UE aborda Guerra Siria tras bombardeo ruso

Por: Confidencial Colombia | Octubre 12, 2015

'Los 28' (Estados de la Unión Europea) discutirán este lunes en Luxemburgo el agravamiento de la crisis siria tras la intervención militar rusa en apoyo del régimen de Bashar Al Assad. Están de acuerdo en que Al Assad no tiene un papel en el futuro de Siria, pero aún hay diferentes sensibilidades sobre el paso a seguir.

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea discutirán este lunes en Luxemburgo el agravamiento de la crisis siria tras la intervención militar rusa en apoyo del régimen de Bashar al Assad, cuya posible participación en un eventual proceso de transición en Siria, divide a los Veintiocho, según varias fuentes diplomáticas.

 

Francia y Reino Unido exigen dejar claro el lunes que "Al Asad debe abandonar el poder", aunque Reino Unido "está algo más alejada" de la postura de Francia sobre la posible aceptación de que Al Asad participe en un proceso de transición, algo que París rechaza de plano y Londres estaría dispuesto a aceptar, según varias fuentes diplomáticas.

 

Los Veintiocho están de acuerdo en que "el presidente Al Asad no tiene un papel en el futuro de Siria" pero sí hay "diferentes sensibilidades sobre la secuencia", es decir, si "la fase de transición supone que Al Asad se haya marchado o si se debe ir al final de esta fase", han resumido otras fuentes diplomáticas, que insiste en que "no hay desacuerdo entre los europeos en su objetivo final".

 

Reino Unido y Francia, que cuentan con el apoyo de los países partidarios de la línea dura con Rusia por su intervención en el conflicto en Ucrania, también exigen que la UE condene el lunes los ataques aéreos rusos en Siria, otro punto que no genera consenso entre los Veintiocho, a pesar de la preocupación generalizada por la intervención militar rusa, según fuentes diplomáticas. La UE ya ha pedido a Rusia que dirija sus ataques contra el Estado Islámico y no la oposición ni civiles.

 

Hacia la partición de Siria

“El acuerdo al que podrían llegar Obama y Putin sería el de coordinar la división del país”, asevera Lahoud. “La partición confesional de Siria es ya un hecho. Este plan, diseñado en 1973 por [el estadista estadounidense] Henry Kissinger, planteaba una nueva división por sectas de Oriente Medio. En el caso de Siria, estaría dividido en tres regiones: una alauí, una suní y otra kurda”, explica con detalle el analista de la Universidad Libanesa Americana (LAU).

 

Precisamente, la estrategia militar del régimen sirio pasa por afianzar el corredor hacia el Mediterráneo, desde Damasco, pasando por Hama y Homs, hasta llegar a los bastiones costeros de Tartús y Latakia. Y más que la supervivencia del presidente Bashar Al Asad, el principal interés de Moscú es mantener su base naval en Tartus. “Rusia tiene interés en el mar Mediterráneo, y Siria es su último bastión allí.

 

Está luchando contra el ISIS, pero al mismo tiempo protege al régimen de Asad para mantener su influencia militar en la zona. El día que Asad no se ajuste a sus planes, va a dejar de protegerlo. En política no existe la amistad, solo el interés”, puntualiza el analista libanés.

 

El Estado Islámico ha sido “un factor posterior”. La guerra civil siria (alimentada desde el exterior, según este analista) “ha partido de facto el país en estas tres regiones”, insiste Lahoud. “Los yihadistas desde luego han ayudado a acelerar la desintegración de Siria”, agrega.

 

De acuerdo con Lahoud, el régimen alauí ha logrado mantener desde el principio del conflicto sus posiciones estratégicas, apuntalando un territorio que definirá el nuevo mapa de Siria. Un Estado alauí independiente, cuyas fronteras abarcarían desde la costa noroeste del país hasta la ciudad de Homs.

 

Los cantones históricos kurdos, que ya están prácticamente en manos de las milicias kurdas, se mantendrían. El otro problema será cómo dividir el resto de Siria, fraccionada entre los diferentes ejércitos rebeldes suníes, que luchan entre ellos y contra el Estado Islámico.

 

Competición entre superpotencias

Moscú ha emergido como líder de una alianza regional a favor del régimen sirio. La otra coalición, dirigida por EEUU con el apoyo de los países del Golfo, Arabia Saudí, Qatar y Turquía, combate contra los yihadistas, pero también apoya con armas y entrenamiento a grupos rebeldes suníes sirios que luchan contra el régimen de Damasco.

