“El territorio es la vida y la vida no es posible sin territorio”

Por: Geraldkurt / @Geraldkurt | Septiembre 14, 2015

La frase que titula esta nota acompañó la instalación y desarrollo del XVII Encuentro Regional para la Paz, el último de esta fase, y que tuvo como sede a Buenaventura, Valle del Cauca. Un evento que permitió conocer las problemáticas y retos presentes en el pacífico colombiano. 

En la costa vallecaucana del Océano Pacífico se encuentra el que tal vez sea uno de los puertos más problemáticos de Colombia: Buenaventura. Problemático en la medida en que ha sido epicentro de distintos conflictos que no han sido resueltos y a los cuales el estado central pareciera no dedicarles la atención que merecen.

 

Para nadie es un secreto que el puerto de Buenaventura es una de las principales puertas de entrada de mercancía al país y como tal debería ser un motor de progreso. Sin embargo, la realidad es muy diferente, como lo expresa un comerciante del puerto que prefirió omitir su nombre, “acá existen zonas en las que el agua potable no está disponible, en las que la energía eléctrica es un milagro. Buenaventura tiene zonas en las más absoluta miseria”.

 

Este y otros temas fueron discutidos en el XVII Encuentro Regional para la Paz. El que fuera el último encuentro de esta índole, hizo que los sectores sociales del pacífico vallecaucano se pudieran encontrar con representantes de la Oficina del Alto Comisionado de Paz para expresarle las preocupaciones que existen en la región en torno a la firma de la paz con las FARC y a las necesidades de una de las zonas más olvidadas por el poder central.

 

Muchas voces fueron las que se escucharon en este encuentro que tuvo como sede una de las ciudades en las que la inseguridad y sus mitos se han ido regando como si fueran transportados por la brisa del Pacífico. A pesar de existir un fuerte control territorial por parte de las bandas criminales que han ido marcando fronteras invisibles en los distintos barrios, existen sectores que siguen resistiendo al embate de la violencia que fueron dejando tras de sí los paramilitares. Estas necesidades se ven en situaciones tan cotidianas como el deseo de las adolescentes de conocer jóvenes de otros barrios y dejar el confinamiento al que las tienen sometidas algunos de los que controlan esos límites imaginarios.

 

La resistencia a estas situaciones se ha venido haciendo desde el arte, la organización de base y el rescate de la identidad ligada al territorio. Esto último fue algo recalcado por la mayoría de los asistentes al encuentro. El desconocimiento de esta identidad ha llevado a que muchas iniciativas como el reasentamiento de poblaciones que han vivido históricamente en la Bajamar terminen afectando sus usos y costumbres, como los horarios de pesca o la labor del secado de sus redes de pesca en hogares alejados de la costa y que no tienen espacio abierto, por ejemplo.

 

Sobre ese elemento identitario el pueblo negro de Buenaventura coincide en señalar que existen, todavía, mecanismos de discriminación que pueden ser resueltos con las apropiación y promoción de esos valores culturales propios. Todo esto no puede hacerse sin la comprensión de que el territorio es más que tierra. El territorio, como lo asegura Isabelino Valencia, líder del Consejo Comunitario de la Cuenca del Naya, es “lo que nos rodea pero lo que lo define como nuestro hogar. Por eso es incoherente que el Gobierno Nacional asegure que va a erradicar la pobreza pero, al mismo tiempo, incentiva la minería que rompe los tejidos sociales”.

 

Otro de los grandes retos que afronta esta región, diversa y extensa, es la falta de oportunidades para la juventud, que representa el 40% de la población de Buenaventura. Sin ese tipo de garantías no es posible que los jóvenes no engrosen las filas de las distintas bandas que se disputan los barrios del puerto.

 

Por otro lado, algunas de las políticas con las que el Gobierno busca superar las falencias de la región no caen muy bien entre quienes habitan, no solo el puerto sino las bocas de los ríos. La iniciativa de las acuapistas, que busca dragar y ampliar varios canales y esteros de la cuenca del Pacífico para aumentar la navegabilidad de estos, no tiene muchos seguidores entre los consejos comunitarios de las bocas de ríos como el Anchicayá o Yurumanguí o el mismo Naya. Uno de los principales problemas de estas acciones es que afectarían la vida de los manglares, ecosistema que es el semillero de la vida marina. Como ejemplo de esto, Valencia, señala que la piangüa, molusco apetecido en la gastronomía local, podría desaparecer si no se tienen en cuenta los sitios de recolección de este al momento de llevar adelante el proyecto de interconexión.

 

Para contrarrestar este tipo de situaciones, los asistentes al XVII Encuentro Regional para la Paz, señalaron que urge reforzar la consulta previa con los diferentes consejos comunitarios y comunidades indígenas, a las par que es necesario que esta sea respetada.

 

A pesar del abandono en el que está sumida la región y que genera violencias que limitan la vida de sus pobladores, la organización social, manifestada a través de diferentes asociaciones, colectivos y redes, ha permitido que estas comunidades puedan resistir en el territorio y hayan podido crear un tejido identitario que les ha permitido sobrevivir al olvido, al abandono y a la discriminación racial y regional de las que han sido víctimas desde hace cerca de cinco siglos.

 

Los encuentros regionales para la paz fueron una iniciativa de tres organizaciones de la sociedad civil: la red Prodepaz, la Red de Iniciativas y Comunidades de Paz desde la Base y la Ruta Pacífica de las Mujeres. Contaron con el apoyo de las embajadas de Noruega, Suiza y Suecia, así como con la presencia de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.

  • Buenaventura
    Buenaventura
  • Buenaventura.
    Buenaventura.
  • Buenaventura.
    Buenaventura.
  • Buenaventura
    Buenaventura
  • Buenaventura
    Buenaventura
  • María Emma Wills.
    María Emma Wills.
  • Diego Pérez, de Pensamiento y Acción Social.
    Diego Pérez, de Pensamiento y Acción Social.
  • Lars Vaagen, embajador del Reino de Noruega.
    Lars Vaagen, embajador del Reino de Noruega.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
  • María Teresa Arizabaleta, Ruta Pacifica de las Mujeres.
    María Teresa Arizabaleta, Ruta Pacifica de las Mujeres.
  • Gonzalo Murillo, Red Prodepaz.
    Gonzalo Murillo, Red Prodepaz.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
  • Luis Gilberto Murillo, Estrategia \
    Luis Gilberto Murillo, Estrategia \"Todos somos Pacífico\".
  • Diego Bautista, director de Paz Territorial de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.
    Diego Bautista, director de Paz Territorial de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
  • María Teresa Arizabaleta, Ruta Pacifica de las Mujeres.
    María Teresa Arizabaleta, Ruta Pacifica de las Mujeres.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
  • Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.
    Participante al XVII Encuentro Regional para la Paz.

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