La otra cara de la llamada de Santos y Trump

Por: Andrés Ayala N. @andres11a | Febrero 12, 2017

Es enigmático que el presidente norteamericano no se haya pronunciado ante los medios de comunicación o tan siquiera haya escrito en su popular cuenta de twitter. De hecho, este silencio puede significar la intrascendencia del contacto con su homólogo colombiano, ya que todo lo que se sabe es únicamente por lo dicho o publicado por Santos, demostrando así que tal vez, la llamada tenía más un trámite de cumplimiento por parte del estadounidense, en vez de un acercamiento tan cálido como sostiene el colombiano.

Tras la esperada llamada de la Casa Blanca hacia el Palacio de Nariño con el objetivo realizar del primer acercamiento entre los presidentes Donald Trump y Juan Manuel Santos, mucho se especuló sobre el contacto.

 

 

Algunos con el temor de que esta primera aproximación presidencial no sea tan amistosa ante el intempestivo Trump y otros con el optimismo de tener una buena primera impresión gracias a una estrecha e histórica alianza tanto política como comercial con el país norteamericano.

 

 

Una vez finalizada la llamada, el presidente Santos tildó la charla como “positiva y diplomática”, demostrándole a la opinión pública que hay un deseo en ambas naciones para continuar con amistad y cooperación.

 

 

 

 

 

Por otro lado, es enigmático que el presidente norteamericano no se haya pronunciado ante los medios de comunicación o tan siquiera haya escrito en su popular cuenta de twitter.

 

 

De hecho, este silencio puede significar la intrascendencia del contacto con su homólogo colombiano, ya que todo lo que se sabe es únicamente por lo dicho o publicado por Santos, demostrando así que talvez, la llamada tenía más un trámite de cumplimiento por parte del estadounidense, en vez de un acercamiento tan cálido como sostiene el colombiano.

 

 

Ni en su cuenta privada ni la oficial de presidencia, ni por supuesto en la cuenta oficial del gobierno de los Estados Unidos o de la misma embajada gringa en Bogotá. Ni rastro de conversación por la contraparte estadounidense, que por sin embargo sí trinó de su encuentro con el presidente japonés además de otras decisiones sobre política de drogas.

 

 

 


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