Maidana ya jugó una final

Por: Confidencial Colombia - @juankavalle | Diciembre 19, 2015

Este domingo (5:30 am) se jugará la final del Mundial de Clubes entre River Plate y Barcelona FC, en el Estadio Internacional de Yokohama. Jonathan Maidana ya jugó una final como estas, el 16 de diciembre de 2007, cuando Kaká levantó el trofeo siendo capitán del Milan y el adroguense fue defensa de Boca Juniors. Ahora Maidana tiene la revancha vistiendo camiseta de la banda cruzada, enfrentando al Barça de Messi.

Jonatan Ramón Maidana (Adrogué, 1985) tiene una cuenta pendiente con Japón y el Mundial de Clubes. El central diestro de River Plate es el único de los 23 miembros de la plantilla que tiene a sus órdenes El 'Muñeco' Gallardo que ya sabía lo que era disputar esta competición, incluyendo el duelo decisivo que medirá en la mañana de este domingo (11.30, hora española) a los Millonarios con el todopoderoso Barcelona de la temible MSN.

 

“Estoy muy feliz de estar nuevamente aquí en Japón con mis compañeros, como en el 2007 con Boca Juniors. Son experiencias únicas, que no las mezclo ni las comparo", comentó el marcador de punta en las horas previas al bautismo de fuego de La Banda Sangre ante el Hiroshima Sanfrecce, en las semifinales del mini torneo.

 

A decir verdad, Maidana se subió en Ezeiza al avión de la expedición riverplatense rumbo al sudeste asiático con una idea persistente martilleando su cabeza: volver con el título a Buenos Aires y sacarse en tierras niponas la gruesa espina que lleva clavada desde aquel 16 de diciembre de 2007 en el que Kaká y el Milan le hicieron pasar por un auténtico calvario vistiendo la elástica del más acérrimo enemigo de su actual equipo.

 

Y es que el experimentado zaguero criollo, único futbolista junto a Nicolás Bertolo que ha ganado la Copa Libertadores con Boca (2007 ante Gremio) y River (2015 ante Tigres), tuvo responsabilidad directa en cada uno de los cuatro tantos que el conjunto dirigido entonces por Carlo Ancelotti endosó a los Xeneizes para conquistar una corona que permitía al Milan en ese momento superar a su rival en títulos a nivel internacional.

 

Entre Inzaghi (autor de dos goles), de quien debía convertirse en su sombra y no dejarle tocar una pelota, y Kaká (un tanto y tres asistencias), que cayó constantemente por su zona de influencias e hizo todo tipo de diabluras,dejaron las costuras de un todavía joven Maidana al descubierto.

 

Especialmente dolorosa resultó la acción que supuso el 3-1 a favor de los lombardos: el último Balón de Oro terrenal (a partir de 2008 se los han repartido CR7 y Messi) encaró al hoy defensa de River junto a la línea de fondo, le superó con un elegante caracoleo de cintura y batió de un sutil toque a Caranta para liquidar definitivamente las esperanzas de remontada boquenses, que caerían finalmente por 4-2.

 

Una maleta repleta de experiencias

Ocho años después y con la maleta repleta de experiencias (Metalist Kharkiv, Banfield y River), títulos de prestigio y algún que otro susto, como la pedrada recibida en el pecho un año atrás en la Bombonera después de un Superclásico correspondiente a la Copa Sudamericana, Maidana regresa al ‘lugar del crimen’ dispuesto a resarcirse al fin del peor día de trabajo en su carrera a costa de otro genio de la redonda: Lionel Messi.

 

El destino, si es que finalmente el cólico nefrítico decide dar una tregua al astro rosarino, ha querido que el atribulado central de River tenga que lidiar con el cuádruple Balón de Oro azulgrana, un reto de enjundia que amenaza seriamente con arrojar por segunda vez el viento de la desgracia en pleno rostro de Maidana y de una escuadra argentina sobre el manto verde del estadio Internacional de Yokohama.

 

Pero en esta ocasión, Maidana y River llegan con los deberes hechos y un montón de horas de preparación a la espalda para tratar de contrarrestar la ‘fuerza’ del trío dinamitero que comanda las huestes de Luis Enrique.

 

Consciente de lo mucho que hay en juego y también del significado anímico que tiene este duelo para alguien que ha sufrido ya en sus carnes la humillación deportiva a manos de un enemigo superlativo, como era Kaká en 2007, Jony se ha machacado en las sesiones de entrenamiento y ha memorizado en su disco duro numerosas acciones de ataque de Messi con el objeto de mejorar sus prestaciones y conocer un poquito mejor los hábitos futbolísticos de su compatriota, aun a sabiendas de que un genio de la talla del rosarino es capaz de sacarse de la chistera un movimiento o un regate en el momento menos esperado.

 

En los planes de Martino

“Puede que esté en el mejor momento de mi carrera. Estoy en una edad justa, linda, donde me siento bien desde lo físico y desde el aspecto futbolístico. Esta es una posibilidad muy importante y muy linda. Es difícil llegar a esto y lo trataré de cuidar de la mejor manera”, aseveraba hace escasas fechas un Maidana queintegró la última convocatoria del Tata Martino para los encuentros que la albiceleste disputó el pasado mes de noviembre ante Brasil y Colombia.

 

Curiosamente, el pilar de la defensa franjirroja no pudo coincidir con un Messi que fue dispensado de la citación por su extécnico en el Barça al encontrarse en proceso de recuperación de la rotura del ligamento colateral interno de la rodilla izquierda que el 10 azulgrana sufriera a fines de septiembre contra Las Palmas y que le tuvo dos meses en el dique seco.

 

Con todo y con eso, Maidana es perfectamente consciente de que sólo la labor coral y armónica, especialmente en materia defensiva, del once que disponga Marcelo Gallardo frente a los campeones de Europa les dará opciones de reventar los pronósticos y acabar emulando al equipo de La Banda Sangre que en 1986 levantó por primera y única vez este trofeo (entonces llamada Copa Intercontinental) después de que un gol del uruguayo Antonio Alzamendi noqueara al Steaua de Bucarest, a la sazón verdugo inesperado aquella temporada de su rival de mañana en la tristemente célebre tanda de penaltis de la final de la Copa de Europa disputada en Sevilla.

 

“El equipo viene haciendo bien las cosas, luchamos por torneos importantes y eso te pone en lo más alto, así que estoy agradecido a mis compañeros que son la base de todo esto, al cuerpo técnico que me dio siempre la confianza, a nuestra afición y a la familia, que está siempre”, dice un Maidana que busca la gran revancha.


Comentarios