Colombia dio el sí

Por: Katerine Leal @KT_Leal | Abril 7, 2016

La Corte Constitucional adoptó un fallo definitivo frente a permitir el matrimonio entre parejas del mismo sexo. El país, se convierte en el cuarto de América Latina en decir Sí a la igualdad.

La Corte definió el derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio en condiciones iguales frente a parejas heterosexuales, al fallar en favor de cuatro acciones de tutela que piden aclarar una sentencia de 2011 que jueces y notarios no están cumpliendo.

 

Lo que cambia es que la unión de parejas del mismo sexo en una notaría tendría los mismos procederes que un matrimonio entre hombre y mujer, pues si bien el matrimonio igualitario es permitido desde el 2013, las parejas que acceden a este beneficio tienen más dificultades a la hora de casarse, y se enfrentan a la posibilidad de que el juez se niegue a unirlos en matrimonio.

  

Aunque el magistrado ponente, Jorge Ignacio Pretelt, argumentó que la unión civil solemne entre parejas del mismo sexo no debe recibir el título de matrimonio, la Corte Constitucional, con votación mayoritaria, ratificó el sí al matrimonio igualitario, convirtiendo a Colombia en un país a la vanguardia en la protección y garantía de esta población.

 

Con este, ya son varios y diversos los logros jurídicos para la comunidad homosexual en Colombia en los últimos años. En noviembre pasado la Corte Constitucional falló en favor de la adopción por parte de parejas del mismo sexo, siempre y cuando uno de los dos sea el padre biológico.

 

Pero también habían logrado ya en el pasado avances significativos hacia la igualdad de derechos como el cambio de nombre a otro sexo en 1993, la posibilidad de afiliarse al sistema de salud según fallo de la Corte en 2007, el reconocimiento de la unión marital de hecho y el derecho a la pensión de las parejas de gays y lesbianas en 2008.

 

Y es que no ha sido un camino fácil para los defensores de los derechos de la comunidad LGBT. Antes de 1980 en Colombia era penalizada la condición de homosexualidad. Y solo hasta el año 2000 la Corte Constitucional declara que la diversidad sexual y su expresión pública están amparadas por la ley.

 

Uno de los logros más importantes para lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas fue la decisión del alto tribunal de justicia en 2011 que la unión de parejas del mismo sexo constituye una familia. Pero la posibilidad de poder acceder al matrimonio en igualdad de condiciones que parejas heterosexuales fue sin duda, una de las batallas jurídicas más importantes para la comunidad LGBT.

 

La discusión al interior de la Corte Constitucional fue intensa y llena de argumentos jurídicos  complejos  en pro y en contra de los magistrados encargados de tomar la decisión.

 

La ponencia negativa elaborada por el magistrado Jorge Pretelt, bascaba resolver varias tutelas interpuestas por parejas homosexuales que quieren tener el derecho a casarse por vía civil, no tiene el respaldo de la mayoría de los magistrados del tribunal.

 

En Colombia, por decisión de la propia Corte Constitucional en 2011, se permiten las llamadas uniones solemnes. El Congreso tenía dos años para reglamentar esa modalidad. Pero como no lo hizo, y ante los reclamos legales de homosexuales a los que se les niega en las notarías la formalización del vínculo legal, la Corte entró a decidir de fondo las tutelas y resolver el asunto.

 

Como en otras decisiones similares de la Corte, algunos sectores conservadores del Congreso, la Iglesia católica y asociaciones civiles que están en contra del reconocimiento de  derechos a la comunidad LGBT han protestado por la reglamentación del matrimonio igualitario.

 

Andrés de la Cuadra, activista de la Comunidad LGBTI, afirma que “el sí de la Corte Constitucional tiene un efecto simbólico en la sociedad y su conjunto, porque esto es un sí a la diversidad, a la pluralidad, a la diferencia. Y eso simbólicamente tiene un peso ante la sociedad, en la medida en que la Institución y la Constitución le den el respaldo a la diversidad ya es señal de que hay un cambio. La Corte al votar sí demuestra que quiere avanzar en torno a la igualdad”.

 

¿Qué sigue para la Comunidad LGTBI en torno a sus derechos?

De la Cuadra, afirmó que “no sirve de nada un estado que legitima mis derechos desde la igualdad, cuando tengo una sociedad que sigue ‘retrograda’. A mí no me sirve de nada que yo pueda casarme con mi novio si nos van a seguir rechazando y vamos a seguir siendo víctimas de agresión. Incluso no me sirve de nada casarme si, en muchos de los casos, ni siquiera los papás van a asistir a mi matrimonio, porque Colombia, tristemente, es un país de padres homofóbicos.

 

A mí lo que más me inquieta de la lucha por nuestros derechos desde los espacios judiciales y legislativos, es que avancemos ahí, pero no avancemos en todo lo demás que tiene que ver con la sociedad.

 

Por eso el siguiente paso, poniéndolo en términos del gobierno, es hacer una ‘Locomotora de la Diversidad’ que jaloneé una política pública con estrategias y acciones claras y contundentes para seguir combatiendo la discriminación y la homofobia.

 

Algunos de los retos será crear una estructura de protección a las parejas diversas que van formalizar sus uniones dentro del espacio del matrimonio igualitario. Mi pregunta es ¿cuál va ser la estrategia del Ministerio de Educación para formar ambientes escolares incluyentes", concluye De la Cuadra.

 

Personalidades colombianas han celebrado la decisión a través de sus cuentas en Twitter: 

 

 

 

 


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