El Tribunal Constitucional español condiciona la investidura de Puigdemont

El Tribunal Constitucional de España ha movido ficha para ejecutar un jaque mate casi perfecto sobre la investidura de Puigdemont. Los magistrados se vieron obligados a hacer encaje de bolillos para sacudirse la presión que rodeaba ayer su decisión de admitir a trámite o no el cuestionado recurso del Gobierno que pedía la suspensión del pleno de investidura en Cataluña convocado para el próximo martes.

 

Su decisión pospone la admisión a trámite del recurso para dictar una clara medida cautelar que, garantizando los derechos de ningún diputado electo, evita precisamente lo que el Ejecutivo de Rajoy más teme: una investidura telemática de Puigdemont desde su residencia belga.

 

Los once magistrados -a falta de Andrés Ollero, ausente por enfermedad-, que se mostraban en desacuerdo acerca de la pertinencia de dar la razón al Gobierno admitiendo a trámite su recurso, lograron trabar una tercera vía, un camino salomónico, para alcanzar la unanimidad mantenida hasta la fecha en todas las resoluciones judiciales relacionadas con la crisis en Cataluña.

 

Su decisión ha sido publicada este domingo en el Boletín Oficial del Estado, y establece como medida cautelar la suspensión de todo pleno de investidura del candidato Puigdemont que no cumpla estas tres condiciones:

 

1. No podrá celebrarse el debate y la votación de investidura del diputado don Carles Puigdemont i Casamajó como candidato a presidente de la Generalitat a través de medios telemáticos ni por sustitución por otro parlamentario.

 

2. No podrá procederse a la investidura del candidato sin la pertinente autorización judicial, aunque comparezca personalmente en la Cámara, si está vigente una orden judicial de busca y captura e ingreso en prisión.

 

3. Los miembros de la Cámara sobre los que pese una orden judicial de busca y captura e ingreso en prisión no podrán delegar el voto en otros parlamentarios.

 

Estos requisitos planteados por los 11 magistrados, en la práctica, arrinconan a Puigdemont y eliminan esperpénticos escenarios como una aparición sorpresa del expresidente fugado en el Parlament, previa burla de las fuerzas de seguridad españolas, que llevan días desplegadas para detenerle en un hipotético intento de volver a España.

 

Su decisión también implica que los cinco fugados y sujetos a una orden de búsqueda y captura de la justicia española -entre los que se incluye el exalcalde de Girona- no podrán delegar su voto, por lo que el bloque independentista se quedaría sin mayoría absoluta, con sólo 65 diputados.

 

El Tribunal Constitucional “declara radicalmente nulo y sin valor y efecto alguno cualquier acto, resolución, acuerdo o vía de hecho que contravenga las medidas cautelares adoptadas”, y advierte al presidente del Parlament, Roger Torrent, y a los miembros de la Mesa “de su deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir las medidas”. Los magistrados les instan a “abstenerse de iniciar, tramitar, informar o dictar, acuerdo o actuación alguna que permita proceder a un debate de investidura de Puigdemont” que no respete las condiciones impuestas en esta resolución judicial. Por último, les advierte de que serán apercibidos de las “eventuales responsabilidades, incluida la penal, en las que pudieran incurrir en caso de no atender este requerimiento”.

 

El camino único de Puigdemont

Ante esto, la investidura de Puigdemont sólo podría pasar por un camino: presentarse en España ante el juez y recibir una autorización para poder acudir a la cámara. JxCat ha anunciado esta mañana que el expresidente autonómico pedirá la autorización al juez en las próximas horas. El nuevo plan de Puigdemont pasaría por gestionar esa autorización a través de su abogado, sin necesidad de personarse ante el juez -evitando así su inmediato ingreso en prisión como medida provisional, al igual que el resto de imputados en su causa-, para acudir sin ser detenido al Parlament. En la cámara sería investido, y, posteriormente, puesto a disposición judicial y enviado a prisión. Puigdemont tiene pendiente responder ante el juez acusado de varios delitos graves, entre ellos, el de rebelión.

