“¿Y la violencia para qué?”

Por: Confidencial Colombia - Universidad Nacional | Mayo 14, 2016

Es una muestra que agrupa 70 piezas de siete colecciones de la Universidad Nacional (UN) entre grabados y documentos de artistas y profesionales de la medicina, dedicados a reunir elementos de la violencia en el país desde finales de los años 50 hasta la década de los 80.

Los asistentes podrán encontrar objetos, textos y obras de personalidades como el grabadista Luis Ángel Rengifo (con toda su colección del año 1964, compuesta por 13 grabados), Luis Paz, profesor de la Universidad Nacional (con 6 grabados), y obras pictóricas de Gustavo Zalamea, Beatriz González y Luis Caballero, entre una veintena de artistas.

 

Además, la exposición reúne piezas de la colección forense del Museo de Ciencias Forenses, entre ellas tres escopetas y dos peinillas acompañadas por una carta de José María Garavito Baraya a la Dra. Ofelia Acosta Díaz, una pistola automática Beretta o un taco de madera muestrario de huellas de aguja percutora de armas calibre 32. De igual manera de la muestra hace parte el Museo de Historia de la Medicina Medicina de la U.N., así como del Archivo Histórico.


De hecho, parte de la documentación está asociada a registros de eventos sobre la violencia: el embalaje de evidencia como armas, la toma de las huellas de los proyectiles y necropsias médico legales.

 

María Belén Sáez de Ibarra, directora de Patrimonio Cultural de la U.N., afirma que la exposición constituye un espacio de reflexión en torno a la violencia, no como un medio sino más bien como un fin. No obstante, precisa, a parte da cuenta sobre cómo la ciencia se ha referido a la violencia en el país.

 

Según la profesora Sáez, lo que quizá pone de presente la exposición es que la violencia ha sido un propósito que nos ha llevado a “absurdos sin salida”.

 

“Hay una alusión a los medios de comunicación, a la sociedad y su forma de consumo, también una alusión al cuerpo desde la medicina y desde la ciencia forense, y cómo estos regímenes probablemente nos han sometido a una naturalización de la violencia en Colombia; como si fuera algo cotidiano y normal, como si fuera inherente a nuestra condición sociocultural”, explica la profesora Sáez.

 

Las piezas, insertas dentro de un momento histórico, se articulan con escenarios de manifestación y activación de ideas políticas, de convulsión por la formación de movimientos guerrilleros.

 

Desde este sábado y hasta el 23 de octubre, los espectadores podrán reflexionar sobre hacia dónde nos ha llevado esa violencia, expuesta de alguna manera en las colecciones; también qué es lo que pone de presente en la actual coyuntura, en la que se quiere poner fin a más de medio siglo de guerra interna.

 

La directora de Patrimonio Cultural señala que Colombia está dentro de una transición en la que alrededor de la violencia se está replanteando sus valores, y no son solo los de los protagonistas del conflicto, también de una sociedad que no ha fijado una postura. La exposición es una oportunidad para reflexionar “porque ya es momento de asumir una posición de todo” cuanto ha ocurrido.

 


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