mucho más económico que el transporte de carga y así es imposible resolver el lío de la competencia”.

 

Dijo que resuelto el tema de los combustibles puede arreglarse el asunto de la malla vial, porque de nada sirve una malla amplía y suficiente para seguir importando vehículos y fomentar más pobreza. Consideró que una nueva amenaza será la posible llegada de camiones del vecindario, lo cual no es de dudar por la globalización de la economía. Explicó que mejores vías es sinónimo de competir con camiones de Venezuela y Ecuador, los cuales llegan con combustible más barato y en mejores condiciones.

 

“Con la libertad económica que hay en Colombia y con la apertura de fronteras, los empresarios ecuatorianos y venezolanos ya están invirtiendo en Colombia para poder traer su parque automotor, generando mayor desplazamiento en nosotros los empresarios y camioneros del país. Eso es bien delicado y el Gobierno debe considerar también el tema”, aseveró el señor Virviescas.

 

Sobre la tabla de fletes indicó que esta se convirtió en un hazmerreir porque nadie la supo apreciar ni valorar. Por eso, comentó, el Gobierno se inventó la figura de la libertad vigilada que igualmente está mandada a recoger porque no reúne la realidad sectorial ni contractual del país.



Tarifas que dan por la mula

Según el presidente de la Cámara Nacional del Transporte, operar un tracto camión de Bogotá a Buenaventura se convirtió en un negocio poco rentable porque su desplazamiento a puerto cuesta aproximadamente 1.8 millones de pesos. En esa suma va incluido el salario del conductor, la depreciación de la máquina y el gasto en combustible. Por tonelada le quedan 30.000 pesos al propietario y si quiere cargar grano la lavada en Buenaventura no se baja de 300.000 en Buenaventura.

 

Los gastos de ir a Barranquilla y retornar a Bogotá suman 4.8 millones de pesos en promedio y a la mula tan solo le dan 5.1 millones bajo el concepto de carga asegurada en el circuito. “Con ese sistema le quedan al camionero 930.000 pesos de donde sale el mantenimiento del automotor”.

 

Virviescas anotó que indiscutiblemente el transporte perdió la esencia de negocio por las pobres políticas en el frente de transporte.

 

“Yo creo que al Presidente le faltan mejores asesores porque estamos en un escenario sumamente delicado en donde quienes decidieron parar tiene toda la razón porque no es fácil trabajar duro para no ganar o lo que es peor para ir a la quiebra”, afirmó el presidente de la Cámara.

 

Para el vocero de los camioneros, el gran problema del Presidente Santos es que algunos ministros claves en el área económica no tienen claro el tema y por ello los cambios y las falencias en la política productiva.

 

Aclaró que este respaldo invoca el respeto y la constitucionalidad, pero no descartó que grupos de desadaptados filtren la protesta para volverla bandera política o simple anarquía, lo cual no es sano.



Se agrava el paro cafetero

De otro lado la protesta cafetera se agudiza toda vez que las ayudas del Gobierno no cautivaron a los productores del grano.

 

El delegado del Comité de Cafeteros del Huila, Fernando Castro manifestó su preocupación por las dimensiones que está tomando la protesta y dijo que por encima de las vías de hecho está el diálogo y la concertación. Deploró que las manifestaciones hayan llegado a extremos en donde ya no se habla de vías de hecho sino de vulneración de los derechos humanos.

 

En el Huila hay bloqueos de vías que conectan con el occidente y con el sur del país. La situación llegó a tal extremo que ni siquiera hay paso para las ambulancias ni para la atención de emergencias. La compleja situación obligó al ministro de Trabajo, Rafael Pardo a desplazarse al Huila con el fin de mediar en el diferendo.

 

Para el señor Castro, si bien hay motivos para la protesta y el paro, aspectos avalados por la Constitución, lo cierto es que este derecho no puede confundirse con la violencia y las prácticas cuestionables.

 

“Entendemos que hubo la voluntad del Gobierno para incrementar los subsidios, pero eso no fue suficiente y por ello se ha insistido en el precio de sustentación aunque fiscalmente la situación podría enredarse porque la medida tendría que ir al grueso del agro y a sectores como el cacao, las flores y el arroz”. Explicó Castro.

 

Agregó que si  bien las compras de café están paralizadas, la ventaja en medio del problema es que este no es un mes de alta cosecha, aunque precisó que de todas maneras es una buena cantidad de grano la que se deja de exportar.



Cafeteros insisten en sustentación

El miembro del Comité departamental de Cafeteros del Occidente del Huila, Jesús Orlando López indicó que lamentablemente el Comité Extraordinario de cafeteros fue cancelado, empero destacó que el tiempo se aprovechó contándole al ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo las verdaderas vicisitudes del productor. “Era urgente y necesario reunirnos en Bogotá para buscar acciones y así adelantar con quien fuera las soluciones a la problemática que hoy se vive en el departamento”.

 

Dijo que la cruda situación cafetera del Huila se conoció por las personas que participan de la movilización y por quienes están en los cambuches. “La idea es que todos esos campesinos, puedan volver a sus parcelas”.

 

Anotó que desde hace tiempo, casi un año y con firmas, le manifestaron al Gobierno la necesidad de implantar un precio mínimo de sustentación para garantizar un ingreso al productor, pero se anunció una ayuda de 60.000 pesos que no ayudaban y por el contrario causó malestar.

 

El Presidente, sostuvo López,  pudo detener estas marchas porque el caficultor esperó respuestas en Chinchiná, pero no hubo propuestas claras por parte del Primer Mandatario. Eso hizo que las personas se fueran tristes y aburridas para sus poblaciones y veredas. ”Yo lo advertí, pero el Gobierno no nos escuchó”.

 

“El asunto es elemental, necesitamos un precio de sustentación sobre 700.000 pesos para seguir en la actividad”, adujo.

 

Desestimó los comentarios de la posible desaparición de la caficultura por todo lo que esta representa y aseguró que la producción del grano seguirá siendo un renglón determinante en la economía nacional y regional.

 

“Yo vengo de una familia muy humilde y todo lo que tengo se lo debo al café. El mundo entero puede confiar en que seguiremos en esta actividad aún en medio de la adversidad. La caficultura no se va a acabar y lo que si debe tener el país muy de presente es que el café le dio desarrollo al país construyendo escuelas y vida digna”, dijo.

 

Expresó malestar por el escenario cafetero y dijo que no se explica cómo el Gobierno negocia con la guerrilla en medio de las exigencias y si por el contrario repele y ejerce represión con los campesinos del café.



Podría venir humo blanco en el Cerrejón

La huelga en El Cerrejón que cumple ya 26 días podría estar en su etapa final por cuanto hay acercamientos entre trabajadores y la multinacional que opera el complejo carbonífero a cielo abierto.

 

El secretario de Salud de Sintracarbón, José Brito dijo en este medio que la empresa presentó dos nuevas propuestas las cuales serán socializadas el próximo viernes en la asamblea prevista.

 

“Es bueno decirle a Colombia que si bien la empresa presentó dos nuevas ofertas, aún no hay acuerdo ni arreglo de ninguna índole. Las propuestas serán analizadas con los trabajadores y luego se procederá a votar para saber qué tanta aceptación tuvo. Luego esa decisión irá a la Asamblea para determinar si se firma o no un arreglo”, afirmó.

 

Confidencial Colombia conoció que las ofertas apuntan a mejoras laborales que oscilan entre dos y tres años. De igual manera el sindicato fue claro al decir que por encima de los aumentos, el punto más importante es el que tiene que ver con la salud, mejoras en cuidados facultativos y la atención inmediata de especialistas.