Grecia exige comprensión al inicio del G7

Por: El Confidencial | Junio 7, 2015

Mientras Merkel recibía a Obama en el G7 de Baviera, Varufakis interpelaba a distancia, pidiendo que Alemania se porte con Grecia como hizo el Secretario James F. Byrnes en 1946.

Aún sin estar invitado a la fiesta, el ministro griego de Finanzas ha sido hoy uno de los protagonistas en el arranque del G7. Yanis Varufakis ha enviado un mensaje a primera hora de la mañana a través de su blog personal a la canciller alemana, Angela Merkel, quien en ese momento se encontraba recibiendo al presidente de EEUU, Barack Obama, en el marco de las reuniones del G7 que arrancan hoy en Baviera.


Varufakis dijo que su país necesita "el aliento de Alemania", y en concreto de Merkel, en forma de un "discurso para la esperanza" que facilite la recuperación económica del país y la normalización de las relaciones con los socios europeos.

 

En su bitácora, Varufakis ha argumentado que Merkel podría hacer este gesto al estilo del "Discurso de la esperanza" que el 6 de septiembre de 1946 pronunció en Stuttgart el secretario de Estado de EEUU, James F. Byrnes, para dar la posibilidad a la Alemania hundida tras la Segunda Guerra Mundial "de imaginar la recuperación, el crecimiento y un regreso a la normalidad".

 

El momento elegido no es casual, ya que la canciller ha recibido esta mañana precisamente al presidente estadounidense, Barack Obama, con quien ha mantenido fuertes disputas diplomáticas en los últimos meses.


Varufakis recalcó que ese discurso fue clave para la recuperación de la economía alemana "facilitada por el Plan Marshall, la condonación de la deuda en 1953 patrocinada por EEUU y por la llegada de trabajadores emigrantes de Italia, Yugoslavia y Grecia". "Siete decenios después, es mi país, Grecia, el que necesita semejante oportunidad", señaló el ministro.

 

Agregó que se pide una mayor austeridad a una economía que está de rodillas por la dosis más tremenda de austeridad que país alguno haya soportado jamás en época de paz, sin que se le ofrezca alivio alguno de la deuda ni plan alguno para impulsar la inversión".

 

Varufakis señaló que debería ser Merkel quien se dirigiese "a un auditorio en Atenas o Salónica o cualquier otra ciudad griega que elegiese" para abrir las puertas de la recuperación y trasladar un mensaje de esperanza a los griegos.

 

Apuntó a que la dirigente alemana podría aprovechar la ocasión "para sugerir un nuevo planteamiento de la integración europea, que comience con el país que más ha sufrido", en alusión a los programas de ajuste aplicados en Grecia, "víctima tanto de la concepción defectuosa de la zona del euro como de los fallos de su propia sociedad".

 

El responsable de las Finanzas helenas destacó que Grecia "está lista y dispuesta para concertar un pacto con Europa" en referencia a la propuesta de acuerdo que su Gobierno ha presentado a los acreedores, pero añadió que para que el país "aplique esas reformas con éxito, sus ciudadanos necesitan un ingrediente del que carecen: la esperanza".

 

Según Varufakis, un pronunciamiento de este tipo por parte de Alemania "cambiaría la situación ahora, no sólo para nosotros, sino también para nuestros acreedores, pues nuestro renacimiento acabaría con el riesgo de suspensión de pagos".

 

El ministro concretó que este discurso "no ha de ser técnico", sino que "debe señalar simplemente un cambio, una ruptura con los cinco últimos años de acumulación de nuevos préstamos sobre la ya insostenible deuda". 


Amigos para siempre

Mientras tanto, Merkel y Obama se presentaron hoy como amigos y aliados a pesar de las "diferencias de opinión" que, recordó la líder germana, puede haber entre los dos países.

 

"A pesar de nuestras diferencias de opinión, Estados Unidos es nuestro amigo, nuestro aliado, un aliado esencial con el que cooperamos estrechamente en interés mutuo", subrayó Merkel en un breve discurso al recibir a Obama en la pequeña localidad alpina de Krün, en Baviera, antes de comenzar la cumbre del G7.

 

Obama, por su parte, subrayó que "hoy celebramos una de las alianzas más firmes que existen en el mundo", en referencia a la amistad germano-estadounidense, al tiempo que evitó hablar de las últimas divergencias entre ambas potencias. 


La paciencia de Juncker

También hoy, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, dijo que "aún no ha recibido" propuesta alternativa alguna de Grecia a la presentada por los acreedores internacionales y que fija una propuesta común sobre el plan de reformas a aplicar por Atenas para desbloquear la ayuda financiera pendiente.

 

"Estoy esperando una propuesta alternativa de nuestros socios griegos", dijo Juncker durante una conferencia de prensa previa a la reunión del G7 en el palacio de Elmau (Alemania), al tiempo que subrayó que "el miércoles solo hubo una propuesta, la mía. Estoy esperando una propuesta".


"No tengo un problema personal con (el primer ministro griego) Alexis Tsipras, más bien al contrario, ha sido y es mi amigo, pero la amistad para mantenerse tiene que cumplir algunas reglas mínimas", afirmó Juncker.

 

El jefe del Ejecutivo comunitario aseguró haberse sentido "un poco decepcionado por el discurso del primer ministro griego en el Parlamento el pasado viernes".

 

"(Tsipras) presentó la oferta de las tres instituciones como un ultimátum, y ese no fue el caso, ese no fue el mensaje que le transmitimos", recalcó.

"Presentó la propuesta de las tres instituciones como si fueran mías exclusivamente y sabe perfectamente que este no es el caso y que durante el encuentro del pasado miércoles yo estaba perfectamente preparado para discutir los principales puntos de desacuerdo entre Grecia y las tres instituciones y quería que estas negociaciones tuvieran lugar el pasado miércoles", agregó.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, por su parte subrayó que "el debate sobre Grecia es el mismo: Grecia necesita dinero y los acreedores internacionales quieren que les paguen".

"No es verdad que hay algo inmoral en que los acreedores cobren lo que les deben, es un debate mas sofisticado que eso", añadió.

Grecia y sus acreedores internacionales esperan poder cerrar un acuerdo sobre las reformas a aplicar por Atenas para poder finalizar la quinta y última revisión del rescate al país y poder acceder a los 7.200 millones de euros que quedan del segundo programa financiero, prolongado en febrero cuatro meses, hasta el 30 de junio.




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