Al menos 86 muertos deja atentado durante Marcha por la Paz en Turquía

Por: El Confidencial | Octubre 10, 2015

Se trata del mayor ataque de la última década en el país euroasiático, desde que Al Qaeda detonase varios camiones bomba en Estambul en noviembre de 2003. La cúpula del Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK) ha anunciado un alto el fuego hasta las elecciones.

A menos de un mes de la repetición de las elecciones generales en Turquía, un nuevo atentado amenaza con quebrar una paz social ya muy dañada y acerca al país un paso más hacia la guerra civil.

 

Dos explosiones simultáneas poco antes de la celebración de una “marcha por la paz” dejaron al menos 86 muertos y 246 heridos, 28 muy graves, según cifras adelantadas por el ministro de Salud turco, Mehmet Müezzinoglu.


 

El acto, convocado por los sindicatos progresistas KESK, DISK y las Cámaras de Ingenieros y Médicos (conocidas por su oposición a las políticas del gobierno de Recep Tayyip Erdogan), pretendía protestar contra la escalada de enfrentamientos entre la guerrilla kurda del PKK y el estado turco, que, tras la ruptura de las negociaciones de paz a mediados de este año, y con una media de media docena de muertos al día, amenaza con convertir 2015 en el peor año en la historia del conflicto kurdo en Turquía.

 

 

Se trata del atentado de mayor relevancia en más de una década en el país, desde que Al Qaeda detonase varios camiones bomba en Estambul el 15 y 20 de noviembre de 2003, volando el consulado británico y una sinagoga, y matando a 57 personas e hiriendo a otras 700.

 

El atentado de Reyhanli en 2013 dejó otro medio centenar de muertos y 140 heridos, y en el de Suruç, en julio de este mismo año, murieron 34 personas y más de un centenar resultaron heridas.

 

Sin embargo, estos dos últimos tuvieron lugar en la frontera con Siria, áreas donde grupos armados e individuos implicados en actos de violencia tienen mayor libertad de movimientos. El hecho de que las bombas de este sábado hayan podido ser colocadas en la capital de Turquía apunta a un grave fallo de seguridad, y podría tener un profundo efecto desestabilizador.



Se especula con que el ataque podría haber sido perpetrado por suicidas, por lo que su autoría apuntaría al Estado Islámico, enemigo acérrimo del movimiento nacionalista kurdo, contra el que ya atentó el pasado junio durante un mítin del partido kurdo HDP.

 

En aquel caso también provocaron dos explosiones casi al mismo tiempo, para aumentar el número de víctimas. La otra posibilidad es que se trate de paramilitares ultranacionalistas turcos, exacerbados por las acciones del PKK, que cada día abate a una media de tres miembros de las fuerzas de seguridad turcas en acciones de guerrilla o mediante la detonación de explosivos al paso de vehículos militares.

 

 

El diputado del partido opositor CHP Musa Çam, que se encontraba en el lugar de los hechos, ha mostrado a la prensa turca una bola de acero utilizada como metralla en la explosión, un ‘modus operandi’ similar al de los atentados de Diyarbakir y Suruç, lo que refuerza la hipótesis de la autoría yihadista. “Estaba allí para asistir a la manifestación.

 

A treinta metros de nuestra comitiva tuvieron lugar dos explosiones en un intervalo de tiempo muy corto. Justo delante de mí cayó una bola. Se produjo un gran pánico. El comité organizativo canceló inmediatamente la manifestación, y todo el mundo corrió a ayudar a los heridos”, ha explicado Çam.



Otros testigos han descrito escenas de caos, hablando de restos humanos desperdigados por todo el lugar. Tras la explosión los teléfonos dejaron de funcionar durante varios minutos. En este tipo de eventos masivos, la policía suele desplegar detectores de metales y otras medidas de seguridad en los accesos a las calles donde se realizan las concentraciones.

 

En este caso, los atacantes se aprovecharon de que los controles policiales no comenzaban hasta el punto principal de reunión, detonando los explosivos fuera del recinto de seguridad. Este error de planificación ha sido denunciado por los organizadores de la manifestación.

 

Durante la tarde del sábado hay convocadas manifestaciones de repulsa en todo el país, incluyendo en la emblemática plaza de Taksim, en Estambul, donde es probable que se produzcan disturbios dado que por lo general las autoridades no permiten el acceso al lugar para actos políticos.

 

La policía forense examina el lugar del atentado. (Reuters)

La policía forense examina el lugar del atentado. (Reuters)

 


El PKK anuncia un alto el fuego unilateral

La cúpula del Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda, ha anunciado que respetará un alto el fuego unilateral hasta la fecha de las elecciones en Turquía, el próximo 1 de noviembre. Un comunicado del PKK, difundido por la agencia kurda Firat, señala que sus militantes "suspenderán las acciones previstas" y, si bien mantendrán sus posiciones, "evitarán todo movimiento, salvo en defensa propia".

 

El PKK ha justificado esta decisión al señalar que busca refutar las "mentiras" del AKP, el partido islamista en el poder en Turquía desde 2002, para el que los ataques de la guerrilla kurda ponen en peligro la seguridad de los votantes en los comicios del 1 de noviembre. "Nuestras fuerzas no intentarán obstaculizar el ejercicio de unas elecciones justas y equitativas", promete el comunicado, en el agrega que la decisión se toma en respuesta a numerosos llamamientos dentro y fuera de Turquía.

 

Varias personas trasladan a un superviviente del ataque. (EFE)

Varias personas trasladan a un superviviente del ataque. (EFE)

 

Aunque el anuncio llega horas después del atentado de Ankara, que ha causado al menos 86 muertos, la decisión de declarar un alto el fuego fue debatido desde hace días en la cúpula del PKK, según confirmaron a Efe personas cercanas al activismo kurdo. 

 

La decisión se tomó porque los ataques de la guerrilla contra policías y militares, en los que también han fallecido civiles, dificultan el trabajo del partido de la izquierda kurda, el HDP, que ha reiteradamente pedido un fin inmediato de la violencia y se pronuncia a favor de una Turquía democrática y unida. 

 

El comunicado del PKK se adhiere a esta visión, al proclamar que "todas las fuerzas revolucionarias y democráticas deben hacer un esfuerzo para llevar a Turquía al camino de la democratización".

 

El pasado miércoles, Bese Hozat, una de las máximas dirigentes del ala político del PKK, había asegurado que el movimiento haría lo posible para contribuir a la victoria del HDP. 


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