El MinHacienda empezó el año con optimismo: “Lo peor ya pasó”

En un balance titulado “el país siguió adelante”, el ministro colombiano de Finanzas, Mauricio Cárdenas Santa María, dió un parte positivo sobre la economía en 2017 y proyectó en 3% la cifra de crecimiento para este año.

 

El siguiente es el texto completo:

 

A pesar del golpe recibido por la reducción de los precios del petróleo, el aumento de las tasas de interés en los Estados Unidos y el mal momento de nuestros principales socios comerciales, durante 2017 se consiguió que la economía colombiana siguiera adelante.

 

Durante uno de los momentos más complicados por los que ha pasado el país en materia económica (los ingresos de la Nación por el petróleo pasaron de 24 billones en 2013 a 0 en 2017), se logró aumentar la inversión, reducir el déficit fiscal, manteniendo los beneficios sociales, aumentando la cobertura en la atención a la primera infancia, sosteniendo los subsidios eléctricos, incrementando la seguridad y reduciendo la criminalidad.

 

Adicionalmente, el país consiguió resultados positivos contra el desempleo: Desde el 2010 hasta hoy se han generado 3 millones y medio de empleos, de los cuales unos 2 millones y medio son empleos formales, con prestaciones y seguridad social, especialmente en las ciudades intermedias.

 

Menos pobreza

 

Pero quizás el mayor logro de este gobierno es que, a pesar de enfrentar un período con tantas dificultades, se redujo la pobreza.

 

En 2010, el 30% de la población colombiana estaba por debajo de la línea de pobreza multidimensional, que considera no solo el ingreso, sino también el cuidado y alimentación de los menores, el acceso a salud, a educación, a una vivienda y servicios públicos y la calidad de la situación laboral. Hoy, el 17% permanece en esa situación; es decir, 5 millones de colombianos dejaron de ser pobres.

 

¿Cómo se logró? Con lo que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, llama Austeridad Inteligente.

 

¿Esto qué significa? Recortar donde se pueda sin afectar los esfuerzos que benefician a los más vulnerables. Reducir el gasto, especialmente en gastos generales, y tratar de incrementar los ingresos.

 

Decisiones difíciles

Se tomaron decisiones difíciles y, en muchos casos, impopulares, pero necesarias y responsables: subir la tasa de interés, para corregir la inflación; administrar una devaluación que llegó al 70% y aumentar el IVA (sin afectar los artículos básicos de la canasta familiar) para poder mantener programas tan importantes para el país como Familias en acción, el plan de alimentación escolar o los servicios de salud del Régimen Subsidiado.

 

Desde el ministerio se tiene claro que el aumento en el IVA afectó los bolsillos de los colombianos, pero no hay lugar a equívocos: si no se hubiera incrementado el ingreso por IVA, Colombia se hubiera visto enfrentada a una verdadera crisis social.

 

Igualmente, en el esfuerzo por obtener nuevos recursos, no se agotó la fórmula en la generación de ingresos mediante el aumento de los impuestos.

 

La reforma tributaria le dio al país, además, más herramientas para enfrentar la evasión, que hoy es un delito y se paga con cárcel.

 

Adicionalmente, en pleno ajuste fiscal, Colombia tomó la decisión de ser un país distinto.

 

Después de muchos años de invertir la mayor parte de sus recursos en la seguridad y la defensa, hoy hablamos de un país que dedica sus mayores esfuerzos presupuestales a la educación, y que está dispuesto a invertir $130 billones, durante los próximos 15 años, en la consolidación de la paz.

 

Este año, a pesar de todas las restricciones fiscales, se destinaron $1,8 billones y, para el próximo se tienen presupuestados $2,4 billones.

 

Se cambió el Sistema General de Regalías (SGR) con el fin de que, cada año, el 7% de las regalías (unos $600 mil millones) se destinen a construir la paz y se tomaron unos recursos que no se habían utilizado del Fondo de Ciencia y Tecnología (1,4 billones) con el mismo propósito; además de crear incentivos para que, entre otras cosas, los inversionistas ayuden a crear empresa en las Zomac- Zonas Más Afectadas por el Conflicto Armado (344 municipios de Colombia).

 

De la crisis a la oportunidad

 

Finalmente, como las crisis siempre deben convertirse en oportunidades, este mal momento, del que estamos saliendo, nos permitió comenzar a construir una nueva economía, menos dependiente del petróleo.

 

Hemos firmado tratados de libre comercio gracias a los cuales hoy Colombia tiene un mercado de más de 1.500 millones de personas y las exportaciones no tradicionales ha ido creciendo (14,3% en el tercer trimestre de 2017).

 

No ha sido una temporada fácil, pero logramos evitar la recesión y hoy volvimos a crecer a niveles del 2%.

 

El Gobierno confía en que este año el país terminará 2017 con un crecimiento alrededor al 1,8 % y 3% en el 2018.

 

Pasó lo peor, Colombia ha comenzado a recuperarse. Nuestra economía está anclada sobre bases sólidas que se han reforzado con decisiones difíciles pero necesarios y los resultados se están viendo.

Economía colombiana crecería menos de lo esperado según informe del BBVA

Este jueves el Banco BBVA reveló los resultados del informe “Situación Colombia” con las proyecciones de la economía para el resto del año, aunque estiman que la economía colombiana respondió positivamente al choque petrolero, situaron el crecimiento del 2017 muy por debajo del 2.8% que había previsto el FMI en marzo pasado.

 

“El choque de términos de intercambio vivido por Colombia entre 2015 y 2016 tiene pocas comparaciones históricas y hace de él un evento muy particular. En esta oportunidad la confianza sobre las instituciones colombianas permitió gozar de financiamiento externo que suavizó el ciclo de gasto, especialmente el de consumo, lo que impidió que se tradujera el choque en una recesión económica”, afirmó Juana Téllez, economista jefe de BBVA Colombia.

