Rajoy pide en Barcelona que la mayoría silenciosa "convierta su voz en voto"

Rajoy y Albiol, en el acto de presentación de candidatura.


El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, pidió este domingo que “la mayoría silenciosa convierta su voz en voto” de manera masiva en las elecciones del 21 de diciembre para dejar atrás la etapa independentista y abrir una nueva era de tranquilidad y respeto a la ley.

 

El llamado de Rajo se produjo durante el acto de proclamación en Barcelona de Xavier García Albiol como candidato del PP catalán para el 21 de diciembre, en el que también ha participado a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

 

En su primera intervención en Cataluña desde la aplicación del artículo 155 de la Constitución, Rajoy defendió esta medida y dijo  que ha servido para poder convocar unas elecciones “limpias, transparentes y con garantías”, en las que los catalanes podrán expresarse y exigir un cambio de etapa.


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Forcadell desconvoca reunión de la Mesa del martes al acatar que el Parlament "se ha disuelto"

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha desconvocado la reunión de la Mesa prevista para el martes a las 10:00 horas porque la Cámana “se ha disuelto”, han explicado fuentes parlamentarias. El Govern da “unas horas a los catalanes cesados para recoger sus cosas.

 

Hasta primera hora de este lunes seguía convocada la reunión ordinaria que la Mesa celebra cada martes y que se había convocado antes de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, disolviera el sábado la cámara y convocará elecciones para el 21 de diciembre.

 

Pero esta reunión ordinaria ha sido desconvocada porque la Mesa ya no existe en tanto que ha sido disuelta, lo que significa que Forcadell ha asumido la orden de Rajoy, según las citadas fuentes.

 

Según el reglamento del Parlament, recogido por Europa Press, Forcadell sigue siendo la presidenta hasta la celebración de las elecciones y podría convocar reuniones pero ya no de la Mesa ordinaria, sino de la Mesa de la Diputación Permanente.

 

La Diputación Permanente “vela por los poderes de la cámara” cuando se ha disuelto el Parlament y en los periodos entre sesiones, y funciona como un pleno reducido compuesto por 23 diputados -el pleno ordinario tiene 135-.

 

Estos 23 miembros son los únicos que a día de hoy mantienen su condición de diputados designados en proporción a la representación del pleno ordinario.

La Diputación Permanente la preside Forcadell, mientras que el vicepresidente primero es José María Espejo-Saavedra (Cs), y la secretaria primera, Anna Simó (JxSí): los tres forman la Mesa de este órgano.

 

Se completa con los diputados representantes de los grupos, que en el caso de JxSí son Ramona Barrufet, David Bonvehí, Lluís Corominas, Lluís Guinó, Marta Pascal, Irene Rigau, Marta Rovira y Roger Torrent.

 

Por parte de Cs, están en la Diputación Permanente Inés Arrimadas, Carlos Carrizosa y Fernando de Páramo; y por parte del PSC, Miquel Iceta, Eva Granados y David Pérez.

 

Completan la lista Lluís Rabell, Marta Ribas (SíQueEsPot), Xavier García Albiol, Alejandro Fernández (PP) y Gabriela Serra (CUP).

 

Puede convocar reuniones

 

Forcadell puede convocar reuniones de la Mesa de la Diputación Permanente, pero de la Mesa de la Diputación Permanente y no de la Mesa ordinaria, que se ha disuelto.

 

La presidenta ha llegado la mañana de este lunes al Parlament después de la disolución de la Cámara por parte del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como parte de la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

 

En un apunte en su cuenta de Twitter recogido por Europa Press, Forcadell ha escrito “seguimos trabajando”, junto a un vídeo en el que aparece llegando al Parlament.

 

 

 


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Cataluña, esa arcadia nacionalista irreal e inviable

El movimiento independentista catalán ya tiene la escenificación que quería: una supuesta independencia más verbal y simbólica que otra cosa. Su parlamento autonómico, saltándose a la torera todas las leyes constitucionales y todos los requerimientos de los organismos internacionales, ha votado sí a ser una república distinta a España.

