Alguien que me ayude, ¡no puedo dormir!

El sueño es una necesidad fisiológica que el ser humano debe efectuar diariamente. Para mantener una vida saludable y un buen rendimiento físico es fundamental descansar adecuadamente.

Aunque dormir es algo absolutamente natural e inherente al ser humano, no todas las personas pueden conciliar el sueño. Luis Morales, psicólogo clínico, asegura que “el sueño de día no tiene la misma calidad del nocturno, ya que acorta el periodo total del sueño; es muy difícil recuperar las horas perdidas de descanso de la noche”.

 

En ese sentido, las personas con horarios nocturnos que concilian el sueño en el día pueden llegar a evidenciar reacciones negativas. Los estudiantes y trabajadores que por cuestión de tiempo no alcanzan a dormir lo suficiente deben tener en cuenta que por este motivo su organismo no funcionará correctamente, pues dormir es tan importante como comer y hacer ejercicio.

 

Luisa Uribe trabaja como actriz, y además estudia cine y televisión. Para sus actividades cotidianas necesita obtener no solo mucha energía, creatividad y dedicación, sino fuerza física. Ella está durmiendo apenas cuatro horas diariamente. “Esto me desgasta, y emocionalmente no me siento bien; suelo sentirme muy  nerviosa, con fuertes dolores de cabeza. Debido al cansancio que siento, me he desmayado varias veces por el agotamiento”. Luisa también cuenta cómo en su trabajo gasta más tiempo del que tiene, por lo que prefiere no dormir para poder terminar sus actividades.

 

Si se duerme diariamente las ocho horas que recomiendan los médicos y expertos, y si eso se multiplica por una media de vida de 85 años, una persona dormiría 35 años de su existencia. Por esto se cree que el sueño es una actividad que ocupa mucho de nuestro tiempo, y en ocasiones se le resta su verdadero valor.

 

Según el médico Carlos Ramírez, las personas que no duermen se enferman y pueden generar desórdenes mentales: “una persona que pase varios días sin dormir puede llegar hasta a morir; la falta de sueño es incompatible con la vida”. Igualmente, Ramírez afirma que hoy en día, en la edad adulta, se ha evidenciado con mayor frecuencia el insomnio.

 

De acuerdo con los expertos entrevistados, las personas con dificultad para conciliar el sueño empiezan a experimentar síntomas como irritabilidad, cansancio, problemas de atención y lenguaje, disminución del deseo sexual y pérdida de reflejos.

 

La Organización Mundial de la Salud recomienda que se duerma al menos siete horas cada noche, especialmente los adultos en edad productiva. Pero un experto como Jorge Murcia, médico clínico, asegura que la gente duerme menos del tiempo necesario: “los adultos deben dormir ocho horas, los adolescentes diez horas y los niños doce, es lo que se debe, pero como no todo el mundo puede hacerlo, lo que se suele recomendar son siete u ocho horas diarias”.

 

Por otra parte, las personas que sufren de ronquidos deben saber que esto es inconveniente, pues esta situación evita que se llegue al sueño profundo. “Es necesario entender que el roncar impide que se respire correctamente, y eso hace difícil conciliar el sueño profundo”, asegura Murcia.

 

Jenny Martínez sufre de depresión por la ruptura de su matrimonio. Desde ese momento cuenta que no puede conciliar el sueño, y cuando lo hace tiene pesadillas. Ha tomado pastillas para dormir, pero lo único que ha logrado con esto es perjudicar su salud.

 

Según Sandra Cortés, psicóloga clínica, y el médico Carlos Ramírez, los problemas familiares, sociales, académicos o laborales llegan a ser un factor causante de la pérdida de sueño. “Es necesario, para erradicar el insomnio, fortalecer aspectos personales cuando esta es la causa”, dice Cortés. Asimismo, cuenta cómo la intranquilidad y el estrés pueden causar no solo la pérdida de sueño, sino pesadillas, ya que existe una etapa del dormir en la cual soñamos excesivamente, y en este momento se manifiestan imágenes en nuestra mente que muestran nuestras frustraciones y miedos, así como escenas de la vida cotidiana.

 

Existen muchos casos como el de Jenny Martínez, en el que los individuos, por problemas personales, comienzan a sufrir de insomnio. La mejor medicina, según el psicólogo Luis Morales, es buscar ayuda por distintos medios para llegar a la causa de la crisis que vive la persona y trabajar en ello, no tapando el problema sino generando soluciones para superarlo; igualmente, ayuda pensar siempre positivamente y visualizar imágenes agradables y satisfactorias.

 

De otro lado, Enrique Ortega, médico naturista, aconseja la utilización de plantas medicinales de dispensación farmacéutica como la amapola de California, la valeriana, y la pasiflora. Por su parte, la nutricionista Gloria Gómez afirma que para controlar los problemas de insomnio es necesario dejar la cafeína, suspender bebidas energízantes, evitar el cigarrillo y el alcohol, disminuir el exceso de azúcar, consumir comida rica en proteína y tomar suficiente agua.