Tunja se respeta

Por: Confidencial Colombia | Septiembre 11, 2015

En 2011 la actual Representante a la Cámara Angélica Lozano dio inicio a su carrera política, aspirando al Concejo de Bogotá con el lema “La Séptima se respeta”, haciendo referencia a que se debía cuidar una de las vías más importantes de la capital y a no permitir que sobre ella se instalara un sistema de transporte urbano sin la adecuada planeación.

Más adelante el lema “Se respeta”, fue tomado por la senadora Claudia López, quien le añadió el nombre de nuestro país, haciendo referencia a que se debía expulsar de la política a quienes acceden a ella, con el ánimo de conformar mafias de corrupción que tienen como un único objetivo: desangrar las finanzas públicas del país.

 

Actualmente, este mismo lema “Se respeta”, es adoptado por la actual candidata al concejo de Tunja, Paola Núñez, quien le dice a los Héctor Elis, Ciros Ramírez y demás caciques que acuden a las elecciones locales de la capital de Boyacá, bajo la figura de sus familiares o amigos cercanos para amarrar el presupuesto municipal a su libre antojo y seguir haciendo de la ciudad lo que a ellos se les dé gana, “Tunja se respeta”.

 

En Tunja no pueden seguir siendo una ciudad que crece y crece, sin ningún rumbo y sin una meta clara de hacia dónde se apunta y cuál es su apuesta. Quizá por esto, aunque tiene mucho por mostrar, más allá del Puente de Boyacá, poco se le menciona en el escenario nacional y poco se hace para que el país voltee sus ojos hacia ella.

 

Es ahí donde se debe tener cuidado, porque la falta de atención de las entidades de control hacia la política local, hace que las mafias de corrupción hagan lo que se les viene en gana con los presupuestos municipales y departamentales.

 

Es por esto que la apuesta que hace la Alianza Verde en ciudades como Tunja con candidatas jóvenes, que vienen de la investigación académica y las consultorías como Paola Núñez, una apuesta interesante para rescatar la ética pública en la política local, cosa que no parece gustarles a sus contendores.

 

Extrañamente su publicidad exterior aparece destruida, sin que nadie de razón de cómo y cuándo sucedieron estos hechos, y lo que es peor, tampoco se sabe quién causó el daño, y sobre todo si este fue casual, provocado por vándalos o si alguien pagó por esto.

 

Son muchas las candidatas como Paola en el país, que no cuentan con una abundante chequera para poner una valla en cada esquina como sucede con algunos aspirantes en Tunja, ciudad que aunque no les queda lejos a los miembros del inútil Consejo Nacional Electoral, poca atención le presta. Por esto, quienes tienen ríos dineros en sus campañas, se pueden dar el lujo de exceder los límites que por ley se impone para publicidad política exterior (Vallas y pasacalles), sin que nadie les diga nada.

 

Hechos como el anterior dan a entender que en la política local, el juego es a cualquier precio y que a los oponentes no les importa los métodos que se utilicen para pasar por encima de su rival.

 

Por lo anterior estoy seguro que bien le viene a Tunja la frase de “Tunja se respeta”, porque si cosas como estas pasan mientras se compite por un lugar en el concejo, se podrá uno imaginar lo que sucederá a partir del momento en que quienes se dedican al sabotaje político, Dios no los quiera, sean elegidos.

 

Es por esto que creo que la apuesta debe ser por pedir que la frase “Se respeta”, se convierta en lema nacional, al igual que personajes como Paola Núñez, quienes deben hacerse presentes en todas las listas a cargos de elección popular, para que apuestas como estas, sean las elegidas, para que estas lleguen a las corporaciones públicas a ejercer la política en lo local y nacional con total transparencia, y así expulsar a quienes han hecho de este ejercicio una verdadera vergüenza nacional.


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