Justicia Transicional: “Aquí no hay ningún sapo”

Por: Digna Irene Urrea - @direneu | Mayo 20, 2015

Confidencial Colombia conversó con María Camila Moreno directora nacional del ICTJ (Centro Internacional para la Justicia Transicional), sobre uno de los temas más controversiales en la opinión pública, si los máximos cabecillas de las Farc van o no a la cárcel y los mecanismos y estrategias que debe tener en cuenta la mesa de negociación para una nueva ley de Justicia Transicional.

Mucho se habla de Justicia Transicional, este tema ha generado odios y amores en el marco de las negociaciones de paz entre las Farc y el gobierno, en ese sentido ¿qué es Justicia Transicional?


No es una justicia especial. Cuando hablamos de Justicia Transicional estamos hablando sobre diferentes mecanismos que una sociedad y un Estado ponen en marcha para hacer frente al legado de graves violaciones a los derechos humanos y a las atrocidades que se han cometido, ya sea en situaciones de conflicto como es el caso de Colombia, o por ejemplo, mecanismos que se han usado en situaciones de transición de regímenes autoritarios o dictaduras a democracias. Esas situaciones de transición de la dictadura a la democracia, o del conflicto al posconflicto, son muy particulares, que suelen desafiar la capacidad de los Estados.

 

Por ejemplo, cuando hablamos de masividad de víctimas, estamos hablando de siete millones de personas afectadas de un conflicto de más de 50 años, incluso si nos fuéramos más atrás del año que establece la ley de víctimas, pues seguramente el número sería mucho mayor.

 

Para poder atender y reparar a siete millones de víctimas el Estado tuvo que crear una ley especial que es la 1448; porque con los mecanismos sociales el Estado no podría jamás atender a ese número de personas, y no solo por el numero, sino porque requieren una atención especial, con una política social ordinaria no se podrían reparar, porque la reparación significa un esfuerzo adicional del Estado; con esto quiero decir es que es necesario recurrir a unos mecanismos extraordinarios como lo es la Justicia Transicional.

 

¿Qué caracteriza a la Justicia Transicional?


El centro de la Justicia Transicional son la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición; los derechos de las víctimas no se los inventó la Justicia Transicional, los derechos de las personas afectadas por violaciones a los derechos humanos hacen parte del cuerpo de los instrumentos internacionales, ya existen per se, haya o no haya conflicto.

 

En situaciones normales u ordinarias de los Estados en los que también se comenten violaciones, por lo general cumple con los mecanismos ordinarios, pero cuando estamos hablando de una transición del conflicto al posconflicto y cuando se quiere resolver una masividad de víctimas, pues se necesita recurrir a mecanismos extraordinarios para garantizar de la mejor manera posible los derechos a las víctimas.

 

Por otra parte, es importante así como se repara a las víctimas y se garantiza el derecho a la verdad, con el mismo propósito de lograr las transformaciones, es necesario que quienes hayan sido responsables de las mayores atrocidades rindan cuentas ante la sociedad.

 

¿Y cuáles serían además de la cárcel las formas de rendir cuentas?

 

Cuando hablamos de rendir cuentas estamos hablando de justicia penal, es decir, el Estado investigando, juzgando y sancionando, pero también de la verdad extrajudicial representada en una comisión de la verdad, esto hace parte de la reparación.

 

No es posible investigar, juzgar y sancionar a todos los responsable de violaciones a los derechos humanos, porque el sistema no está en capacidad de hacerlo. Entonces como es importante afirmar que hay unos hechos sancionados, por consiguiente, la estrategia dentro de la justicia penal es enfocar el esfuerzo de investigación, juzgamiento y sanción a los máximos responsables por los delitos más graves o lo que llamamos delitos internacionales, y esto debe hacerse porque la sociedad ratifica que no hay justificación política, ni ideológica para a ver cometido atrocidades.

 

Es importante incluir en el modelo de Justicia Transicional mecanismos y estrategias de justicia penal, pero así como el modelo tiene que incluir justicia penal tiene que incluir verdad no judicial, reparación y reformas institucionales. Es decir, Justicia Transicional no solo es justicia penal, pero tampoco beneficios penales.

 

El debate ahora se ha centrado en que si van o no a pagar cárcel los cabecillas…


Eso es reducir la discusión, es reducir al máximo una discusión que es mucho más amplia, que incluye diferentes mecanismos que hay que poner en práctica, es decir solo sentencias condenatorias y eventualmente penas no van a ser suficientes para las víctimas. Pero también si se dice que hay verdad pero no hay justicia penal tampoco la sociedad y las víctimas van a quedar satisfechas. El desafío que tienen sociedades como la colombiana, es encontrar el balance entre el mayor nivel de satisfacción de los derechos de las víctimas y la búsqueda de la paz.

 

A veces pareciera que la sociedad lo que quiere es ver a los máximos responsable en la cárcel y no tener verdad o reparación…


Yo no creo en eso. Eso está muy mediado en la manera como los medios de comunicación han abordado este debate, que sinceramente ha sido muy desafortunado. Si uno sale de Bogotá y habla con la gente de las regiones, la demanda de cárcel es mínima; la gente quiere verdad, la gente quiere que la reparación les llegue; la gente quiere que nunca les vuelva pasar lo que les pasó; lo que quiere la gente sí es justicia, pero ellos entienden esa justicia de una manera más amplia. Las víctimas son mucho más generosas que los que no son víctimas.

