Tsipras asegura que el informe del FMI demuestra que la deuda es insostenible

Por: El Confidencial | Julio 3, 2015

El partido político de gobierno, se moviliza a medida que el 'si' cobra una ligera ventaja en la última encuesta sobre el referéndum. El nerviosismo y la incertidumbre reinan en el núcleo de la formación.



Los griegos deben decir 'no' a "la campaña del miedo", los "chantajes" y los ultimátums". Es el mensaje que ha lanzado el primer ministro Alexis Tsipras, quien ha subrayado que el referéndum del domingo no determinará el futuro del país en la zona euro.

 

Esto, lo ha asegurado el jefe del Gobierno griego, en un discurso televisado en el último día de campaña del referéndum de este domingo, según informa el diario 'Kathimerini'.

 

"El referéndum del domingo no determinará la continuidad de Grecia en la Unión Europea", ha destacado. Tsipras ha hecho hincapié en que, independientemente del resultado de la consulta, "nada dividirá" a los ciudadanos griegos el próximo lunes, cuando ya se hayan conocido los resultados en las urnas.

 

Además, ha afirmado que el último informe del Fondo Monetario Internacional demuestra que la deuda de Grecia es insostenible y justifica la decisión del Ejecutivo de rechazar el paquete de ayuda ofrecida por los acreedores internacionales.

 

"Ayer hubo un hecho de mucha importancia política", ha señalado. "El FMI publicó un informe sobre la economía de Grecia que representa una gran justificación para el Gobierno griego porque confirma lo obvio, que la deuda de Grecia no es sostenible", ha explicado.

 

El primer ministro griego ha animado a los ciudadanos a votar 'no' pues en su opinión, el 'no' supone pedir una solución realista a la crisis de deuda griega. "O ceden a los ultimátums o eligen la democracia", ha asegurado, según publica el diario 'Proto Thema'.

 

 

Guerra de nervios entre Europa y Atenas

 

Syriza, el partido de gobierno, se moviliza a medida que el 'si' cobra una ligera ventaja en la última encuesta sobre el referéndum de este domingo.

 

El partido izquierdista que hacía historia el pasado enero cuando ganó las elecciones generales, teme ahora por su continuidad. El nerviosismo y la incertidumbre reinan en el núcleo de la formación.

 

Mientras, el ministro de Finanzas heleno, Yanis Varufakis, ha afirmado que, de ganar el 'no', el acuerdo con los acreedores estará prácticamente "cerrado". Sus declaraciones chocan con las que surgen desde Berlín o Bruselas para hacer campaña a favor del 'sí'.

 

El presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz, ha declarado al periódico económico alemán Handelsblatt que, "en realidad, ya no hay base alguna para negociar" con el Ejecutivo griego.

 

Schulz ha acusado al jefe de Gobierno griego de manipular al pueblo y buscar permanentemente responsabilizar a los acreedores del fracaso de las negociaciones. "Tsipras es imprevisible y manipula a la gente en Grecia, la cuestión tiene rasgos casi demagógicos", sostuvo.

 

Según el presidente del PE, el primer ministro heleno sostiene siempre que las reformas que piden los socios europeos son una imposición insoportable, lo que no es verdad. "La oferta que hizo a Grecia la eurozona es muy generosa. Muchos ministros de Finanzas creen que las concesiones fueron demasiado lejos", dijo.

 

"Es un engaño creer que puede haber una nueva oferta mejor", añadió, en referencia al argumento clave de Syriza para justificar la celebración del referéndum. Sin embargo, Schulz cree que todavía hay posibilidad de un acuerdo si los griegos votan 'sí' en la consulta popular y le muestran la "tarjeta roja" al Gobierno de Tsipras.

 


El ambiente en el país es muy tenso. Hasta el punto de que en la Plaza Syntagma de Atenas partidarios de ambas opciones casi llegan a las manos esta mañana, informa Óscar Valero desde la capital. El 'sí' lidera ligeramente frente al 'no' en la campaña del referéndum sobre la propuesta de acuerdo presentada por los acreedores.

 

Según una encuesta del instituto demoscópico Alco para el periódico Ethnos, el 44,8% de los griegos respalda el 'sí', y apoya por tanto la propuesta de acuerdo presentada por los acreedores, frente al 43,3% que lo rechaza. El porcentaje de indecisos alcanza un 11,8%. Una abrumadora mayoría del 74% de los ciudadanos es partidaria de que Grecia continúe en el euro, frente a un 15% que preferiría volver al dracma.

