La Cumbre del Clima plantea un ambicioso acuerdo

Por: El Confidencial | Diciembre 12, 2015

Tras dos semanas de duras negociaciones, los participantes en la Cumbre del Clima de París han anunciado el texto final para luchar contra el calentamiento global.

Con 12 horas de retraso sobre lo previsto, las partes participantes en la Cumbre del Clima de París (COP21) han anunciado a mediodía de este sábado el acuerdo final que han alcanzado entre todas las partes. El anuncio, que debió haber llegado a lo largo del viernes, se ha hecho esperar porque el consenso no ha sido fácil: la división entre dos grupos de países, por un lado el que lideraban Estados Unidos y la Unión Europea y por otro el de China e India, sobre cómo dividir las responsabilidades ha sido un difícil escollo que salvar, algo que se ha logrado sobre la bocina en las últimas horas. 

 

Laurent Fabius, ministro de Exteriores francés y líder de la cumbre, abría esta última conferencia plenaria dando las gracias a los países que han ayudado a alcanzar ese consenso y en algunos momentos la emoción le llevaba al borde de las lágrimas, lo que da idea de lo intensas que han sido estas semanas de negociaciones. "Estamos casi al final de un camino y sin duda al inicio de otro", decía, para asegurar a continuación que se ha alcanzado un acuerdo "ambicioso y equilibrado que refleja la posición de las partes". 


Vinculación jurídica y 2 grados como objetivo

 

Un acuerdo que será jurídicamente vinculante para los países, advertía Fabius en su discurso. Finalmente quedan reflejados en el texto algunos puntos que por momentos parecían imposibles, como el objetivo de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados, con la intención de reducirlo incluso a 1,5 grados, así como las revisiones de los avances y objetivos cada cinco años. "Si se adopta, este texto será histórico", prometía Fabius.

 

Su satisfacción durante la conferencia ha sido evidente, a pesar del cansancio: "El texto que produjimos es el mejor equilibrio posible, potente pero delicado. Podemos volver con la cabeza bien alta", aseguraba. En el aire estaba el recuerdo de la fallida Cumbre de Copenhague, que terminó con una declaración descafeinada. No parece que vaya a ser el caso, pero no todo está ganado aún. El acuerdo tendrá que ser sometido a la aprobación de las partes en una votación final.


"Todo el mundo nos mira"

 

Ban Ki Moon, secretario general de la ONU, ha tomado también la palabra, para recordar que "todo el mundo nos está mirando" y ha pedido la implicación de todos, incluida la sociedad civil y las empresas.

 

Además del objetivo de los 2 grados, el acuerdo incluye finalemente otro asunto espinoso: el de la diferenciación de la responsabilidad entre los países, no asociada exclusivamente a su nivel de riqueza, sino también a sus niveles de emisiones, considerando a cada uno de ellos individualmente. Este punto había causado conflictos especialmente con países como China, y estuvo a punto de paralizar las negociaciones hasta que se desbloquearon en el último momento (aquí, una crónica publicada en El Español sobre la última y frenética noche de la cumbre).

 

Como ha recordado François Hollande en su intervención a los representantes de los 196 países que participan en la cumbre: "Están en el último escalón, pero hay que subir un poco más para estar a la altura del desafío. Es raro tener la oportunidad de cambiar la historia. Ustedes la tienen, aprovéchenla".

 

¿Qué ocurrirá ahora?


El texto del acuerdo propuesto por las partes se hará publico a primera hora de la tarde, y después tendrá que ser sometido a la aprobación de todos los países, algo que debería ocurrir a lo largo de este sábado. Si todo va según lo previsto, el día terminará con un nuevo régimen climático global que sentará las bases para controlar las emisiones contaminantes y reducir el cambio climático de aquí al año 2050.

 

A falta de conocer los detalles de ese texto, parece que hay motivos para el optimismo, ya que se han logrado incluir los puntos que pedían los más optimistas. Queda por ver si los países lo aceptarán y las medidas concretas que se pondrán en marcha para alcanzarlos.


Comentarios