Sumas y restas de la campaña por Bogotá

Por: Confidecial Colombia | Octubre 7, 2015

La campaña por la Alcaldía de Bogotá ha dejado ver la fragilidad de ciertas alianzas políticas y los intereses de varias fuerzas de la política nacional. Los verdes o la Unidad Nacional no están tan unidas mientras que la izquierda vuelve a reunirse en un bloque.

Desde que se diera inicio a la campaña por la Alcaldía de Bogotá se hicieron cábalas sobre lo que sucedería el próximo 25 de octubre, cuando los bogotanos elijan nuevo mandatario local.

 

El 2015 inició con un movimiento progresista unido y sólido, que en medio de los cuestionamientos e investigaciones al alcalde, tenía las esperanzas puestas en tres de sus miembros más connotados para reemplazar a Gustavo Petro en el Palacio de Liévano.

 

Sin embargo, a medida que la campaña tomaba cuerpo, la disputa entre los tres precandidatos, María Mercedes Maldonado, Guillermo Alfonso Jaramillo y Hollman Morris, empezó a desinflar esas aspiraciones.

 

A lo anterior se sumó el apoyo de la bancada progresista en el Concejo a la candidatura de Carlos Vicente de Roux, de la Alianza Verde. Esto dejó sin una gran base electoral al progresismo que luchó hasta la última semana de septiembre para consolidar a Maldonado, quien quedó como candidata, como una aspirante con fuerza en los sondeos. Su adhesión a Clara López dejó claro que Petro y esta última volvían a confluir electoralmente después de que el actual mandatario hubiera salido del Polo.

 

Además, el MAIS (movimiento alternativo indígena y social), que se alió al progresismo, toda vez que este último no tiene personería jurídica, también se sumó a la campaña de Clara López.

 

Con esta adhesión y el anuncio de que un sector de la Alianza Verde se sumaba a la campaña de López quedó claro que la izquierda volvía a unirse para no perder la alcaldía bogotana.

 

Por su parte, uno de los que peor librados han salido es la Alianza Verde. Esta fue creada para las elecciones parlamentarias de 2014 y sumó muchas fuerzas consideradas alternativas, entre ellas al MAIS.

 

Lo que dio su nombre a la Alianza y que representaba a la mayoría de los aliados fue el Partido Verde. Este decidió elegir como candidato a Carlos Vicente de Roux pero, como lo expresó este en la carta de renuncia a su aspiración, el partido lo dejó solo sin mostrar un apoyo y compromiso con su candidatura.

 

Es así como los miembros del partido quedaron libres para votar por quien consideraran como el más idóneo. Muchas opiniones señalaron que era casi natural que el grueso del partido apoyara la aspiración de Enrique Peñalosa, exmiembro y excandidato presidencial de esa colectividad.

 

Sin embargo, una de las líderes visibles del Partido, la senadora Claudia López, quien tiene una larga amistad con Enrique Peñalosa y quien lo acompañara en su pasada administración, decidió, junto a su fórmula en la Cámara y a la concejal que apoyan en  Bogotá, María Fernanda Rojas, apoyar a Rafael Pardo.

 

Esta escisión que se conoce como “Verdes con Pardo” deja ver que una buena parte del Partido Verde se separó de los demás miembros de la Alianza Verde. De esa forma, una las colectividades políticas alternativas que podía salirle al paso a la dicotomía derecha-izquierda terminó diluyéndose en las adhesiones necesarias para la recta final de la campaña por la Alcaldía Mayor de Bogotá.

 

Pero si por los lados de los sectores alternativos llueve por los lados del oficialismo no escampa. La que se considerara la campaña de la Unidad Nacional para hacerse con el mandato de Bogotá en la figura de Rafael Pardo, demostró que no era tal.

 

El apoyo de Cambio Radical, partido del vicepresidente Germán Vargas Lleras, a la campaña de Enrique Peñalosa, a quien también apoya el Partido Conservador, demostró que la coalición de gobierno dista de ser algo monolítico y cohesionado.

 

Por su parte en las toldas peñalosistas la campaña se sigue desarrollando en función de la consigna de recuperar Bogotá. Todo esto mientras que muchos esperan el momento en el que Centro Democrático le dé su apoyo a Peñalosa, como ocurrió en las elecciones locales de 2011. A pesar de que el uribismo tiene su propio candidato, Francisco Santos, es un signo de cercanía que Peñalosa haya asegurado que su candidata a la Gobernación de Cundinamarca sea Nancy Patricia Gutierrez, que va por el Centro Democrático.

 

Así las cosas, el Centro Democrático se mantiene unido, en Bogotá, en torno a sus aspiraciones mientras que las demás fuerzas políticas sufren divisiones y cambios bruscos en su interior.

 


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