 

Los alemanes, en cambio, están divididos sobre la conveniencia de un Grexit. Una encuesta de la Primera Cadena de la Televisión Alemana (ARD), un 45% está a favor de una salida de Grecia del euro y un 45% es partidario de su permanencia. La mayoría (un 60%) considera que ahora un Grexit sería menos dramático de lo que lo hubiera sido hace cuatro o cinco años.

 

Respecto al referéndum, un 60% considera correcto que el Gobierno griego consulte a los electores sobre el curso a seguir en la crisis de la deuda.

 

El mayor consenso en la encuesta se da en torno a la pregunta de quién tiene la responsabilidad sobre la escalada de la crisis. Un 68% cree que la escalada la precipitó el actual Gobierno griego, un 4% responsabiliza a los otros países de la eurozona, mientras que un 24% ve una responsabilidad compartida.

 

 Manifestantes pro-Syriza separados por la Policía de manifestantes pro-europeos en Atenas (Reuters).

 

"Incluso si gana el sí, la negociación será difícil"

 

Mientras, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, consideró hoy que si los griegos votan a favor del "no" Grecia se verá "radicalmente debilitada". "Incluso si hay un 'sí', tendríamos que afrontar una negociación difícil".

 

Un total de 10.837.118 griegos están llamados a votar este domingo en el referéndum sobre la aceptación o el rechazo a las medidas propuestas por los acreedores, cuyos primeros resultados fiables estarán disponibles en torno a las 18.00 (GMT), informó hoy el Ministerio del Interior.

 

La pregunta será la siguiente: "¿Tenemos que aceptar el proyecto de acuerdo que fue presentado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional en el Eurogrupo del 25/06/2015, que se compone de dos partes y que constituyen su única propuesta?".

 

Los colegios electorales abrirán a las 04.00 GMT y se cerrarán doce horas después, a las 16.00 GMT. Según los cálculos del Ministerio, debido a que el proceso de recuento se simplifica respecto a las elecciones por haber solo dos posibilidades, está previsto que los primeros resultados estén disponibles entre una y dos horas después del cierre de colegios. Para que el resultado del referéndum sea considerado válido, las normas exigen una participación de al menos el 40 % del electorado.

 

No obstante, debido al corto plazo con el que ha sido convocado el referéndum, muchos de los votantes expatriados no podrán participar en él.

 

Los centros electorales serán los mismos que en las elecciones generales del 25 de enero de este año, cuando ganó el partido izquierdista Syriza, y se usará el mismo censo electoral, incluyendo las actualizaciones introducidas hasta la fecha del 30 de abril.

 

Para muchos ciudadanos que están empadronados en sus lugares de nacimiento pero viven en las grandes ciudades, esto significará tener que viajar el domingo, pues no es posible votar en el lugar de residencia. También se habilitarán centros electorales para votantes de categorías especiales, como militares, policías y presos, entre otros.

 

Una mujer coloca carteles a favor del no en una calle de Atenas (Reuters).

 

El 'corralito' cierra los primeros comercios

 


El sector comercial minorista ha experimentado un descenso de ventas durante la primera semana de 'corralito' en Grecia, dejando a la vista muchas persianas bajadas o tiendas con poca clientela en el centro de Atenas.

 

Las tiendas de especias son una de las imágenes más pintorescas de la capital helena. Pequeños locales, con aromas de toda clase, guardan en cajas de madera centenares de especias de todo el mundo.

 

"Hace años teníamos una reputación. Ahora, todo ha perdido valor", explica a la agencia Europa Press, Kostas, dueño de uno de estos pequeños rincones. Preguntado por qué tipo de cliente se ha acercado a su tienda estos días, responde: "Gente con dinero o sin preocupaciones".

 

Como él, opina el dueño del puesto de electrodomésticos vecino. "Seguimos adelante, pero nunca imaginamos no poder sacar dinero del banco. Es terrible", añade Nikos, que lleva más de diez años tras el mostrador de su negocio familiar.

 

Este viernes se cumplen cinco días desde que el Gobierno griego impusiera el cierre de capitales por una semana. Los ciudadanos griegos tan solo pueden sacar un máximo de 60 euros al día del cajero automático, de modo que el dinero "se tiene que controlar", enfatiza Dora, ama de casa, que admite "evitar" la compra de ciertos "caprichos".

 

Alrededor del mercado central de Atenas, el bullicio aumenta, aunque no se ve a mucha gente con bolsas colgando del brazo. Allí, Ilias, carnicero, corta y desmenuza trozos de carne que intenta vender, regateando, a los clientes.

 

"El primer día vino mucha gente", cuenta, en referencia al lunes, primera jornada del 'corralito', mientras separa unas costillas de cerdo. "Ahora trato de vender como puedo y, a veces, tengo que bajar el precio de carne que es de muy buena calidad", confiesa.


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