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La opinión de Jaime Acosta Puertas: No voto en blanco

Diez millones de colombianos votamos el 27 de mayo por alguna expresión profunda de cambio. Mientras tanto, el continuismo de la corrupción, del clientelismo y contra de la paz, sumó nueve millones, contando los de Uribe y de Vargas.

Si Fajardo se hubiera limitado a dejar en libertad a los seguidores, indicando los puntos programáticos que son inamovibles para alguien de la Coalición Colombia, hoy ésta nación del atraso, la corrupción y de millones de víctimas, se encaminaría segura en su transición a un mejor destino.

Cuando la inesperada decisión del profesor, que nunca será presidente, parecía que dejaba tendidos los sueños y la aplanadora del continuismo pasaba por encima a millones de jóvenes, estos se levantaron de la mano de la Alianza Verde y del Polo sin Robledo, y sin nadie de Compromiso Ciudadano  – porque allá todos obedecen a Fajardo como si no tuvieran personalidad ni conciencia -, emergió en menos de ocho días en torno a Petro una nueva fuerza de la esperanza. Hoy, la inmensa mayoría de los cuatro millones y medio que votamos por Fajardo vamos a votar por Petro.

Uribe y demás, así como Fajardo y Robledo, arremetieron contra la generación  equivocada, la de jóvenes que sueñan con otra sociedad, y contra nuestra generación, la del otoño de la vida, cargada de revoluciones, de la paz y anhelantes de otro país.

Colombia no quiere más Uribes y tampoco Vargas, Pastranas, Gavirias,…porque no quiere más trampas, más injusticia, más muertos, más robos a un estado que es de todos. Así, tengo cuatro razones de fondo para no votar en blanco ni por Duque.

La primera, la guerra se acabó. Los acuerdos de paz han tenido modificaciones, están pendientes leyes clave que un congreso uribista no quiere aprobar, y falta cumplir con muchos de los instrumentos para la convivencia y las oportunidades en el campo.

Por eso, volver trizas el acuerdo o introducirle reformas de fondo, es un acto de mala condición humana por los que yacen bajo tierra, por los millones de víctimas que siguen recordando los seres queridos que una bala se llevó y que les quitó lo que más querían en la vida, y para los jóvenes y niños que no tienen por qué vivir en medio de la muerte escondida en hombres sin corazón que son gente al abrigo político y la cizaña que siembra Uribe. En cumplir con los acuerdos de paz, Fajardo y Petro, piensan igual. Entonces ¿por qué el voto en blanco?

La segunda, la corrupción nos acabó.  Cincuenta billones de pesos se lleva cada año la corrupción de recursos del estado que son recursos sagrados. Es el 20% del presupuesto de la nación que no va para inversión social, cultura, ciencia, educación, justicia e infraestructura. Todos los partidos políticos que apadrinan carteles de políticos y contratistas corruptos y clientelistas, todos, sin excepción, están con Uribe y su mascota. Ninguno con Fajardo y con Petro. Entonces, si hay una profunda coincidencia ética ¿por qué el voto en blanco?

La tercera, el modelo extractivista se acabó.  Uribe y Santos reprimarizaron la economía. Hoy, después de 16 años de continuismo, Colombia no tiene un rumbo para la industria, los servicios, el agro, la minería, el agua, las energías alternativas, y por tanto sin foco estratégico para el desarrollo sostenible de la nación.

Duque mira con buenos ojos el fracking, y no propone una política de desarrollo productivo, solo contempla actividades de la economía naranja o economía digital la cual necesita de recurso humano calificado e infraestructura de investigación y desarrollo avanzada que la mayoría de regiones no dispone, incluso, escasa en las grandes urbes, por lo cual no le permitirá a Colombia iniciar una senda sostenida de reindustrialización y desarrollo con base en una industria naranja.

Petro propone y Fajardo dispone de una muy elaborada política de transformación productiva. Ambos, con la educación como pilar, también con la ciencia y la tecnología, el desarrollo regional sostenible y el desplazamiento a las energías alternativas. Entonces, si Fajardo tiene todo para sumarle su plataforma económica, coincidente en lo fundamental con la de Petro ¿por qué el voto en blanco?

Y la cuarta ¿se acaba la Coalición Colombia?  Se dijo que Fajardo y la Coalición harían un pronunciamiento conjunto indicando la línea para la segunda vuelta. Esto no ocurrió porque el profesor se fue en blanco, y Claudia y el 90% de las cabezas del verde – amarillo ya pensaban en Petro. Entonces ¿por qué el voto en blanco si la mayoría había decidido el camino? Solo hay una explicación: el voto en blanco desde el centro es un voto de derecha, es decir, coincide en el caso de Colombia,  con Uribe, con los corruptos y con los violentos.

Leí tres veces la carta del voto en blanco de Fajardo, y he leído la mayoría de columnas de los que votarán según él, y no hay solidez filosófica en la argumentación sobre la ética, ni contundencia en lo programático, ni verdad política en lo que dicen, y mucho silencio sobre la paz, para pensar que yo podría votar en blanco. Si gana Uribe, y si el voto en blanco resulta más que la diferencia entre éste y Petro, los culpables de las desgracias humanas que le ocurran a Colombia a partir del 7 de agosto, serán los del fanatismo blanco.

Hay dimensiones éticas, humanas y programáticas que no hacen comparable a los dos candidatos. Ahí está la falla de Fajardo y de Compromiso Ciudadano, y del puñado de verdes y amarillos vestidos de blanco.

Petro mejorará sus condiciones como gestor porque se organizará una veeduría política, técnica y ciudadana a su gestión. Uribe no tendrá control ni veeduría porque al que la ejerza lo calla.

Sergio, no voté ni lo acompañé en estos años para que entregue a Colombia a la ignominia. Aún es tiempo. Escriba una nueva carta. Sea un líder hasta último momento de su vida política para que pueda ser el rector que forme nuevos ciudadanos.

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