 

¿Se ha politizado el tema?


No diría que se ha politizado, lo que creo es que la Justicia Transicional se ha malinterpretado y entendido. Por eso es importante que los medios de comunicación entiendan primero de qué se trata el tema para que puedan transmitir el mensaje; porque reducir la discusión a un pelea entre el Fiscal y el Procurador y un tema de cárcel sí o cárcel no, es dejar por fuera una cantidad de posibilidades y de derechos de las víctimas que deberían estar en primer lugar.

 

Es que la gente dice: “¿de qué me sirve que el victimario vaya hacer condenado a 60 años de cárcel, si la final no supe lo que pasó?”. Es que la cárcel no resuelve nada, la cárcel no resuelve los problemas. Si solo enfocamos el tema de cárcel, vamos a dejar de hacer muchas cosas que la sociedad necesita.

 

Cuando la mesa negociadora de las Farc dice “no vamos a pagar un solo día de cárcel”, ¿Cómo se puede traducir eso si la Justicia Transicional no se reduce a penas punitivas? ¿Qué otras penas alternativas existen?


Hay volvemos a lo mismo de reducir el tema de cárcel sí o cárcel no. El punto es: este proceso de paz requiere y, lo han dicho los negociadores de lado y lado, es que el centro de estas negociones están en los derechos de las víctimas. Lo que están buscando en la mesa es encontrar ese balance.

 

Ahora si el resultado final del proceso es que las Farc vayan a la cárcel, pues no va hacer posible la firma de un acuerdo, porque de lo que se trata un proceso de paz, es que quienes se hayan alzado en armas buscando la transformación de una sociedad y el Estado pueda reincorporarlos en ella transformarse de actor armado a actor político. El objetivo de un proceso de paz no puede ser terminar con la contraparte en la cárcel, porque es que la contraparte no ha sido vencida en la guerra.

 

También estaría involucrado el Estado, porque de una u otra manera este tiene responsabilidad, ¿no?


Los dos tienen responsabilidad. Es que la otra parte de la película que tampoco se explica, es que en el imaginario está que los únicos responsables son las Farc y reducimos el tema de que todos los problemas del país son las Farc, y resulta que esta es negociación es de dos, y las dos partes han cometido violaciones a los derechos humanos, han sido responsables de atrocidades.

 

Y bueno si no es cárcel ¿qué es? Hay otras posibilidades, hay penas alternativas, hay restricción de la movilidad, hay restricción de la participación política para algunos en fin… hay una serie de posibilidades que hay que pensar en el marco de la implementación de las diferentes estrategias.

 

¿Qué es impunidad?


Es la falta de investigación, de juzgamiento, de sanción y de penas. Es decir, impunidad no solo es la falta de penas punitivas; si hay procesos legítimos de investigación, juzgamiento, sanciones; procesos judiciales creíbles y legítimos, pues no hay impunidad, otra cosa es la ejecución de la pena. Impunidad no solo se limita a cárcel sí o cárcel no.

 

Es decir, cuando muchos dicen que va a haber impunidad en este proceso de paz, no se puede hablar sobre eso, porque ni siquiera hay una ley de Justicia Transicional para estas negociaciones…


No. Recientemente, en el caso de las Farc, el Vice Fiscal dijo ante los medios que hay 1500 sentencias condenatorias en contra de este grupo guerrillero. Es decir, el Estado sí ha cumplido con la obligación de investigar, juzgar y sancionar. De las 1500 sentencias, 600 son en contra de los máximos responsables de las Farc, claro la mayoría son sentencias en ausencia, pero el Estado ha cumplido con su obligación; que no los ha podido capturar esa es otra discusión, pero no estamos partiendo de una situación de impunidad, como sí partimos en el caso del paramilitarismo. Cuando empezó la ley de Justicia y Paz eran poquísimas las investigaciones y sentencias contra paramilitares, hay sí había impunidad. En este proceso con las Farc no.

 

¿Va de la mano la justicia y la paz?


Claro. Realmente aquí no hay un dilema. El asunto no es si se escoge paz o se escoge justicia. Lo que nos señala la experiencia internacional, de países que han pasado por este tipo de procesos, es que la paz sin justicia es una paz débil; pero insisto cuando hablo de justicia no estoy hablando de cárcel, estoy hablando de verdad, de justicia penal, de reparación y de garantías de no repetición.

 

Es decir, ¿el cuento de que la sociedad se tiene que tragar unos sapos muy grandes para lograr la paz, no es cierto?


No, aquí no hay ningún sapo. Claro todo esto depende de cómo quede y de lo que negocien en La Habana. Pero si se logra un modelo integral, con una comisión de la verdad en donde todos los actores reconocen su responsabilidad, que logre develar de fondo las causas de este conflicto o si los máximos responsable pagan con una sanción así no sea cárcel no estamos tragándonos ningún sapo.


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