El Doctor Milagro afroamericano que rivaliza con Donald Trump

Por: El Confidencial | Septiembre 18, 2015

Un nuevo león ha saltado a la arena republicana; otro neófito que jamás ha tenido cargo público ni afiliación política hasta hace un año, pero que arde en las encuestas.

Se llama Ben Carson, es un médico respetadísimo, ultraconservador, el único afroamericano de la carrera presidencial, y va muy por delante del establishment encarnado por Jeb Bush o Paul Walker. Según la estimación elaborada por CBS/The New York Times, Carson está en el 23% de intención de voto: a solo 4 puntos de Donald Trump. Los dos outsiders suman ya la mitad del apoyo republicano.

 

Si en Donald Trump, hasta cierto punto, hay coherencia (una sintonía clara entre su narrativa incendiaria, su rabiosa carrera empresarial y televisiva y su despampanante cabellera kitsch), en Ben Carson destaca la disonancia. La bifurcación entre el hombre de ciencia y el devoto cristiano, entre el joven negro de barriada, criado por su madre soltera, y el azote del Estado y la protección social. Entre su forma, de tono suave y cortés, y el contenido extremo de sus declaraciones.

 

Benjamin Solomon Carson Senior nació hace 63 años en la que a día de hoy es la ciudad más peligrosa de Estados Unidos: Detroit. Desde los ocho, fue criado por su madre, una limpiadora sin estudios, que les obligaba a él y a su hermano a leer dos libros a la semana y a escribir después un comentario de texto. El joven Carson comenzó siendo mal estudiante; era indisciplinado y violento, pero se logró domar, dice en sus memorias, gracias a los proverbios bíblicos.

 

Ben Carson progresó. Estudió Psicología en Yale y se graduó como médico en la Universidad de Michigan. A los 33 fue nombrado el director de departamento más joven de la historia del prestigioso Hospital John Hopkins, en Baltimore, donde se especializó en operaciones cerebrales y desórdenes neurológicos. Quienes veían a un negro ejercer de doctor se esforzaban en “contener su expresión de sorpresa”, recuerda. En 1987, Carson fue el primer médico del mundo en separar, con éxito, a dos siameses unidos por la cabeza. Dirigió durante 22 horas un equipo de 70 personas.

 

Su carrera le ha valido una docena de premios nacionales, incluida la Medalla Presidencial de la Libertad, el honor civil más grande de los Estados Unidos. Ha sido nombrado doctor honoris causa 38 veces y recibido incontables menciones honoríficas. Se retiró en 2013, cuando estaba, declaró, “en la cumbre” de su profesión. Su autobiografía, Manos milagrosas, fue llevada a la televisión en 2009. El papel de Carson lo interpretó el oscarizado Cuba Gooding Jr.

 

 

 

La parábola del niño pobre

Fue en 2013 cuando dio su primera dentellada política. Durante el Desayuno de Rezo Nacional, a solo unos pasos del presidente del país, Barack Obama, Carson no dudó en destripar la reforma sanitaria (que poco después compararía con la esclavitud), criticar el déficit y proponer un impuesto único. También, como cuando Obama se dio a conocer en 2004, recordó su espectacular historia personal: la parábola del niño pobre que conquista el mundo mediante el rigor y el esfuerzo. Desde entonces prodiga su moral de cristiano adventista, con dicción tranquilísima, en Fox News.

 

Su granero electoral está sobre todo entre las mujeres evangélicas del Sur y su campaña es exhaustiva: se para con los potenciales votantes, visita iglesias, escuelas, ayuntamientos...“Ben Carson es una figura única”, dice a El Confidencial Daniel Skinner, profesor asociado de Política Sanitaria en la Universidad de Ohio. “Tiene una historia americana de rags to riches ('de la pobreza a la riqueza') y es un candidato conservador negro peculiar”. Skinner es co-autor del estudio sobre Carson Conservative Black Public Intellectualism and Health Policy: A Critical Reading of Dr. Ben Carson, escrito junto a Alexander Zamalin, profesor de la Universidad de Detroit-Mercy y director de su centro de estudios afroamericanos.

 

Carson comenzó a recaudar fondos por internet el año pasado, vendiendo sus libros publicados por editoriales cristianas. El 80% de su dinero de campaña proviene de pequeñas donaciones: la mayor proporción entre los candidatos demócratas y republicanos. Su granero electoral está sobre todo entre las mujeres cristianas evangélicas del Sur del país, y su campaña es exhaustiva. Carson se para con los potenciales votantes, visita iglesias, escuelas, clubes, ayuntamientos...

 

“Es muy buena idea que físicos, científicos, ingenieros y otras personas entrenadas en tomar decisiones basadas en hechos y datos empíricos se involucren en la política”, escribió en America the Beautiful. Es un hombre de ciencia, un hombre de ciencia que niega la teoría de la evolución, opina que la homosexualidad es una elección y considera el cambio climático “irrelevante”.

 

Jelani Cobb, en The New Yorker, le acusa poco menos que de traicionar a su propia raza. Lo compara con Manning Johnson, un afroamericano que durante la “caza de brujas” de los años 50 calificó la lucha por la igualdad racial de campaña comunista encubierta. Cobb describe al Doctor Carson como “el negro conservador cuya mera presencia protege a otros republicanos de la acusación de racismo mientras atacan a Obama”, una figura llena de aparentes contradicciones.

 

“Hay quien habla de amnesia selectiva”, continúa Skinner. “Carson ha dependido de varios programas de protección social y ha recibido vales de comida, pero no cree en el seguro público de salud, apuesta por simplificar los impuestos... Él ha desarrollado la idea de responsabilidad personal. A diferencia de Trump, es un conservador más bien estándar. El único punto en que difiere del partido es su defensa de la vacunación obligatoria”.

 

El precandidato republicano parece tender a manejar teorías conspiratorias. El año pasado estimó posible que Barack Obama declarase la ley marcial para cancelar las elecciones de 2016 y permanecer así en la Casa Blanca, dada la “anarquía” que, en sus palabras, se extiende por EEUU.

 

“Es importante destacar que todavía es muy pronto en la carrera presidencial y las cosas pueden cambiar rápido”, zanja Daniel Skinner. “Aún queda mucho tiempo para las elecciones y Carson no tiene la infraestructura. Recuerda que, en 2011, Rick Perry (exgobernador de Texas) lideraba las encuestas”. Este año, Rick Perry ha sido el primer republicano en retirarse de la campaña.


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