Albinos en la pasarela, desmontando los cánones de belleza

Shaun Ross, Diandra Forrest y Thando Hopa son modelos profesionales que demuestran que la imperfección también es ideal

Negro albino, ciudadano de El Bronx y bisexual, el modelo Shaun Rossestaba destinado desde su nacimiento a ser diferente. Cuando sus compañeros de clase le llamaban “Casper” no imaginaban que, unos años más tarde, Ross haría las delicias de grandes diseñadores como Givenchy o Alexander McQueen.

 

Labios carnosos, pestañas y pelo rubios y piel casi transparente, Shaun Ross ha hecho de la imperfección su bandera y de su trabajo una inspiración para otros jóvenes albinos que, especialmente en África, sufren discriminación y el rechazo de sus propias familias.

 

 

Los insultos que recibió en su infancia, lejos de amedrentarle, forjaron un espíritu fuerte y valiente que ahora posa para revistas como Vogue o GQ y escribe columnas sobre moda en The Huffington Post.

 

“Mi sonrisa no es la más bella, pero ilumina, mi cara está algo desorientada, pero entusiasma”, explica el modelo en una entrevista para la CNN. Y es cierto que, a primera vista, se notan más sus defectos, pero a medida que se observan sus movimientos y su mirada sincera algo en el espectador va calando. Al final se le quiere.

 

Sé único

 

Tanto, que miles de seguidores (más de 16.000) le escriben cada día en Twitter para decirle lo perfecta que es su imperfección. Ross aprovecha para hablar de amor y de los nervios que siente antes de cada pasarela. “En mi piel yo gano”, dice este maniquí albino que ha repetido con Roberto Etxeberría en Madrid Fashion Week.

 

Un anuncio de coches, bajo el lema “Be unique” (sé único), cedía el protagonismo a este afroamericano de El Bronx que se ha convertido en uno de los pocos modelos albinos profesionales. Hasta Katy Perry, Beyoncé o Lana Del Rey le han convertido en el chico guapo que las conquista en varios de sus “videoclips”.

 

Diandra Forrest, otra modelo albina que también nació en ese barrio de Nueva York, es otro de los rostros preferidos por los diseñadores. La descubrieron en un centro comercial en Manhattan y ahora es una cotizada “top model” que desfila para los grandes.

 

 

Forrest y Ross han compartido alguna sesión de fotos y luchan porque el albinismo deje de ser considerado un acto de brujería en África, donde se les amputan los miembros al considerar que un brazo o una pierna de albino es el mejor talismán contra los espíritus.

 

Junto a ellos, la “top” Thando Hopa ya tiene, desde hace tiempo, un hueco en este sector que establece cánones poco elásticos sobre lo que es bello. Ellos sobresalen de esa masa homogénea de modelos delgados y simétricos y transgreden con sus narices anchas y sus bocas grandes esa imagen ideal (y poco real) de lo que es un modelo.

 

 

Tomado de EFE / Estilo