 

Ahora bien, conviene aclarar ciertas cosas para no llevarnos a engaños ni confundir al personal. Esta declaración unilateral de independencia es como es como si yo mañana me declaro unilateralmente ‘el mejor tenista del mundo’. Fenomenal, brillante, me quiero a mí mismo. Ya lo he logrado, después de 40 años pasando bolas por encima de la red, con más desacierto que otra cosa, he logrado ser mejor que Roger Federer, simplemente porque lo digo yo, y solo yo, no necesito nada más para estar en lo más alto del ranking mundial. La ATP no me reconoce como tal, por supuesto que la Federación de Tenis Colombiana no sabe ni quien soy… pero yo sigo diciendo que soy el mejor. Pues algo así es lo que está pasando en Cataluña, y no crean que esta comparación es una exageración de la realidad.  

 

Uno ‘es’ algo, sea lo que sea, cuando, en primer lugar, está amparado por un marco jurídico legal: es decir, cuando cumple las leyes votadas por la mayoría; y en segundo lugar, cuando el entorno de ese algo (ya sea político, social o tenístico) lo reconoce como tal. Y por mucho que se empeñe ese sector de dirigentes políticos de la caverna catalana, eso no va a pasar ni ahora ni nunca. El tema catalán es un tema interno español, eso ha dicho la Comisión Europea en no menos de cinco ocasiones la última semana. La UE sabe que el tema catalán es una caja de pandora que no se puede abrir para no dar alas a otros movimientos separatistas que rompan Europa.

 

A los pocos minutos de la Declaración, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia o Alemania dejaron claro que apoyan al Gobierno Nacional. Ni la Unión Europea, ni las Naciones Unidas, ni ningún país serio (salvo la Venezuela de Maduro) van a reconocer a Cataluña como estado independiente sin la aceptación de España. Ya lo han dicho por activa y por pasiva en el último mes, en el que la deriva fanática de esta minoría ha llevado a un punto de incertidumbre en el país ibérico no antes conocido. Para que se hagan una idea, más de 1.600 empresas catalanas, españolas y multinacionales, que significan el 30% del PIB catalán, ya se han marchado de esa región en el último mes… un 30% del PIB en un mes.

 

Fuera de la Unión Europea, Cataluña es un estado inviable, fallido. Económicamente inasumible. La deuda pública actual de Cataluña es superior a 75.000 millones de euros (que he perdido la cuenta de los billones de pesos colombianos que es eso), la fuga de empresas catalanas como reflejaba antes ya es un hecho… y por si fuera poco, estar fuera del paraguas europeo, significa quedar al margen de las políticas de ayudas y un régimen arancelario distinto. En conclusión, aislamiento total. Por el contrario, los políticos independentistas siguen vendiendo a su selecto público una realidad bien distinta, una arcadia imaginaria ideal.

 

Cataluña hoy es mucho más pobre e inestable que hace un mes. Si sigue esta senda, no dudo en afirmar que pasará de ser una región próspera a posiblemente la más empobrecida de Europa en pocos meses. ¿Eso quieren los catalanes?, la mayoría no. Y el Gobierno de España no lo va a permitir.

 

El ejecutivo de Rajoy tardó solo dos horas en cesar a Puigdemont y su gobierno, legítimamente amparado por el artículo 155 de la Constitución. Ojalá los subversivos acepten esta vez las leyes para no incurrir en un problema social en la calle más grave. De una clase dirigente normal se esperaría eso, de estos lunáticos irresponsables, uno ya tiene más dudas. 

Rajoy: "Ha fracasado un proceso que sólo ha servido para sembrar división"

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que los responsables de lo sucedido este domingo en Cataluña son “única y exclusivamente” aquellos que han promovido la violación de la legalidad y la ruptura de la convivencia.

 

“Hemos hecho lo que teníamos que hacer. Somos el Gobierno de España y yo soy el presidente del Gobierno de España y he asumido mi responsabilidad. Hemos cumplido con nuestra obligación. Hemos actuado con la ley y se ha demostrado que nuestro Estado democrático tiene recursos para defenderse de un ataque tan serio como el que se intentó perpetrar con este referéndum ilegal”, ha proclamado.

 

Así se ha pronunciado Rajoy en una declaración institucional –sin admitir preguntas de la prensa- en el Palacio de la Moncloa, acompañado por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y otros funcionarios del Gobierno español.

