Ayuda gubernamental no para la quiebra cafetera

Los caficultores colombianos que recibieron la visita del Gobierno Nacional no quedaron muy satisfechos con los anuncios de ayuda para apalancar la crisis del sector. Precisaron que los desembolsos prometidos no serán suficientes toda vez que el costo de la revaluación es mucho mayor y la brecha entre producción y rentabilidad es cada día  más grande.

Una ayuda de 150.000 millones de pesos, consideran, es muy poco frente a una factura de 1.5 billones de pesos que le pasó el mayor precio del peso a las 550.000 familias cafeteras entre 2011 y 2012 que para redondear el problema, sacaron una flaca cosecha que a duras penas llegó a los 7.7 millones de sacos de café.

 

En dialogo con Confidencial Colombia, el Representante por Caldas ante el Comité Nacional de Cafeteros, Mario Gómez Estrada, aseveró que como ya es costumbre a los caficultores les faltó cinco para el peso. El dirigente cafetero expresó su rechazo por las protestas que se avecinan y dijo que hay personas ajenas al café impulsando las marchas y las manifestaciones de inconformismo.

 

Aseveró que esta crisis es sin duda la más dura en los últimos 20 ó 30 años a tal punto que ya hay gente con muchas dificultades económicas y acercándose a la quiebra. Estimó que si la lucha contra la revaluación no tiene éxito, indiscutiblemente el país entrará en agudos aprietos. 

 

Sobre la reunión con el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, el reconocido experto en temas de café precisó que la reunión con el ejecutivo fue agridulce toda vez que hubo anuncios importantes en frentes cruciales cómo la deuda de los productores que sentirán alivio con las acreencias adquiridas con el Banco Agrario y una intervención de Finagro para extender plazos de pago con otros bancos a dos años. “También se habló de fertilizantes los cuales se podrán comprar con seis meses muertos de intereses y así poder mejorar los cultivos y la cosecha”.

 

El Primer Mandatario expuso las bondades de la reforma tributaria para el agro ylos caficultores entendieron el nuevo escenario, solo que siguieron preocupados por asuntos de mayor calado.

 

Para Gómez Estrada el anuncio más relevante fue el luchar desde el Gobierno para hacer más competitiva la tasa de cambio y llevarla a niveles de 1.900 pesos. Expuso que la revaluación es el cáncer del sector productivo colombiano. “Lo más horrible que les puede pasar a los empresarios es ver impotentes, como el solo movimiento y las transacciones de dólar y peso se transforman en una apreciación de la moneda local que golpea duramente la actividad económica con oferta exportable”.

 

El daño, aseguró, no es sólo para el sector cafetero sino para el grueso de la industria en vista que con un dólar débil se disparan las importaciones en perjuicio de la industria nacional.

 

“Los industriales y los caficultores somos los más perjudicados con la revaluación aun cuando más el gremio cafetero que exporta su producción en un 95 por ciento”, comentó.

 

Anotó que la revaluación se ha llevado más del 35 por ciento del ingreso cafetero en los últimos cinco años, haciendo insostenible la situación. Es ahí, afirmó Gómez Estrada, donde tiene que entrar el Gobierno y el Banco de la República a intervenir para frenar la depreciación de la divisa. “Si eso fuera así de firme y contundente, con toda seguridad que los caficultores no estaríamos pidiendo ayudas o planes de salvamento”.

 

Reconoció que la ayuda del Gobierno es igualmente importante porque la diferencia es de 150.000 a 200.000 pesos por carga de café. La situación es tan grave que los costos de producción, incluidos los incrementos de este año, ascendieron a niveles de 650.000 y 700.000 pesos contra ventas por carga de 500.000 pesos y hasta menos porque con la tendencia de precios en el mercado internacional quedará por debajo del medio millón de pesos.

 

Destacó la voluntad del Gobierno en el sentido de mantener el auxilio para el ingreso cafetero hasta julio de este año con una partida de 150.000 millones de pesos que no es para nada despreciable, sin embargo anotó que la preocupación de los productores es un mejor precio de sustentación que garantice un buen ingreso para hacer cuentas de tranquilidad.

 

Para Gómez Estrada, la ayuda para los productores se acerca a los 600.000 millones de pesos, sumando todo el paquete de ayuda para la vigencia de 2013, sin embargo en Chinchiná los caficultores anhelaban anuncios en materia de ingreso.

 

“Hay que respetar las decisiones, y si es Gobierno considera que no es capaz fiscalmente de más ayuda o de otorgar más recursos, hay que acatar esas determinaciones, muy a pesar del malestar que eso produzca en los caficultores”, indicó el señor Gómez.

 

No vio con buenos ojos el rio revuelto en el que se convertirá la crisis por cuanto muchas personas expertas en exacerbar los ánimos, provocarán reacciones no muy sanas en los productores del grano que deberían estar al margen de esas manifestaciones. “Hay muchos que dicen ser amigos del café, pero tan solo buscan aprovechar el tema político para armar problemas mayores. A mí no me gusta que nuestra gente, la misma que hemos manejado en la Federación empiece a escuchar estos cantos de sirena de quienes no disponen de los recursos y de quienes no tienen café, entre otras cosas”.

 

Gómez reconoció la vocación cafetera del Presidente Santos y dijo que hay que entender que fiscalmente no se puedan hacer muchas cosas.

 

Sobre producción dijo que la renovación de 450.000 hectáreas muestra que los caficultores han cumplido en estos últimos cinco años y le apostó a los diez millones de sacos en 2012.

 

“Estamos en un momento difícil y yo he sido un hombre santista de corazón, motivo por el cual me duele que todo esto pase, pero confío en que todo este entorno finalmente llegue a buen puerto”, concluyó.