 

“Rusia y Estados Unidos están compitiendo entre sí para mostrar cuál de las dos superpotencias tiene un rol más importante en la región”, declara a El Confidencial, Bassam Lahoud, analista político de la Universidad Libanesa Americana (LAU).

 

El hecho de que el régimen sirio pueda recuperarse militarmente supone una amenaza para el otro bando regional que apoya a los rebeldes suníes. Alertados por el resurgimiento de los chiíes, con el apoyo de Rusia, los clérigos wahabíes (una de las corrientes más radicales del Islam suní) han llamado a los musulmanes del mundo a prestar ayuda financiera, militar y política a los rebeldes suníes de Siria en su lucha contra la intervención militar rusa en el país, que califican de "guerra contra los suníes".

 

"Los muyahidín [guerreros santos musulmanes] del Levante [Siria] defienden a toda la nación [islámica], y si son derrotados, llegará el turno al resto de los países suníes, uno tras otro", advierte en un comunicado un grupo de ulemas deArabia Saudí, acérrimo enemigo de Irán y Asad.

 

Negociaciones difíciles

La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini ha reconocido este viernes que mantienen "negociaciones difíciles sobre conclusiones del Consejo sobre Siria", que se prolongarán durante todo el fin de semana a nivel de embajadores y, el lunes, entre los ministros.

 

"A lo mejor no hay conclusiones", han explicado fuentes diplomáticas, que admiten negociaciones "muy difíciles" para cerrar un texto de compromiso sobre Siria e insisten en que una solución en el país requerirá implicar a todas las partes, con la excepción del Frente al Nusra y Estado Islámico, pero también Rusia, Irán y Arabia Saudí, entre otros.

 

Según datos de la Inteligencia europea, el 75% de los ataques rusos en Siria se ha dirigido contra la oposición y apenas el 25% contra el Estado Islámico, algo que preocupa a los Veintiocho porque puede contribuir a radicalizar a las fuerzas moderadas y animarlas a que se sumen al Frente al Nusra, filial de Al Qaeda. El 50% de la oposición moderada, que cuenta con entre 100.000 y 120.000 miembros, son salafistas.

 

"Los rusos han demostrado que están empleando el mejor material que tienen, de primerísima categoría desde el punto de vista militar", han admitido fuentes diplomáticas, que creen que Rusia cuenta con "1.300 o 1.400 asesores"militares en Siria.

 

Los europeos, con todo, no tienen claro si "el objetivo" de la intervención rusa, que llevan planeando "no menos de seis meses", es "fortalecer" al mandatario sirio y ponerle "en una posición de fuerza" en la mesa de negociaciones, "no dejar a nadie entre dos polos" para que quede "claro a quien se puede elegir" o, simplemente, "romper el país" si esto no es posible, según fuentes diplomáticas, que avisan que Rusia" asume grandes riesgo" y "puede tener bajas" en Siria, entre otros por el riesgo de "accidentes" entre aviones rusos y de la coalición que lidera Estados Unidos contra el Estado Islámico.

 

Reino Unido y Francia exigen que la UE condene los ataques aéreos rusos en Siria, otro punto que no genera consenso entre los países de la unión.


La UE también prepara "un paquete de seguridad" en función de las necesidades y demandas de los libios, que contempla relanzar la misión de apoyo fronterizo en Libia, actualmente paralizada en Túnez, para mejorar el control de fronteras y combatir la inmigración irregular, entrenar a las fuerzas policiales y de agentes de fronteras libias y el envío de asesores militares para contribuir a garantizar la seguridad de los dirigentes políticos, los edificios gubernamentales y las infraestructuras críticas como carretas, aeropuertos e infraestructuras petroleras.

 

No habrá despliegue de fuerzas militares porque "ninguna parte" quiere fuerzas extranjeras, por lo que se descarta "de momento" el envío de grupos de combate de la UE, una de las opciones iniciales, según fuentes diplomáticas. En una "segunda fase" también podría haber una misión de entrenamiento militar, aunque no será posible sin abordar el problema de las 71.000 miliciasarmadas "reconocidas" y su integración en un Ejército nacional "primero".

 

Los Veintiocho también discutirán la necesidad de cooperar con los países de los Balcanes occidentales, Jordania, Turquía y Líbano para hacer frente a la crisis de refugiados y comenzarán a preparar la cumbre sobre inmigración de la Valeta en noviembre con los países del norte de África.

 

También tendrán una primera discusión sobre la negociación de un nuevo acuerdo con los países del África, el Caribe y el Pacífico una vez expire el acuerdo de Cotonou en 2020 y renovarán el mandato de la misión militar en Bosnia, EUFOR Altea, que contribuye a un entorno de seguridad en el país balcánico.


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