 

Sin embargo, esta opción cuenta con posibilidades mínimas. Según fuentes jurídicas consultas por elEconomista, por norma general no deben resolverse peticiones de los inculpados si éstos no se encuentran a disposición judicial. Es decir, si no se personan ante el juez. En casos de gran relevancia judicial como el del dictador chileno Pinochet o de otros inculpados en fuga o no localizados, los tribunales no han admitido peticiones a través de letrados hasta que sus representados no han sido detenidos por las autoridades.

 

Este modo de proceder no es obligatorio, de manera que será el juez Llarena, instructor de la causa, quien decida si accede a la petición ‘telemática’ de Puigdemont. Si analizamos las decisiones tomadas por el magistrado en lo que respecta al asunto catalán, todo parece apuntar a una alta improbabilidad de que favoreciese al expresidente catalán en este punto, ya que supondría agravar la crisis, con un presidente investido en prisión, y entorpecer el procedimiento judicial, restando al mismo toda esperanza de normalización.


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Proponen a Puigdemont para presidir la Generalitat de Cataluña


El nuevo presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, ha anunciado este lunes que propone para el debate de investidura de la Cámara del que tendría que salir el nuevo presidente de la Generalitat a Carles Puigdemont. Lo que no ha revelado es la fecha para la que fija el pleno de investidura, aunque por ley no puede celebrarse más allá del miércoles 31 de enero. Puigdemont se empecina en su investidura pese a las trabas legales.

 

De este modo, se ha confirmado finalmente que Torrent accede a presentar al presidente cesado y, por lo tanto, accede a realizar una investidura a distancia, ya que Puigdemont vive en Bélgica desde finales de octubre y no tiene previsto regresar a Cataluña.

 

En una comparecencia desde la Cámara, ha explicado que es consciente de las dificultades que presenta esta investidura, pero defiende que Puigdemont tiene “absoluta legitimidad” para volver a ser presidente. Torrent se reunió a finales de la semana pasada con todos los grupos parlamentarios, y fruto de esa ronda de contactos considera que Puigdemont puede tener los apoyos necesarios para ser reelegido en el cargo por un periodo de cuatro años.

 

Torrent ha desvelado también que ha mandado una carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para abordar la “situación anómala” que vive la institución catalana. Fuentes de Moncloa han indicado que hasta el momento no se ha recibido en el Palacio de la Moncloa ninguna carta del Parlamento de Cataluña. En cualquier caso, las mismas fuentes han subrayado que las cuestiones judiciales “no son competencia del presidente del Gobierno”.

 

Igualmente, Torrent ha revelado que tiene intención de reunirse en Bélgica con Puigdemont y los exconsellers huidos. También pretende visitar en prisión al exvicepresidente catalán Oriol Junqueras, al exconseller Joquim Forn y al diputado electo Jordi Sànchez.

 

Contra la decisión de proponer a Puigdemont pesan varias advertencias: el Gobierno central ha avisado de que si se hace telemáticamente prolongará el artículo 155; los letrados del Parlament lo consideran antirreglamentario, y partidos del hemiciclo no descartan impugnarlo.

 

Torrent forma parte de un partido, ERC, que ha manifestado en todo momento su apoyo a que Puigdemont vuelva a presidir la Generalitat, pero sin aclarar el punto clave: si están de acuerdo en que esta investidura se produzca a distancia.

 

JxCat ha defendido reiteradamente que Puigdemont puede ser presidente estando en Bruselas y alega que no puede regresar mientras no haya garantías de que no será detenido y privado de libertad, como los otros cuatro presos soberanistas que están encarcelados.

 

Si tras presentar Torrent a Puigdemont éste no regresa, supondrá desoír el informe de los letrados hecho público que advertía de que es “imprescindible” que el candidato a ser investido esté presente en la Cámara.

 

Incógnitas abiertas

 

Una vez propuesto Puigdemont, se abren dos vías: la primera, si aquellos que se oponen a que sea investido a distancia deciden actuar antes o después del pleno, es decir, si impugnan el pleno de investidura o impugnan la decisión del Parlament una vez haya sido investido.

