¿Se acerca el fin del 4 por mil?

Por: El Economista América/Confidencial Colombia | Agosto 22, 2014

La banca colombiana requiere de la eliminación de restricciones regulatorias e impositivas para aprovechar el impulso del crecimiento económico y mejorar la bancarización, dijo la presidenta de la Asociación Bancaria.

Para María Mercedes Cuellar, en el sistema bancario del país hay un espacio gigantesco por crecer y es partidaria de la eliminación del impuesto a las transacciones financieras que desincentiva el pago con medios bancarios.

 

Es un impuesto que es muy nocivo para bancarizar, también es un impuesto que facilita todo lo que son las actividades ilícitas, dijo en una entrevista con Reuters en la antesala de una convención bancaria en la ciudad caribeña de Cartagena.

 

Es bastante insólito que en estos momentos la mitad del sistema de pagos del país funcione con efectivo y no con sistemas de pago electrónicos, precisó.

 

Uno de los principales factores que choca con la bancarización de la población colombiana es un impuesto sobre las transacciones financieras, denominado 4 por 1.000 e implementado en 1998.

 

El nivel de bancarización en el país estaba al cierre del 2013 en 67,5 por ciento, lo que representa unas 25 millones de personas.

 

Si bien el tributo fue creado originalmente con carácter transitorio para financiar un fondo de ayuda al sistema bancario en la crisis de finales de la década de 1990, posteriormente se convirtió en fuente de recursos fiscales para el Gobierno.

 

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, anunció el fin de semana que extenderá el cobro de ese impuesto hasta el 2018 para asegurar recursos claves para el financiamiento del presupuesto general de la nación.

 

Cuellar sostuvo que otro de los escollos para el sector radica en los límites a las tasas de interés de algunos tipos de crédito, lo cual eleva los costos para los bancos, además de los exigentes requerimientos al público que limitan el acceso a los préstamos.

 

La cartera crediticia del país acumuló en el primer semestre de este año un saldo de 159.727 millones de dólares, equivalente al 42 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), menos que en otros países de la región donde incluso llega al 100 por ciento del PIB, destacó Cuellar.

 

Hay elementos como el control de tasas de interés que ciertamente restringe el crecimiento del sector, no sólo la tasa de usura, también hay controles en crédito de vivienda, en el crédito agropecuario, con un problema adicional y es que cuando se reducen las tasas de interés la banca se ve obligada a depreciar toda la cartera y a reducir las tasas, explicó.

 

Entonces realmente, cuando un banco desembolsa un crédito, finalmente no sabe bien qué le puede pasar en el camino, concluyó Cuellar, ex codirectora del Banco Central de Colombia.


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