 

La fortaleza del estado de derecho

 

El jefe del Ejecutivo ha abierto su comparecencia afirmando “con toda rotundidad” que “hoy no ha habido un referéndum de autodeteminación en Cataluña” y ha subrayado que el Estado de Derecho mantiene su “fortaleza” y responde a quienes lo contravienen o pretenden “subvertirlo”, con “eficacia y serenidad”.

 

Por todo ello, ha culpado exclusivamente al Gobierno catalán y sus aliados de lo sucedido este domingo. “Quiero dejar meridianamente claro que los responsables de estos hechos, de los que nos han traído hasta aquí, son única y exclusivamente quienes han promovido la violación de la legalidad y al ruptura de la convivencia. No busquen más culpables, no los hay”, ha enfatizado.

 

Catalanes “engañados”

 

Rajoy ha admitido que tiene muy presente a esos catalanes a los que ha “engañado” el Gobierno catalán y ha dicho entender la “frustración” que pueden sentir. Eso sí, ha dicho que el cauce para debatir sus demandas políticas no puede venir de la quiebra de la legalidad o la imposición, sino de un “dialogo leal” en el que se escuche a todos.

 

Tras asegurar que la “gran mayoría” del pueblo catalán no ha querido participar en el “guión de los secesionistas”, ha hecho hincapié en que la mayoría de los catalanes han demostrado que son “gente de ley” porque “sin aspavientos y sin ruido” han ignorado la convocatoria situándose al lado de la democracia. “Han sabido resistir el embate de las peores prácticas populistas”, ha agregado.

 

El presidente del Gobierno ha afirmado que los independentistas han “fracasado” en un proceso que “solo ha servido para sembrar división, enfrentar a los ciudadanos, soliviantar las calles y provocar situaciones indeseables“. “Solo ha servido para causar un grave daño a la convivencia, un bien que debemos empezar a recuperar cuanto antes”, ha apuntado.

 

Recuperar la convivencia

 

Y en este punto, ha dicho que no va a cerrar “ninguna puerta” porque “nunca lo ha hecho” y “siempre” ha ofrecido diálogo “honesto y sincero” pero “dentro de la ley y en el marco de la democracia”. A su entender, no pueden permitir que la voluntad de concordia de los últimos 40 años se sustituyan por el “chantaje de unos pocos a toda una nación”.

 

Rajoy ha dicho que a partir de mañana hay que comenzar el restablecimiento de la “normalidad institucional” y ha agregado que para ello quieren seguir contando con el apoyo de los partidos que defienden los fundamentos constitucionales. Con ese propósito, ha dicho que convocará a las fuerzas políticas con representación parlamentaria para reflexionar “juntos” sobre un futuro que deben afrontar “juntos”.

 

El resultado entregado por los independentistas


El Consejero de la Presidencia y Portavoz del Gobierno de la Generalitat de Cataluña Jordi Turull ha comparecido en la noche de este domingo para analizar el recuento del referéndum del 1-O, que si bien no es definitivo sí arroja luz sobre los resultados generados por la votación.

 

“Se ha hecho un cómputo total de 2.262.424 papeletas”, aseguró, matizando que este dato es además de las incluidas en urnas requisadas.

 

Turull solicitó “tener en cuenta las 400 escuelas cerradas o precintadas en las que no se ha podido hacer el cómputo”, que según los cálculos de la Generalitat “representaban 770.000 votantes”.

 


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Democracia no es ir (solo) a votar

“¡¡Solo queremos votar, las urnas son democracia!!”, grita la masa enardecida. En estos días se está recurriendo a ese ‘lugar común’ en relación al referéndum de este domingo en Cataluña. Esta máxima de que democracia es ir a un sitio a depositar un papel en una urna o caja es una falacia, a la vez que un argumento simplista y peligroso porque puede legitimar políticas o gobiernos totalitarios, paradójicamente alejados de la libertad y la democracia real.

