¿Las máquinas amenazan el trabajo manual?

Por: Agencia de Noticias UN | Mayo 6, 2016

Unos nudos que hasta ahora solo se hacían manualmente para tejidos artesanales, se podrán hacer con la máquina diseñada por un estudiante de la Facultad de Minas que acaba de recibir la patente de invención.

La máquina funcionará a través de una serie de agujas que cumplen la misión de contener el hilo y mantenerlo tenso, que es lo mismo que hacen las manos del artesano. Cada aguja tiene un hilo y esta contiene, a su vez, la cantidad de hilo suficiente para hacer varios metros de tejido, según el diseño preestablecido por la máquina. Dependiendo del número de agujas será el ancho del tejido y, al igual que el macramé manual, el número de hilos determina el grosor de este.

 

Según el examen de patentabilidad realizado por la firma de abogados Gómez Pinzón Zuleta en su departamento de propiedad intelectual, este diseño tiene un alto potencial internacional, especialmente en países como Inglaterra, Francia, Italia, Japón y Estados Unidos, pues se encontraron patentes relacionadas con este tejido más que en otros países.

 

“Las reivindicaciones de la patente, es decir, lo que protege, es la configuración de los mecanismos y los procedimientos”, explica el estudiante de Ingeniería Mecánica, Daniel Esteban Agudelo, quien recibió apoyo de Ruta N y Colciencias para financiar el proceso de patentado del diseño de su máquina, ante la Superintendencia de Industria y Comercio.

 

La inquietud por diseñar esta máquina viene desde su experiencia personal, desde los 15 años, cuando practicó esta técnica y advirtió las dolencias físicas propias de quienes practican este oficio. “Como hay que hacer fuerza para poder tensar los hilos las personas que practicamos macramé tenemos problemas lumbares”.

 

Su experiencia la constató con entrevistas a artesanos que viven de esta técnica de tejido y que, al igual que él, presentaban dolores en la espalda. Ellos, además, precisaron que es una actividad que a pesar de exigir mucho tiempo no es rentable, pues los tejidos deben venderse a muy bajos costos.

 

Con la idea de mejorar la calidad de vida de quienes se dedican a este oficio, de hacer más ágiles los procesos y de proponer nuevas arquitecturas de tejidos, Daniel Agudelo decidió aventurarse en el diseño de una máquina inspirada en los movimientos de las manos de los artesanos.

 

Un tejido de calidad con la técnica de macramé resulta funcional para apliques de marroquinería, accesorios para mujeres, bisutería fina, alta costura, entre otros.

 

“El potencial de este tejido para crear diseños no se aprovecha, hacerlo a mano es tedioso y la calidad puede ser baja dependiendo del adiestramiento del artesano. Con esta máquina se podrá llevar el tejido a otro nivel de productividad, para competir en otros servicios y crear industria”, agrega Agudelo.

 

En este momento, el estudiante trabaja en el diseño de un software que pueda crear diseños antes de la fabricación y que tendrá la posibilidad de tomar imágenes y trasladarlas a la técnica del macramé. “A mediano plazo, su intención es montar una empresa de desarrollo tecnológico, donde lo que se comercialice sea el conocimiento”, concluye.

 

Aunque la patente ya está radicada en Colombia espera hacerlo antes de un año a nivel internacional.


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