Reportera de la guerra

Por: Jaime Acosta Puertas / @acostajaime | Mayo 30, 2016

Salud Hernández perdió su libertad porque en éste país no hay Estado. Si lo hubiera, no habría guerrilleros y paramilitares, tampoco el narcotráfico y la corrupción serían dominantes, ni habría tanta geografía desamparada ni vedada a cualquier ciudadano y con restricciones de todo tipo para quienes viven en ellos, como el caso del Catatumbo. 

Ella nunca debió perder su condición de ciudadana y de reportera libre, porque en Colombia no deberían existir secuestrados y secuestradores, torturados y torturadores, descuartizados y descuartizadores, ni falsos positivos.

 

Si Colombia no supera los hechos cada vez más escasos de violencia insurgente, llegará apabullada a la paz, con mala sangre ante la reconciliación, miope ante el posconflicto, manipulada hasta la idiotez, y seguirá sumida en el infierno de una violencia que se desató hace 70 años en la cabeza enferma de unos dirigentes que debieron construir instituciones para la vida y no para la muerte, la injusticia y el atraso.


Espero que la reportera cambie su discurso contra la paz, por todas las crueldades que ha sufrido en lo profundo de su alma al cubrir como nadie esta guerra, pues la convierte en aliada de los atormentados con la reconciliación, y no en amiga de millones de colombian@s cuya desgracia y crueldad ella ha registrado en esta tierra sin Dios ni ley, pero sí con miles de iglesias y de jueces inútiles, y con procurador y partido político predicadores de guerra.


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