 

No, definitivamente no. La democracia no es (solo) votar, porque en Venezuela o Corea del Norte se vota, hasta Hitler ganó el poder en Alemania en las urnas. La democracia es respeto a las leyes de la mayoría. La democracia, que tantos millones de vidas y esfuerzos, ha costado consolidar y defender en el mundo occidental, es mucho más que un simple papel y una caja. Democracia es libertad de expresión, libertad religiosa, libertad cultural, de prensa y lingüística, libertad de movimientos, libertades y garantías judiciales, profesionales y de educación. Democracia es la no discriminación por condición de sexo o raza, o por la orientaciòn sexual; o la garantía jurídica de la propiedad privada. En suma, democracia es la defensa de la LEGALIDAD y la LIBERTAD, que el pueblo pueda vivir en paz y con la seguridad de que el Estado defiende sus intereses con honestidad.

 

El Gobierno autonómico de Cataluña, en ese callejón sin salida en el que se metieron ya hace unos cuantos meses, no han hecho sino apelar a la palabra DEMOCRACIA. ¿Y yo me pregunto? Qué más democracia y libertad quieren para el pueblo catalán, que han tenido 35 votaciones en los últimos 39 años. Cataluña es posiblemente el territorio de la Unión Europea con mayor autogobierno (o el segundo mayor después de País Vasco y Navarra). Cataluña y lo que sale de sus elecciones regionales gestiona su propias políticas en materia como la Educación, Sanidad, Impuestos, Medios de Comunicaciones,  Policía propia… Ni siquiera el estado federal alemán tiene tantas concesiones en sus territorios. El problema (callejón sin salida) del nacionalismo catalán respecto al conjunto de España es que ya no tiene nada más que arrancarle porque se lo dieron todo en las últimas décadas y su apetito es voraz e imposible de saciar.

 

Los dirigentes catalanes no quieren democracia, lo que quieren es implantar su propio estado donde imponer el pensamiento único, purgando a los propios catalanes que no piensan como ellos. Tapar las vergüenzas de corrupción durante muchas décadas y seguir haciendo lo que han hecho los últimos cuarenta años, pero sin el ojo de un Estado superior. Ver en estos días videos en las Redes Sociales en los que se aprecia como en los colegios se adocrtina de una manera inmoral el odio a España en niños de 6-7 años es repugnante y no dista demasiado de lo que hace Kim Jong Un.

 

El gran error de la joven democracia española fue, en los años 70’s, ceder el modelo y las competencias en Educación a cada Comunidad Autónoma (similar a lo que es un departamento en Colombia). ¿Se imaginan que los niños en Bogotá, Medellín o Cartagena estudiaran una historia, lengua o matemáticas distintas en función de la ciudad en la que viven? Pasa que en España sucede y que ya es tarde porque la maquinaria educativa catalana ha calado en dos generaciones.

 

La política de adoctrinamiento a niños y jóvenes, acompañado de un férreo control de los medios de comunicación (públicos y privados), es tal que a ese sector de la sociedad nacionalista poco le importa la verdad o la realidad de los hechos. La doctrina normalmente es mentirosa y esconde una parte esencial de la realidad. Esa misma educación en los colegios catalanes defiende que España invadió Cataluña hace siglos o que personajes como Miguel de Cervantes, Santa Teresa de Jesús o Cristóbal Colón eran catalanes… Así es muy difícil.

 

En algo sí estoy de acuerdo con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, cuando afirma que en Cataluña se vive una situación de extraordinaria gravedad política y social. Es cierto, es extraordinariamente grave, y no creo que pase en ningún otro país del mundo, que un niño no pueda aprender el idioma oficial de todo el territorio, el español, en las escuelas. Es extraordinario que un grupo de manifestantes acorralen a la policía judicial sin que el cuerpo de Policía catalán haga algo por impedirlo y no pase nada. Es extraordinariamente grave que una tienda no pueda poner los letreros en su vitrina en español porque automáticamente es multada (¿se imaginan que eso, pasara en Colombia, digamos por ejemplo en Bucaramanga, que una zapatería fuera multada por poner ‘Zapatería García’ en español, lengua oficial?, ¿A qué es inimaginable?, salvo si vives en la actual Cataluña). Señor Puigdemont, es extraordinario, poco democrático, que desde algunos sectores de su gobierno se difundan fotos de personajes públicos no nacionalistas u otros políticos contrarios a usted dentro de una diana y en el punto de mira; También es extraordinariamente anti democrático que grupos de ciudadanos estén señalando públicamente en los barrios a las personas que el domingo no piensan ir a votar en el referéndum. Esos señalamientos lo hacían los nazis en la Alemania prebélica. Los nazis y ahora ustedes. Eso pasa en la Cataluña actual, modelo de democracia según ustedes.

