Capturado líder del ejército ‘anti-restitución’

Augusto ‘El Tuto’ Castro fue capturado por la Policía nacional, según reveló este miércoles el presidente Santos a través de su cuenta en Twitter. Él junto con alias ‘Codazzi’ impusieron el terror en poblaciones del norte del país a nombre de los paramilitares.

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Castro lideraba el ejército anti-restitución en Colombia, que amenaza a cientos de líderes que pretenden recuerar sus tierras despojadas. A principios de este año, el propio Santos ofreció una recompensa de 150 millones de pesos por información que condujera a su captura.

Documentos judiciales y pruebas testimoniales demuestran que Castro fue determinador de varias acciones violentas y que ha actuado como testaferro de tierras apropiadas por los paramilitares de Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’. Es un ganadero reconocido en la región del Bajo Magdalena. Durante mucho tiempo, estuvo asentado en el municipio de Ariguaní, más conocido como El Difícil.

Su papel dentro de la expansión del Bloque Norte de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) fue el de un comandante de tipo financiero, pues puso al servicio de la organización criminal sus nexos con la clase ganadera y política de la región.

En Chivolo y en Sabanas de San Ángel, más exactamente en la vereda la Palizua, tiene algunas propiedades que le fueron endosadas por Jorge 40 con el propósito de configurar anillos de seguridad que le permitieran al jefe paramilitar mantenerse como “amo y señor” de la región una vez finalizado el proceso de Justicia y Paz con el gobierno Uribe.

En investigaciones hechas por las fiscalías especializadas de Santa Marta, por la Unidad de Justicia y Paz de esa ciudad y la Unidad Antiterrorista de Bogotá, se ha establecido que ‘El Tuto’ Castro y su familia, en especial su hermano el exsenador Jorge Castro, condenado por la Corte de Suprema de Justicia por parapolítica, tienen una gran influencia en la población y la institucionalidad de la región.

Tanto así que, a pesar de que pobladores del Plato, Ariguaní y Bosconia, así como la Corporación Jurídica Yira Castro, denunciaron la presencia de Castro durante los últimos dos años, la respuesta de la institucionalidad fue desoír a la comunidad y tacharla de “mentirosa”.

En la Palizua, los procesos de testaferrato que Castro hizo sobre los predios despojados de ‘Jorge 40’ contaron con el apoyo técnico y económico de la Corporación Autónoma del Departamento del Magdalena. La entidad le dio todo su aval a ‘El Tuto’ para iniciar unos proyectos de reforestación en un predio de más de 500 hectáreas, que hoy es objeto de restitución, con árboles de Tolúa y Eucalipto.

Confidencial Colombia reveló recientemente las denuncias que indican que ‘El Tuto’ fue capturado y luego liberado por miembros de la Policía Nacional. La primera vez, el pasado 5 de enero en el municipio de El Difícil donde, presuntamente, fue retenido en el cementerio toda la noche, hasta la madrugada del día siguiente cuando luego de entregar un pago de 30 millones de pesos fue dejado en libertad.

La segunda, el 14 del mismo mes, cuando uniformados, que ya se encuentran procesados por estos hechos, lo capturaron y luego exigieron a la familia de Castro 100 millones de pesos por dejarlo ir.

El ejército anti-restitución

Cabe señalar que las apariciones “públicas” del Ejército Anti-restitución han estado diseminadas por el territorio nacional desde febrero de este año, un mes después de la entrada en vigor de la Ley de víctimas. Hasta ahora, solo se conocía la entrega de panfletos amenazantes en Nariño y Cesar en febrero, y ahora, en Magdalena, Sucre y Bolívar.

Recientemente, defensores de DDHH y políticos fueron señalados por esa organización ilegal de querer darle tierra a guerrilleros a través de la Ley de Víctimas, en lo que pareciera el lanzamiento de un proyecto de ultraderecha a nivel nacional. Llama la atención que de las trece personas amenazadas, solo una, el representante Iván Cepeda, esté vinculada con el tema de tierras. ¿Por qué amenazar a los demás?

Es probable que los asesinatos de más de 50 líderes de restitución de tierras en los últimos tres años se le atribuyan desde el Ejecutivo a ese grupo armado. Sin embargo, si es tan alto el poder que ostenta, no tiene sentido que sus acciones armadas hayan sido invisibilizadas por autoridades militares y civiles. Contrario a lo que sí ha ocurrido con las acciones de otros grupos similares, por ejemplo, con el paro armado de ‘Los Urabeños’ en el noroccidente del país o las masacres de ‘Los Rastrojos’ en el sur.

El ofrecimiento de 150 millones de pesos por ‘Codazzi’ y ‘El Tuto’ que hizo el Gobierno puede tener tanto de acertado como de mediático. ¿El Ejército Anti-restitución es la principal amenaza a la aplicación de la ley de víctimas? ¿Tiene sentido que un par de subalternos de’ Jorge 40’ decidan, a motu propio, ponerse los reflectores en la cara emprendiendo una cruzada contra la política bandera de Santos?

“Sabemos que existe, pero no es plausible que ‘El Tuto’ y ‘Codazzi’ sean los cerebros del Ejército Anti- restitución. Para nosotros, los determinadores, fundadores y financiadores de las antiguas AUC son los que están detrás de eso” dice Germán Romero, abogado de la Corporación Yira Castro, que representa jurídicamente a varias comunidades campesinas del Magdalena.

Es acertado que el Gobierno ejerza presión sobre los violentos y se preocupe por garantizar los derechos de las personas que han sufrido esta cruenta guerra. Si ‘El Tuto’ Castro y ‘Codazzi’ son judicializados habrá mayores garantías para las comunidades del Bajo Magdalena. Pero, ojalá, sus eventuales capturas no signifiquen únicamente un triunfo mediático y la bestia violenta, que han desatado los reaccionarios de siempre, siga viva y matando.

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