 

Tampoco está claro con qué mayoría Puigdemont tiene previsto volver a ser presidente: por ahora las fuerzas están empatadas en el Parlament, ya que hay 65 diputados independentistas y 65 no independentistas -a los primeros les faltan los cinco diputados que están en Bruselas-.

 

Estos cinco diputados han pedido votar delegando su voto a un compañero de grupo, y la Mesa del Parlament tiene que tomar la decisión de si lo autoriza -el mismo informe de los letrados no lo recomienda porque también lo ve fuera del Reglamento de la Cámara-.

 

Según la ley, el presidente de la Generalitat es investido en primera vuelta si logra la mayoría absoluta de votos -68 escaños o más- y en segunda vuelta si logra la mayoría simple, por lo que Puigdemont necesita que esta delegación de voto se haga efectiva.

 

Aparte de la delegación de voto, Puigdemont necesita convencer a la CUP para que apoye su investidura: si Puigdemont cuenta con los cinco votos de Bruselas y los cuatro de la CUP, tendría 70 en total y podría ser investido en primera vuelta. Si la CUP no quiere dar un voto afirmativo, a Puigdemont le valdría con que votaran los cinco diputados que están en Bruselas y la CUP se abstenga en segunda vuelta.


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España pedirá captura de Puigdemont si éste abandona Bruselas

La Fiscalía española anunció en las últimas horas que pedirá al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que investiga los hechos relacionados con el denominado ‘procés’, que reactive la orden europea de detención contra el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont si viaja este lunes a Copenhague (Dinamarca) donde tiene pensado participar en un debate en una universidad de la capital danesa.

 

Así ha informado la Fiscalía General del Estado en un comunicado oficial en el que destaca que está a la espera de “confirmación” de si el expresidente catalán huido en Bruselas (Bélgica) se traslada hasta Dinamarca.

 

“De producirse esta confirmación, es intención de la Fiscalía actuar inmediatamente solicitando al magistrado instructor del Tribunal Supremo que proceda a la activación de la euroorden de detención y entrega para solicitar a la autoridad judicial danesa la detención del investigado”, dice el comunicado.

 


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Messi incluyó una cláusula para salir gratis del Barça si Cataluña se independiza

El nuevo contrato de Leo Messi, ese que le permitirá ser otra vez el jugador mejor pagado del planeta (unos 35 millones netos por temporada, algo más de 70 brutos por curso), tiene una particularidad: la cláusula de libertad de 700 millones se quedaría en papel mojado si Cataluña lograse la independencia. Dicho de otra forma, Messi podría dejar el FC Barcelona a coste cero si esta región se se separase del resto de España y no jugase en una de las grandes ligas europeas.

 

Así lo revela este viernes El Mundo. Afirma el rotativo que Messi estuvo durante los meses de negociación del contrato muy preocupado con la opción de que Cataluña, efectivamente, se independizase. La conversión en república de esta comunidad autónoma amenazaba al Barça con dejarlo fuera de la Liga española. La actual Ley del Deporte impide a equipos extranjeros jugar en sus competiciones salvo acuerdo expreso, como sucede con Andorra.

 

Fuera de LaLiga, al Barça sólo le quedaba negociar con alguno de los grandes campeonatos europeos (Premier League, Serie A, Ligue 1 o Bundesliga) para seguir disputando una competición de élite. La alternativa sería participar en una suerte de liga catalana con equipos muy alejados del nivel del Barça.

 

Esta última opción aterró tanto a Messi que forzó al club a incluir esta cláusula en su nuevo contrato. Este apéndice del documento fija que se tienen que dar dos condiciones para que el argentino fuera liberado de su vínculo con los culés. El primero, que se produjera la independencia y el segundo, que el Barça no disputase una gran liga.

 

En tal caso, entiende el jugador (y así lo ha aceptado la entidad) cambiarían las circunstancias contractuales y, por tanto, Lionel tendría derecho a rescindir a coste cero su unión con el club, algo que, afirma El Mundo, también sucedería con el resto de futbolistas de la plantilla culé.

