El madridismo necesitaba un partido así

Por: El Confidencial | Diciembre 5, 2015

El Bernabéu pitó primero a Benítez y después pidió la cabeza de Florentino, pero los goles triunfaron más que los abucheos, porque a la grada lo único que le importa es que su equipo gane.
 
 

Con goles todo fuego se apaga. Todo lo que podía salir bien en el Bernabéu esta tarde de puente salió bien. Desde el punto de vista del régimen establecido, el día no pudo ser más positivo. Había pánico en el entorno madridista por cómo iba a recibir al equipo después de todo lo que ha pasadodesde la abultada derrota contra el Clásico. ¿Pitos, gritos de dimisión, pañolada? Hubo parte de ello, porque el Bernabéu está cabreado, pero el público que en él estaba sabe apreciar cuándo su equipo juega bien y cuándo no. Los goles de la 'BBC' aliviaron en parte lo que estaba por venir, porque no hay nada que los goles no curen y cuantas más victorias como esta lleguen, menos se acordará el aficionado blanco de los errores sufridos.

 

La realidad, aun así, sigue siendo que el madridismo está preocupado. Es por ello que antes de empezar, cuando por megafonía se anunciaban los nombres de la plantilla, el del entrenador fue silbado de manera evidente y generalizada. A los pocos minutos, cuando aún el equipo no había abierto la puerta del Getafe, el "¡Florentino dimisión!" surgió de la grada. Pero cuando más se oyó fue nada más comenzar el segundo tiempo, pero entonces se produjo un hecho revelador: unos gritaban, otros silbaban. Unos quieren fuera a Florentino, otros aún siguen enamorados de la figura del presidente. Un alivio para el máximo mandatario blanco comprobar que aún no está solo.

 

Pero el partido no sólo se centraba en cómo iba a reaccionar el Bernabéu hacia el palco o el banquillo, sino también cómo se encontraba psíquica y deportivamente Karim Benzema. El francés ha vivido sus peores días como futbolista en el último mes y desde que en su momento el club mostrara su apoyo a su jugador, no ha vuelto a recibir el apoyo de los de arriba. Benítez sí decía que lo veía bien. Quería protegerlo, no exponerlo demasiado al juicio público que lleva sufriendo desde que salió su implicación en el 'caso Valbuena'. Y en el Bernabéu, Benzema encontró en los goles toda la protección y la felicidad que necesitaba.

 

Al poco de empezar, se veía que Pepe estaba motivado y eso es una buena nueva para el Madrid. El esta vez capitán blanco sí jugó bien, firme, autoritario en defensa, acertado en el pase largo y con ganas de subir. Apareció de repente por la derecha, como si fuera un lateral derecho al uso, y puso un centro que nadie esperaba, sólo Benzema estaba bien situado para meter la pierna y abrir el marcador. Benzema recibía el alivio de un tanto y el cariño de su grada, que hace ya tiempo que ha dejado de dudar de él. Ya no es un "gato", sino que es un devorador muy fino, un '10' que huele la sangre. Esa sangre que a veces parece que no le corre por sus venas, pero que cuando fluye ligera, Benzema despierta. 

 

La última vez que marcó al completo la delantera del Real Madrid fue el día del 9-1 contra el Granada. Ese día tuvo cierto parecido con el de hoy. El Madrid venía de perder en el Camp Nou y casi despedirse de la Liga. Sólo quedaba la Champions por delante. Y los nazaríes fueron los que pagaron los platos blancos rotos con la mayor goleada del Madrid en Liga en décadas. Esta vez no fue histórica la goleada, pero fue uno de los partidos más cómodos de lo que van de temporada. Y esta vez, otra vez, tras más de ocho meses, Benzema, Bale y Cristiano volvieron a juntar sus nombres en la tabla de goleadores del partido.

 

Pero no hay que olvidar que esta relación entre los tres esuna cuestión de egos muy peligrosa. ¿Por qué Messi, Suárez y Neymar marcan todos en casi cada partido que juegan juntos? Porque han ajustado sus egos al de los demás, aceptando que es más importante el beneficio grupal que el individual. Eso no está pasando entre la 'BBC'. ¿Cómo puede ser que Benzema, un tío que lo ha pasado tan mal, marque su segundo gol y su compañero, Cristiano Ronaldo, en vez de ir a abrazarlo y celebrar el tanto, mira al árbitro para recriminarle que no haya pitado penalti un instante antes? Si en vez de querer lo mejor para ellos mismos, empiezan a querer lo mejor para el equipo, el Madrid irá hacia arriba siempre y sin freno.

 

Cristiano, eso sí, fue a abrazar a Bale después de darle el 3-0 y después celebró a su estilo tradicional haber marcado el cuarto. No habría sido lo mismo este partido, no habría logado el Madrid un resultado tan amplio si no se hubieran visto unas versiones tan buenas de Toni Kroos y James Rodríguez. Hacía mucho que no se veía tan fino en el pase y sobre todo tan decisivo al alemán, perdido en la labor de pivote que no acaba de entender. El Getafe no le exigió porque casi que no compareció en el Bernabéu hasta que el Madrid pisó el freno tras el descanso. Entonces, Kroos tuvo metros y metros para pensar y poner el balón donde quería. Alexis evitó que la fiesta fuera completa y ya de paso, le recordó a la grada que estaba cabreada y volvió a pitar. Pero lo dicho, cuantas más goleadas, menos pitadas. Es matemático.

 

Ficha técnica:

4.- Real Madrid: Keylor Navas; Lucas Vázquez, Pepe (Arbeloa, min. 85), Nacho, Danilo; Kroos, Modric (Kovacic, min. 62), James; Cristiano, Bale y Benzema (Jesé, min. 78).

1.- Getafe: Guaita; Damián Suárez, Alexis, Cala, Roberto Lago; Lacen; Lafita, Sarabia, Víctor Ródríguez (Bernard, min. 79), Wanderson (Pedro León, min. 62); y Álvaro Vázquez (Scepovic, min. 46).

Goles: 1-0, min. 5: Benzema; 2-0, min. 16: Benzema; 3-0, min. 35: Bale; 4-0, min. 38: Cristiano; 4-1, min. 70: Alexis.

Árbitro: Mateu Lahoz (Comité Valenciano). Mostró cartulina amarilla a Danilo (min. 37) por parte del Real Madrid.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimocuarta jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante cerca 64.897 espectadores.


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