La política contra Trump estuvo muy marcada en los Grammys

 

En la edición número 60 de los Grammy, quien no estuvo exento de ser criticado o cuestionado fue el presidente Donald Trump, al que varios artistas le lanzaron ciertas indirectas por las decisiones que ha tomado hasta el momento.

 

El primero en poner el ingrediente político fue el rapero Kendrick Lamar, cuando después de recibir su premio a ‘Mejor álbum rap del año’ gritó “Jay presidente” al rapero Jay-Z, que fue aludido por Trump en un trino por criticar sus políticas de migración.

 

El siguiente en mencionar a Trump fue el canadiense Trevor Noah, que seguido de la presentación de Bruno Mars y Cardi B con ‘Finesse’ dijo: “Cardi B y Bruno Mars nos llevaron atrás… como cuando Donald Trump no era presidente”.

 

La cubana Camila Cabello preparó un discurso con el fin de hacer valer los derechos de los inmigrantes en los Estados Unidos a partir de su propia experiencia.

 

“Estoy aquí en el escenario esta noche porque al igual que los dreamers, mis padres me trajeron a este país sin nada en el bolsillo, solo esperanza, soy una inmigrante cubana-mexicana y estoy orgullosa de ello”, dijo Cabello.

 

 

Pero el momento más hostil fue cuando John Legend, Snoop Dogg, Cardi B, DJ Khaled, Cher y Hillary Clinton leyeron extractos de ‘Fire and Fury’, libro escrito sobre los despropósitos del presidente Trump en plena ceremonia.

 

“Trump no leerá nada. Se levanta a la mitad de las reuniones con los líderes mundiales porque está aburrido”, decía John Legend.

 

“Su peinado: un producto llamado Just for Men”, añadió Cher.

 

“Trump no disfrutó de su propia toma de posesión, comenzó a enojarse y herir a las estrellas que estaban allí para lastimarlo y avergonzarlo”, comentó Snoop Dogg.

 

Cardi B,no se aguantó e interrumpió su paso “¿Por qué estoy leyendo esta mierda?”, preguntó.

 

 

Por su parte, Clinton que dejó sorprendidos a todos leyó: “Una de las razones por las que le gustaba comer en McDonalds: nadie sabía que vendría y la comida estaba preparada con seguridad”.


 

Esta edición sin dudas quedará en la historia como una de las más políticas, el solo hecho de que la rival directa del presidente tuviera un momento para burlarse de él en la ceremonia hace que este año los Grammys sean inolvidables.