Gales imparable en la Euro

Por: Confidencial Colombia - @confidencialcol | Julio 1, 2016

Gales, que participa en su primera Eurocopa, clasificó por primera vez a una semifinal de un gran torneo. En el segundo partido por cuartos de final del certamen continental, derrotó en Lille a Bélgica (3-1). Su última gran instancia había sido en cuartos de final del Mundial Suecia 1958, cuando en Gotemburgo cayó 2-0 ante Brasil.

Apoyados por muchísimos aficionados llegados desde la cercana frontera belga hasta Lille, la selección de Marc Wilmots se mostró agresiva en los primeros compases del partido. Eden Hazard y Yannick Carrasco se dejaron ver desde el principio y Gales, bastante replegada, se limitó a aguantar acometidas rivales como la del minuto 7, una triple ocasión belga en el interior del área que repelieron de forma casi milagrosa los zagueros británicos.

 

Respondió Gareth Bale un par de minutos después con un potente zurdazo que se fue al lateral de la red. El partido no ofrecía cuartel, un correcalles delicioso con ocasiones en ambas áreas en el que acabó cantando bingo Radja Nainggolan con un cañonazo desde 30 metros ante el que nada pudo hacer Wayne Hennessey. No se había cumplido el cuarto de hora de partido y el ofensivo fútbol de Bélgica ya había obtenido recompensa.

 

Era el momento para la reacción galesa, pero Bélgica no estaba por la labor. La selección de Wilmots empezó a mantener un poco más la posesión, retrasando unos metros Hazard su posición para trenzar con más facilidad en el centro del campo. Sin embargo, en una pérdida de balón de Nainggolan, Neil Taylor probó los excelentes reflejos de Thibaut Courtois en una ocasión muy clara para Gales.

 

Esta oportunidad animó al combinado dirigido por Chris Coleman, que disfrutó de unos minutos de cierto asedio sobre el área belga que no desaprovechó. Forzó un saque de esquina en el minuto 31 y el capitán Ashley Williams puso el empate en el marcador de cabeza con su primer gol en partido oficial con Gales en 39 partidos con los dragones. No se creó mucho más peligro en el resto del primer acto, y Bélgica agradeció la llegada del descanso ya que Gales se había adueñado del control del choque. La segunda parte comenzó con un cambio significativo de Wilmots. Retiró a Carrasco, algo desdibujado, y sacó a un centrocampista de fuerza y llegada como Marouane Fellaini.

 

 

 

Y Bélgica volvió a mostrar su mejor cara, la del arranque del primer tiempo. Kevin De Bruyne probó suerte con un zurdazo desde lejos, Romelu Lukaku también probó suerte y Hazard estuvo muy cerca de hacer el segundo en el minuto 50. Pero cosas del destino, fue la primera llegada galesa de la segunda parte la que acabó en gol. Balón en largo de Bale, gran centro de Aaron Ramsey y excelente movimiento de Hal Robson-Kanu en el interior del área para quedarse solo ante Courtois y definir con sangre fría.

Este tanto hizo que Bélgica se volcará más al ataque, pero con menos ideas. Las estrellas belgas hacían la guerra por su cuenta y a Gales le bastaba con no descolocarse para aguantar y seguir gozando de alguna ocasión a la contra o a balón parado. Bale era un dolor de cabeza constante y con el progreso de los minutos el futbolista del Real Madrid fue ganando en confianza.

 

En el tramo final Wilmots y su selección, al verse fuera del torneo, atacaron con más desesperación y eso conllevó un mayor desorden. Gales controlaba bien el partido y movía poco a poco el banquillo para oxigenar sus esfuerzos defensivos. En los últimos diez minutos prácticamente no vimos a los galeses superar la línea medular, pero tampoco Bélgica logró amenazar la meta de Hennesey.

 

Gales apretó los dientes, luchó por cada centímetro, por cada balón y acabó matando el partido con un golazo de cabeza de Sam Vokes en el minuto 85. Los dragones hacen historia metiéndose en su primera semifinal de un gran torneo superando la gesta de la selección galesa que llegó a cuartos en la Copa Mundial de la FIFA de 1954.

 

*Con información de Uefa.com


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