Rajoy anuncia que convocará la sesión constitutiva del nuevo Parlament para el 17 de enero

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, anunció este viernes que convocará la sesión constitutiva del Parlamento catalán para el 17 de enero, después de haberlo hablado con los grupos políticos. Además, señaló es que “lo normal es que en un plazo de 10 días se celebre la sesión de investidura si hay candidato”.

 

Así lo ha develado en la rueda de prensa convocada en el Palacio de la Moncloa para hacer balance del año 2017, en la que señaló que lo que él quiere es que se termine una situación que “genera mucha incertidumbre y ha hecho mucho daño a Cataluña desde todos los puntos de vista”.


Al preguntársele a Rajoy si estará dispuesto a hablar con el próximo presidente de la Generalitat, sea quien sea, el mandatario español manifestó que por el momento no se sabe qué va a pasar ni quiénes serán “los candidatos que decidirán los partidos que tienen posibilidades”.


Eso sí, preguntado por la hipótesis de que el ex presidente catalán Carles Puigdemont sea investido presidente por vía telemática, debido a que permanece en Bélgica mientras tiene una causa pendiente en el Tribunal Supremo, ha advertido de que eso sería “absurdo”.

 

Según ha dicho, no ya desde el punto de vista jurídico o político, sino por sentido común, sería “absurdo” convertirse en presidente viviendo en el extranjero, y “mucho más absurdo” tratar de ejercer la presidencia. “Imagínese que yo estuviera en Lisboa”, ha ironizado, apelando a “actuar con sensatez y sentido común”.

 

Plazos previstos en la ley

 

El Parlament tenía hasta el martes 23 de enero de 2018 para constituirse tras las elecciones catalanas convocadas por el propio Rajoy en aplicación del artículo 155 de la Constitución.

 

Los plazos están recogidos en la Ley de Presidencia de la Generalitat y el Govern, que da al presidente de la Generalitat 20 días hábiles desde la fecha de las elecciones para convocar la sesión constitutiva de la Cámara. La norma da la potestad al presidente del Govern de constituir la Cámara, pero, tras haber sido cesado, la presidencia ha sido delegada por Rajoy y la vicepresidenta del Gobierno central, Soraya Sáenz de Santamaría.

 

Tras la sesión constitutiva del Parlament, en la que se elige el presidente del Parlament y los miembros de la Mesa, se abre un plazo de 10 días hábiles para que el presidente de la Cámara proponga la investidura de un candidato a la Presidencia de la Generalitat. Esto situaría el plazo máximo hasta el martes 31 de enero: entonces se sometería a una primera votación y, si no lograra la mayoría absoluta de los votos, dos días más tarde se celebraría una segunda votación, en la que al candidato le valdría la mayoría simple para ser investido. Si tampoco lo lograra entonces, se abriría un plazo máximo de dos meses para encontrar un candidato, lo que situaría la fecha límite para votar un presidente de la Generalitat antes de abril. Si no fuera posible, se volverían a convocar elecciones automáticamente.

 

Al principio de la última legislatura catalana se agotaron todos los plazos tanto para constituir el Parlament como para investir a Artur Mas por las desavenencias que mostraron entonces JxSí y la CUP hasta encontrar un candidato de consenso, que finalmente fue Carles Puigdemont.

 

En otro orden de cosas, Rajoy no ha asegurado que no se plantea una remodelación en su Ejecutivo como defienden algunos dirigentes del partido tras el batacazo que ha sufrido el PP en las elecciones catalanas, ya que, según ha dicho, su Ejecutivo está “cumpliendo bien” con su obligación. Además, ha subrayado que los resultados de las elecciones catalanas no son “extrapolables” a nivel nacional, si bien ha agregado que seguirán trabajando para intentar “mejorar” el apoyo a su partido entre los ciudadanos españoles.

 

“No voy a hacer ninguna remodelación de Gobierno”, ha afirmado tajante Rajoy en una rueda de prensa de balance del año en el Palacio de la Moncloa, acompañado por todos sus ministros. Esta misma semana, el exministro José Manuel García Margallo le solicitaba un cambio de jugadores y jugadores para que el agua no llegue al propio presidente del Gobierno.