Opinión, Sociedad Superficial

La derecha y la izquierda, y la ambición del poder (I)

Como siempre ha ocurrido en éste país de tristezas, injusticias, corrupciones y violencias inimaginables, la izquierda emerge una vez más dividida en matices tan insignificantes que ni con un microscopio es posible identificar las diferencias. La derecha es igual, aunque siempre termina unida por el “bien del país y de las instituciones”, sin embargo, Colombia está cada vez más mal y sus instituciones peor. Los primeros nunca llegan al poder y los segundos siempre lo mantienen, y cuando se inventan el peligro apelan a la barbarie. Es la política en éste país de luto permanente desde cuando la memoria alcanza.

Clara López, el comodín

Dicen “en la esquina de mi barrio” que una vez renunció como Ministra de Trabajo, hizo guiños a Germán Vargas para ser fórmula vicepresidencial, pero éste mandó a decir que necesitaba alguien que le llevara tres millones de votos, y ella no los tenía. Luego intentó un movimiento con Gómez Méndez, y el encantamiento terminó antes del primer suspiro. Después hace alianza con Petro para listas al congreso, y abandona el barco de la consulta interpartidista, porque si no era con Fajardo y De la Calle, no le jalaba a un conteo con Petro y con Caicedo. De pronto la noticia: formula vicepresidencial de Humberto de la Calle, es decir, del Partido Liberal. Hace cuatro años alcanzó dos millones y medio de votos con la izquierda, pero no supo mantener y catapultarse desde ese capital electoral.

Encarnaba la mejor expresión de una mujer para llegar a la presidencia: inteligente, preparada, experimentada, con don de gente, cierto carisma, y con el visto bueno de la dirigencia de éste país. Sin embargo, se enredó, al final encontró un árbol al cual arrimarse, pero dejó a la izquierda más rota que nunca. Que alguien explique cómo hará campaña con Petro para el congreso, y campaña con De la Calle para la presidencia.

Odios y traiciones en la derecha des – unida

Lejos pero muy lejos del talante liberal y de la jerarquía presidencial de Lleras Restrepo, su nieto, Germán Vargas, se declaró candidato de derecha para quitarle votos a Uribe porque comparte la intención de volver trizas el acuerdo de paz, cuando le cerró el paso a reformas vitales, una vez dejó la vicepresidencia.

No tuvo vergüenza para recoger firmas con el fin de no hacer su campaña  presidencial bajo el paraguas de su vergonzoso Cambio Radical.  En las encuestas no le va bien, pero estas poco aplican en su caso, porque no cuentan a los que venden por mil pesos su conciencia, su futuro y su dignidad. Y al no pasar la reforma electoral que su partido se encargó de hundir, no tendrá controles para que su maquinaria reparta dádivas por millones.

De sus diferencias con Uribe hay especulaciones de todo tipo, sin embargo, ya dijo que se aliaría con él si veía que la Coalición Colombia con Fajardo le podría ganar porque ha dicho que éste es una expresión del castrochavismo y por tanto una expresión de las FARC. Una sucia posverdad que también le inventó a Humberto De la Calle, y que Uribe también acogió.

Éste apoyará al que resulte ganador de la consulta entre Duque y Marta Lucía, y según vayan las cosas, firmará la paz con Vargas para “salvar la democracia y las instituciones”. Entonces, de acuerdo a los resultados del 11 de marzo (11M), será Marta Lucía o Vargas Lleras el candidato de la ultraderecha.

Si la votación del Centro Democrático y del Varguismo son similares, se van solos a la primera vuelta. Si alguno de los dos logra una diferencia significativa, que incluye a dónde van los congresistas liberales que resulten del 11M, es el que trazará la raya.

En “la esquina de mi barrio” también dicen que la bancada liberal se va con Vargas. Seguramente los de la U igual, luego del guiño que seguramente daría Santos por su ex vicepresidente para cobrarle a Uribe la cuenta de cobro por el NO a la paz. Sin embargo, si el 11 de marzo Uribe gana con contundencia a Vargas, será el que marque las cartas y un nuevo golpe habrá recibido Santos.

Esta es una derecha llena de odios, contradicciones, caudillismos, fanatismos, rezagos y ortodoxias nada santas.

En todos estos escenarios ¿dónde quedará De la Calle a partir del día 12? ¿Será el candidato de una alianza entre la U, el Partido Liberal y los conservadores amigos de la paz? Esto depende de la votación que logren el 11M. Si esta les favorece se van solos a la primera vuelta, si no corren a Cambio Radical, al Centro Democrático y algunos golpearán las puertas de la Coalición Colombia. Y en esas circunstancias ¿De la Calle dónde parará?

Las banderas de la esperanza

La Coalición Colombia ha emergido esquivando la trampa de la polarización que destruye la sociedad y las instituciones, a través del odio, el resentimiento, la ausencia de perdón, el atraso y la inequidad, que ciegan la conciencia he impide pensar en principios y en visiones que conduzcan a la reconciliación y a la construcción de una nación. No hay clientelismo, corrupción y violencia, buena y mala, las dos son expresiones perversas, untadas de trapo rojo o de trapo azul, o de banderas azules con rojo.

Esta Coalición de independientes, con sus sueños y esperanzas, agitando banderas blancas, verdes y amarillas. La intervención de Fajardo en el lanzamiento de las listas de Bogotá para senado y cámara, abre el camino. Invita a no tener miedo y a no arrodillarse jamás. Los billones que la corrupción le quita al estado serán para cerrar brechas sociales y territoriales, y sentar bases para desarrollar a largo plazo una nueva economía y una nueva sociedad. En la propuesta programática de la Coalición y en es esquema programático del Plan de Gobierno de Fajardo, no hay populismo de izquierda como el de Petro ni de derecha como los de Uribe y de Vargas.

P.D. Próximas columnas: 1) El populismo de Petro  (II).

2).  La economía y la sociedad que vienen

 

Twitter: @acostajaime

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