 

De acuerdo con cálculos de BBVA Research, la economía colombiana crecería un 1,5% en 2017 y en 2018 un 2,0%.

 

“Estimamos que las menores tasas de interés e inflación apoyarán la capacidad adquisitiva de los consumidores, quienes una vez se acomoden a las nuevas condiciones tributarias podrán normalizar paulatinamente su confianza y su gasto, con un crecimiento del consumo de los hogares de 1,6% en 2017 y 2,3% en 2018. Por el lado de las empresas, la inversión comenzará a ajustarse en terreno positivo luego de dos años de contracción, sin embargo con una expansión moderada de 1,9% en 2017 y 3,1% en 2018 como respuesta a una demanda aun débil”, afirmó.

 

 

Fuentes de recuperación: del corto al mediano plazo

 

Según el análisis hecho por BBVA Research, la economía colombiana podría estar impulsada por varios motores. El primero: el Programa de Infraestructura 4G, actualmente hay seis proyectos con avances por encima del 10% y algunos que ajustan ya cerca del 30% de progreso.  Este grupo de proyectos fue el responsable del impulso observado en la inversión pública en el primer trimestre de 2017 y el avance de estos proyectos, en conjunto con otros dos que ya cuentan con cierres financieros, sustentarían parte de la expansión del PIB entre 2017 y 2018.

 

Por otra parte, el anuncio del Gobierno de la reactivación del programa Frech de subsidio a la tasa de interés para compra de vivienda en conjunto con la iniciativa de la mayoría de bancos de reducir las tasas de créditos hipotecarios, debería impulsar al sector constructor. “Habrá una primera etapa de reducción de inventarios actuales y, luego, se abrirá la puerta al desarrollo de nuevos proyectos entre 2018 y 2019. Si bien los efectos de este programa se observan en el mediano plazo, las versiones previas han tenido un impacto considerable en el crecimiento sectorial y en el mercado laboral”, agregó Téllez.

 

Así mismo, señala el análisis que con la recuperación reciente de los precios del petróleo a niveles entre los 45 y 55 dólares por barril Brent, el sector en Colombia ha tomado un nuevo aire hacia ampliar la inversión tanto en extracción como en exploración, lo que ha implicado anuncios por parte de varias empresas de un aumento en sus inversiones que se comenzarían a ejecutar en 2017 y cuyas señales, deberían comenzar a darse en el segundo semestre del año.

 

“Finalmente, uno de los sectores que esperamos muestre un mejor desempeño, especialmente en 2018, es el exportador, que se favorecería de la consolidación del tipo de cambio en un rango más estable y en niveles significativamente más competitivos, así como de las ganancias en términos de competitividad producto de la depreciación de la tasa de cambio real frente a socios comerciales”, dijo Téllez.

 

Inflación continuará a la baja

 

De acuerdo con el análisis realizado por BBVA Research, el  buen régimen de lluvias que ha tenido el país en 2017 ha permitido que la inflación de alimentos haya corregido su tendencia al alza, sumado a que el tipo de cambio en 2017 se ha ubicado por debajo del promedio de 2016, reduciendo el costo de los productos importados y permitiendo también que la inflación de los productos transables se haya desacelerado.

 

“Esperamos que la tendencia a la baja en inflación continúe en 2017 y 2018 y se ubique al finalizar estos dos años en 4,3% y 3,2%, respectivamente. Detrás de esta tendencia el  tipo de cambio jugará un papel clave, en promedio, estimamos que en 2017 y 2018 permanecerá relativamente estable en valores cercanos a 2.980 pesos, asegurando que el costo de los productos importados continúe disminuyendo”, añadió Téllez.

 

Tasas de interés tenderían a la baja

 

De este modo, las condiciones económicas estimadas para 2017 y 2018, parecerían inclinar la balanza hacia una política monetaria más acomodaticia, de acuerdo con las estimaciones de BBVA Research.

 

En este contexto, según la entidad, el Emisor bajaría su tasa hasta 5,25% en 2017 y hasta 4,50% en 2018. “La pausa en las reducciones se justifica en el lento descenso de la inflación básica en 2017 que solo hasta los primeros meses de 2018 mostrará una corrección importante”, manifestó Juana Téllez.

 

Los riesgos sobre la economía

 

Según el informe de BBVA Research, el principal riesgo sobre la economía se desprende de una mayor duración del ciclo actual. “En ese contexto el mercado laboral podría presentar un deterioro mayor al anticipado ampliando el ciclo negativo de confianza de consumidores y empresarios y postergando los avances en actividad esperados”, añadió Téllez.

 

En el frente externo, el principal riesgo puede provenir de un ajuste inesperado en los flujos de capitales, ya sea por un ajuste más acelerado de la política monetaria en EE.UU o por motivaciones de rendimiento de los instrumentos financieros en economías que estén próximas a iniciar su ciclo bajista en tasas.

 

“Sin embargo, cabe resaltar que la vulnerabilidad de la economía colombiana se ha moderado significativamente con la reducción del déficit en cuenta corriente en cerca de dos puntos porcentuales entre 2015 y 2016 y la expectativa de mejoras adicionales en 2017 y 2018”, puntualizó la economista jefe de BBVA Colombia.

 

Para más información puede consultar el documento Situación Colombia Tercer Trimestre 2017 o la presentación Presentación Situación Colombia Tercer Trimestre.


Si te interesó lo que acabas de leer, recuerda que puedes seguir nuestras últimas publicaciones por Facebook Twitter