                                

Organizar un referéndum sin garantías de ningún tipo, prohibido por el Tribunal Constitucional. Unas votaciones en las que, a pocas horas de celebrarse no está claro ni donde, ni quienes van a votar porque no hay censo electoral. Donde no se sabe quiénes son los miembros de las mesas electorales, o si simplemente si hay garantías de seguridad, no parece muy democrático. Lo suyo es más bien un teatro en su huida hacia adelante porque su puesta en escena ha llegado tan lejos que no sabe dónde ponerle fin.

 

Los correligionarios nacionalistas lo único que buscan este domingo es una buena foto, ojalá una imagen con algaradas en las calles y unos cuantos centenares de personas intentando entrar a un colegio electoral y que la policía, cumpliendo con la ley, lo impida. Porque Puigdemont y los suyos hace mucho que dejaron de ser unos gobernantes democráticos para convertirse en un mero instrumento de propaganda. Así que por favor, lecciones de democracia, las justas.

España, firme ante el desafìo independentista a su democracia

La democracia en España atraviesa su momento más delicado en su historia reciente. La insólita decisión del Gobierno catalán de sacar las urnas a la calle para votar unilateralmente un referéndum de independencia de España, es la mayor amenaza a un Gobierno en Europa desde los movimientos independentistas en los Balcanes, allá por los años 90, y que trajo una guerra en la ex Yugoslavia que dejó cientos de miles de muertos, la última gran vergüenza en Europa.

 

En este momento de desencuentro político y social entre esa región de España con el Estado central, la agresión al orden constitucional que sostiene el gobierno autonómico de Cataluña justifica sobradamente la respuesta que el Estado está desplegando con medida de proporcionalidad pero con toda firmeza. Ningún ciudadano celoso de su libertad política y preocupado por la integridad de su Nación perdonaría ahora forma alguna de inacción ni por parte de este Gobierno que preside Mariano Rajoy ni de los jueces ni de sus representantes electos en las cámaras legislativas.

 

Los lectores de Confidencial Colombia que hayan visitado España, bien saben que es un país en el que se puede pasear en libertad, se respetan las libertadas culturales, religiosas e ideológicas; las instituciones y los servicios públicos funcionan sin mayores problemas, donde la justicia es razonablemente justa (que es lo que debe ser) y actúa contra los que tiene que actuar, independientemente del color político que sea. Es decir, existe un régimen de libertades y hay separación de poderes.

 

En este sentido, la operación de desmantelamiento del referéndum ilegal que se produjo este miércoles, con el encarcelamiento de 14 altos cargos catalanes, marca un punto de inflexión que todo demócrata contempla con alivio y esperanza. Porque aquí no se está definiendo un duelo de legalidades en pie de igualdad, como pretende la propaganda independentista y populista, sino el restablecimiento de los derechos y las libertades de todos los españoles allí donde han sido atacados. Y en primer lugar de los catalanes, cuyas instituciones han sido usurpadas por un proyecto separatista que pretende monopolizar el espacio público y excluir al discrepante del debate político.

 

El intento de tumbar la ley por parte del sector más radical del independentismo catalán no puede quedar impune. Primero por la gravedad que entraña. Y, segundo, porque sentaría un precedente del que el Estado ya no se recuperaría. La ley SIEMPRE debe prevalecer. El Estado tiene la obligación de velar por los derechos de todos los españoles. Nadie está por encima de la ley, y menos cuando el independentismo, a quien primero afecta, es a los propios catalanes, que mayoritariamente no quieren aventuras independentistas.

Venezuela un día después

Organizaciones de carácter internacional y regional han manifestado su satisfacción por los resultados electorales obtenidos ayer en Venezuela, donde según la oposición obtuvieron 112 escaños en la  Asamblea Nacional, cifra que aunque no es oficial, fue confirmada este lunes por el líder opositor Henrique Capriles, frente a 55 del oficialismo. Mientras tanto, Poder Electoral emitió primer boletín oficial de elecciones AN, en el que indica que el oficialismo obtuvo 55 escaños frente a 110 de la oposición. 

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