Bahía Solano y Chocó entre la atención y la separación

En medio del potencial turístico y de pesca, la hermosa Bahía Solano reclama del Gobierno central una mirada más comprometida con las etnias y las negritudes que se sienten en el total olvido y apartados de los grandes planes de desarrollo.

Así lo expresaron en Confidencial Colombia voceros de estos grupos que durante años han construido país y sociedad casi que con las uñas, en ocasiones amedrantados por grupos armados ilegales y por la corrupción que no permite el progreso ni la proyección de los sitios que lo general están en la periferia de la nación. En esos confines, aseguran está el más grande potencial de crecimiento y desarrollo, pero lamentablemente Colombia ha adolecido de políticas de estado para las fronteras y para esa Colombia aislada y totalmente a la deriva.

 

El activista, Wilson Ríos dijo que con el nuevo presupuesto general de la Nación que al parecer es muy generoso en lo social toda vez que supera los 46.3 billones de pesos, podría dar una mano muy determinante en agro y actividades pecuarias. En ese orden de ideas, comentó, toma mayor fuerza la internación de ganado criollo en esa zona en donde se quiere incursionar con razas ancestrales de alto rendimiento en leche y carne.

 

“Estos no son animales de 30 litros de leche sino que por el contrario son de bajo consumo y alto rendimiento por lo que la rentabilidad es mucho más alta. Estas reses no requieren de mucho medicamento, ni de exigentes tratamientos, en síntesis su explotación es mucho más viable”, aseveró Ríos.

 

Actualmente Bahía Solano es una región que experimenta líos de depresión económica por diversas coyunturas y es por ello que la comunidad está pidiendo a gritos unos proyectos de cultivos de peces y una tecnificación e innovación en la pesca marina de gran escala. Independiente de los ingresos por el sector agropecuario, esta región aspira a optimizar su hotelería y destino ecológico para cautivar más viajeros y lograr generar mayores rentas.

 

Bahía Solano ofrece, aparte del paisaje paradisiaco, una carta gastronómica del Chocó rica en diversidad y sabores. Desde este lado de Colombia se le hizo un llamado a la comunidad internacional para que se vincule con ayudas y capacitación y afianzar a esta bonita región como destino turístico y de producción agrícola.

 

“Por fortuna la seguridad mejoró como consecuencia del mayor pié de fuerza y es así como el mayor riesgo en Bahía Solano es quedarse. Los que delinquían ya no están y la tranquilidad es el común denominador”, dijo.

 

Agregó que los 15.000 habitantes de esta población también tienen derecho al desarrollo y es por ello que demandan atención en varios frentes, uno de ellos el que tiene que ver con infraestructura, vías de acceso y el aeropuerto.

 

Sobre los documentos de Política Económica y Social (CONPES) afirmó que si bien pueden ser una salida a la problemática de varias regiones en el largo plazo, tienen como particularidad que no tienen incluido al Chocó, es decir que no hay políticas estatales para mejorar las condiciones de los afro descendientes y los indígenas del eje Pacífico en general.


San Andrés es un campanazo separatista

 

El precedente de San Andrés Islas y la pedida de los 70.000 kilómetros cuadrados es un campanazo al Gobierno para que tenga en cuenta a la Colombia del olvido porque lo mismo podría pasar con los territorios del Pacífico que dado el caso podrían inclinarse  por la autodeterminación de los pueblos del Chocó con lo cual Colombia podría estar pendiendo el 90 por ciento de la costa pacífica.

 

Hoy el Chocó está muy alejada de los planes del Gobierno y para colmo de males el gran porcentaje de la minería del oro y el platino engrosaron las arcas de Antioquia, dejando a este sector del país sin nada y por el contrario sumido en una miseria que no se compadece con la realidad de una economía globalizada que no admite retrasos.

 

“Estamos muy ilusionados con el desarrollo de un puerto interoceánico que posiblemente se pueda hacer en Bahía Solano, el Atrato y Truandó para el adelanto del Pacífico con lo cual le haríamos competencia a Nicaragua”, sostuvo el vocero de las negritudes.

 

Sobre este proyecto, las comunidades indígenas y las negritudes harán una propuesta directa al Japón y otros países de la cuenca del Pacífico para viabilizar desarrollo, pues esperar que lo haga el Gobierno sería pensar en la eternidad.

 

“Este olvido podría terminar con la independencia del Chocó porque no tiene sentido pensar en Colombia cuando no se trazan planes de progreso y cuando se desmejora hasta la seguridad alimentaria que son aspectos básicos de la Constitución con la salud, la educación y la vivienda”, sentenció.

 

La única ayuda que recibió Bahía Solano fue una carretera y el servicio de televisión por parte de la bancada liberal por recomendación de Horacio Serpa y Carlos García, de resto la clase política va promete y después del jolgorio electoral se olvidan de un departamento rico, disfrazado de pobre llamado Chocó.

 

“Si el Gobierno no nos hace grandes, nosotros tenemos que hacerlo y si el Gobierno no nos da nada, tenemos que dárnoslo nosotros mismos y es por ello que hablamos de la autodeterminación de los pueblos porque si el estado no está en condición de apoyarnos y mejorar nuestras condiciones podemos apelar a esa figura la cual está contemplada en la Carta Política. Aquí todos somos Colombia en tanto no lo permitan”, concluyó.