Samsung se quiere reivindicar

Por: Erick Frasser | Octubre 13, 2016

Ante la baja económica que presento Samsung con su dispositivo Galaxy note 7, la corporación se la juega buscando las mejores optimizaciones para el nuevo  Galaxy S8. Si la firma continúa con la tradición de años anteriores, su lanzamiento podría ser durante el Mobile World Congress que se celebrará a finales de febrero.

Varios medios habían señalado y exaltado que el Galaxy Note 7 se destacaba como uno de los productos de mejor rendimiento. Sin embargo, como resultado de un error de fabricación y de una falla en los procesos de calidad, este celular presentó un problema de fiabilidad relacionado con su batería.

 

Ahora el mayor reto de Samsung con su próximo producto Galaxy S8, su nombre es una suposición pues este podría cambiar. La surcoreana no puede permitirse más errores que deriven en situaciones similares a las ya vividas con el Note 7. De otro modo, podrían comprometer el futuro de la marca por crear desconfianza en el público.

 

Se cree que ya no existirá una versión plana, pues de este dispositivo se lanzarán dos ediciones, una de 5,1 pulgadas y otra de 5,5 pulgadas. Al menos una de ellas, incorporaría resolución 4K (2.160 por 4.096 píxeles), según el Korea Herald. Esto es útil para generar experiencias de realidad virtual de mayor impacto visual, que es un servicio que ha tomado fuerza en los últimos meses, esta se podrá disfrutar a través del casco Gear VR. Ambas ediciones del S8 contarían con una cara frontal curva, como la del Galaxy S7 Edge.

 

Este nuevo aparato se fabricaría con un proceso de 10 nanómetros, a diferencia de los que acuden a una fabricación de 14 nanómetros. Esto implica mayor potencia sin un consumo desmesurado de energía. El dispositivo aterrizaría en dos variantes, una con el Snapdragon 830, de 3,2 Ghz, y otra con la futura versión del Exynos, de fabricación propia. Según TrustedReviews, se trataría del modelo 8895 a 3,0 Ghz y supondría 30 por ciento más rendimiento.

 

 

La principal novedad será la inclusión de un doble sensor en la parte trasera. Uno de los dos lentes sería un teleobjetivo y facilitaría hacer zoom óptico, a semejanza del iPhone 7 Plus. Samsung afirmó estar trabajando en sensores que van desde 18 hasta 24 MP y contarían con una apertura focal de F/1,4.

 

Respecto a la batería que fue el gran inconveniente del Note 7, los más optimistas creen que podría llegar a ser de 4.200 miliamperios o quizá se ubique en 3.900 o 4.000 miliamperios. Esto busca un mejor rendimiento de la energía reduciendo al mínimo su sobrecalentamiento.

 

Otros rumores dicen que  seguirá siendo resistente al agua y al polvo (con el certificado IP68), seguirá incluyendo ranuras para tarjetas MicroSD, ampliando sus capacidades de almacenamiento de 64 y 128 Gbts.

 

Lo que si queda claro, son las intenciones que tiene Samsung de reponer el daño que se hizo con su ultimo dispositivo, que genero inconvenientes económicos a la marca. 


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