El fútbol y el desarrollo

Por: Jaime Acosta Puertas | @acostajaime | Julio 11, 2014

Este mundial se parece al mundo de hoy: se cierran unas brechas, se abren otras, aparecen nuevos esquemas de juego desaparecen otros, es una sociedad incierta, flexible, sorprendente, superficial, consumista, cambiante, con estándares de primer mundo, y con muchos poderes con inmensos intereses legales e ilegales. El fútbol es todo esto y se representa en todo el planeta con los defectos y las virtudes de la sociedad global de mercado. OPINIÓN

La muerte anunciada de un pentacampeón


Brasil debía ser campeón mundial a como diera lugar, menos jugando buen fútbol. La Fifa prohijaría ese proyecto y por eso muchos arbitrajes correspondieron a ese fin sin importar los medios para lograrlo. Así fue como el gigante del futbol mundial de los últimos 60 años cavó su tumba, y la Fifa socavó aún más su menguada credibilidad: nadie la quiere, solo los sponsorsglobales. El 7 a 1 a favor de Alemania es el resultado de todo ello. De las equivocaciones del pentacampeón y de las manipulaciones de Blatter y su banda.

 

Brasil no podía ser jamás campeón mundial: empató con dificultad con México en la primera vuelta, en la segunda le ganó a Chile porque la suerte estuvo a su favor, y en la tercera le ganó a Colombia porque ésta jugó los peores 45 minutos en este mundial y porque en el segundo tiempo se impuso el juego violento y el arbitraje a favor del pentacampeón. La propuesta técnica de Scolari se quedó en el fútbol de hace más de diez años, no leyó el nuevo fútbol que trajo el Barcelona, no atendió que la Alemania de hoy se empezó a gestar hace catorce años y que seis de sus jugadores vienen del Bayer de Guardiola.

 

Salvo tres o cuatro jugadores no tenía más equipo, sobre todo un inaudito centro delantero que parecía más un viejo jugador de divisiones inferiores y motivador de desamparados, que el centro delantero del scrach. Los veteranos que le hubieran haber dado algún oxígeno, no salvarlo de la derrota, no fueron convocados, sobre todo Kaka. Se lesionó Neymar y el equipo murió adelante, no jugó Thiago Silva, y la defensa se hundió como el Titanic.

 

Al partido con Alemania, la mejor selección del mundial, llegó menguada de jugadores y diciéndose mentiras.Le metieron pronto el primer gol y el andamiaje se desmoronó quince minutos después: cuatro goles en siete minutos. En media hora se terminó el reinado del Brasil pentacampeón. No alegra que ese largo ciclo de gloria y de imágenes inolvidables se hubiera ido de esa manera, sobre todo para aquellos que vimos la verde amarilla desde los años de Pelé, Garrincha y de una lista interminable de luminarias que sucedieron década tras década.


Colombia a un peldaño de la gloria


Con Falcao o sin Falcao, algunos creíamos que podríamos llegar hasta cuartos de final. Pero ya metidos en el mundial, y luego de ver los sufrimientos de Brasil para avanzar, soñamos que podríamos dar un paso más: llegar a semifinales para pelear el tercer lugar. Pero a Colombia le falta dar un salto más para madurar como cultura, como expresión colectiva, como ambición de conjunto, como proyecto de desarrollo, para lograr la gloria en el deporte de las multitudes. Tres evidencias.

 

Primero, inició desconcentrada el partido con Brasil. Las variantes que introdujo Peckerman no funcionaron. El primer gol llegó por culpa de su defensa, y como muchas veces jugó mal el primer tiempo. Pero Brasil era tan malo que a la peor Colombia de este mundial solo pudo hacerle un gol. El talente que debe lograr Colombia es el que mostró Argentina en su juego con Bélgica: la manera como se paró desde el primer hasta el último minuto. Esa es la jerarquía que dan años de estar en los primeros lugares del fútbol mundial así no se tenga la mejor selección.El primer tiempo de Colombia contra Brasil es la antítesis del primer tiempo de Argentina contra Bélgica.

 

Segundo,  Colombia entró con el susto de enfrentar a la historia y con el susto de enfrentar a la Fifa. Por eso Brasil fue superior en el primer tiempo, y por eso la Fifa le ganó en el segundo.  Alemania enfrentó esas posibles adversidades desde sus capacidades, desde su impronta cultural, y desde el progreso científico y tecnológico en el deporte. Desbarató en 20 minutos cualquier posibilidad para que factores externos al buen fútbol jugaran en su contra.  Colombia ha tenido y tiene grandes campeones mundiales en distintos deportes individuales, pero no en deportes de conjunto. Argentina y Brasil han tenido selecciones campeonas mundiales y olímpicas en básquet, voley, fútbol, hockey. Colombia lo más lejos que ha llegado en un deporte colectivo es con esta selección. Ya alcanzó con ella el 75% de la ruta a los máximos logros, ahora debe construir el 25% que resta.

 

Tercero, Colombia como sociedad y como modelo de desarrollo debe dar un salto cualitativo para que su gran talento humano en el deporte logre umbrales superiores. Para ello, la educación, la ciencia, la cultura, el desarrollo económico y el desarrollo regional, también deben dar un salto de calidad y de largo plazo. El deporte no es ajeno al proyecto general de desarrollo de una nación, es parte del mismo. Colombia aún debe  desarrollarse como cultura y como sociedad para alcanzar el máximo nivel en el deporte de las multitudes.


Tags

Comentarios