¿Cuáles son las retos que enfrentan las personas con discapacidad?

Por: Confidencial Colombia | Diciembre 3, 2015

Una de cada siete personas en el mundo vive con algún tipo de discapacidad. Según los resultados de la encuesta nacional de demografía y salud del 2010, en Colombia hay más de 3 millones de personas con alguna discapacidad.

En el mundo se reportan alrededor de 7 mil millones de personas y según la Organización Mundial de la Salud, mil de ellas tienen algún tipo de discapacidad. En la actualidad 200 millones de estas personas experimentan serias barreras para desenvolverse en la sociedad y 100 millones son niños. Pero si miramos hacia el futuro la preocupación es aún mayor. La prevalencia de la discapacidad va en aumento, como consecuencia de una población que está envejeciendo y del aumento de enfermedades crónicas como la diabetes, el cáncer, las enfermedades, cardiovasculares y trastornos de la salud mental.

 

Según cifras registradas en el informe mundial de la OMS, el 80% de las personas con discapacidad vive en países en vía de desarrollo y reportan los peores resultados sanitarios y académicos, una menor participación económica y unas tasas de pobreza mucho más altas que las personas sin discapacidad. Todo esto debido a los obstáculos que encuentran frente al acceso a servicios básicos como la salud, la educación, el empleo, el transporte, la accesibilidad y hasta a la información, a lo que se suman entre otros factores negativos, la estigmatización y la discriminación social.

 

Esta realidad no es ajena a Colombia, donde las cifras del Censo y de la Encuesta Nacional de Demografía y salud reflejan que este porcentaje asciende al 7%, es decir, más de 3 millones de colombianos viven con discapacidad.

 

Según un análisis del CENSO y del Registro de localización y caracterización de personas con discapacidad, realizado por la Fundación Saldarriaga Concha:

 

• El 80% de las familias con personas con discapacidad pertenecen a los estratos más pobres.

• Solo el 48% de los niños y niñas con discapacidad terminan su educación básica, y sólo el 5% accede a educación superior.

• El 61% no recibe ningún tipo de ingreso económico o para su subsistencia


• Casi el 90% manifiesta barreras físicas y de actitudes para desenvolverse como cualquier persona en la Sociedad

 

Teniendo en cuenta esta situación y con el objetivo de llamar la atención y movilizar a la ciudadanía frente a la inclusión en la sociedad y el desarrollo de esta población, desde hace 23 años, por una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptada cada 3 de diciembre, se conmemora el día internacional de los derechos de las personas con discapacidad.


Por la inclusión y los derechos de las personas con discapacidad



Juan Sebastián Betancourt tiene 29 años, es administrador de negocios internacionales y en la actualidad está desarrollando su propia compañía, para asesorar empresas en la construcción de un modelo de responsabilidad social y de inclusión. A los 17 años, mientras disfrutaba de una excursión con los compañeros de su colegio, tuvo un accidente en la piscina, que le produjo una grave lesión medular. Desde entonces, a bordo de una silla de ruedas emprendió una titánica lucha para dejar un legado social que haga de la nuestra, una sociedad realmente incluyente frente a las personas con discapacidad.



Para él, la conmemoración del día internacional de los derechos de las personas con discapacidad “es una oportunidad no solo para celebrar sino para recordar que en el mundo cerca del 15% de la población tiene algún tipo de discapacidad, lo que se convierte en esa alarma que nos lleva a reflexionar sobre la atención, el respeto y las pocas oportunidades que se brindan a estas personas. Es muy importante que celebremos este día para darle a conocer al mundo cual es el panorama actual, qué es lo que se está viviendo y que se puede mejorar”.

 

Accesibilidad para todos



Y es precisamente en este punto en donde la accesibilidad física y comunicativa juegan un papel determinante, ya que generan un cambio de actitud frente a estos aspectos ofrecería sin lugar a dudas más y mejores oportunidades a las personas con discapacidad. Según Juan Sebastián, “iniciativas de movilización como la conmemoración del día internacional de las personas con discapacidad, nos permiten visibilizar problemáticas tan importantes como la falta de accesibilidad en las ciudades”. Y es que basta con dar un simple vistazo para darse cuenta que pese a que en el mundo se reportan mil millones de personas con algún tipo de discapacidad, ninguna ciudad fue planificada teniendo en cuenta las enormes dificultades que puede llegar a tener una persona con movilidad reducida, discapacidad visual o auditiva, por citar tan solo algunos ejemplos.



Las personas con discapacidad representan casi el 7% de la población, el 90% de ellos manifiesta enfrentar barreras físicas y de actitud para desenvolverse como cualquier persona en la sociedad.



De igual forma las personas mayores constituyen el 10% de la población, las mujeres embarazadas representan otro porcentaje importante junto a las mujeres con niños en coches, de esta manera vemos cómo el tener ciudades accesibles beneficiaría mínimo a casi el 40% de la población colombiana.



Por esta razón durante el proceso de generar entornos y ciudades amigables es necesario tener en cuenta algunas normas básicas que como comunidad debemos cumplir para garantizar la accesibilidad y la inclusión en vías públicas, espacios libres y edificios:



• Promover el diseño universal (es la posibilidad de que todas las personas, independientemente de sus características o condiciones físicas, sensoriales o sociales, puedan tener acceso a las mismas oportunidades en igualdad de condiciones)
• Verificar el ancho y peso de las puertas y el acceso a los baños
• Revisar las rampas y su inclinación
• Detectar y corregir posibles obstáculos que se puedan encontrar en lugares de circulación
• Los mostradores y ventanillas deben considerar el concepto de diseño universal, con el fin que las personas usuarias de sillas de ruedas y de talla baja, puedan tener un adecuado acceso y una fácil interacción
• Incluir señalización en braille, ranuras y texturas en el piso con el fin de facilitar la orientación de personas con discapacidad visual
• Implementar sistemas de alarmas tanto auditivas como visuales
• En recepciones de edificios o centros de información incluir un mapa de ubicación o plano de la edificación en alto relieve, en Sistema Braille y/o en sistemas de audio y video.
• Incorporar apoyos técnicos de acuerdo con las diversas discapacidades, entre adaptaciones acústicas, teléfonos para sordos, intérpretes, etc.
• Disponer de sillas y ventanillas prioritarias para las personas con discapacidad
• Dar prioridad en la atención a ciudadanos con algún tipo de discapacidad en las filas y el sistema de asignación de turnos
• Permitir el ingreso de perros guías o de apoyo, especialmente para las personas ciegas y sordociegas, así como el ingreso de familiares o cuidadores, cuando lo requieran.

 

Comunicación accesible



Sin embargo, más allá de derribar las barreras físicas, las personas con discapacidad se enfrentan diariamente a grandes obstáculos de comunicación que les impiden acceder a las oportunidades y avanzar en sus proyectos de vida. Por esta razón es fundamental que la comunicación de una sociedad incluyente sea clara, respetuosa, adecuada y oportuna para que pueda llegar a todos de la manera correcta.



• La audio descripción, dirigida a personas con discapacidad visual, es la narración descriptiva de películas o contenidos de imagen
• Los subtítulos son indicados para personas con discapacidad auditiva
• El Lenguaje braille es un sistema por puntos, que utilizan las personas con discapacidad visual, para leer y escribir.
• El lenguaje de señas es utilizado por las personas sordas para comunicarse.
• La lectura fácil, basada en un lenguaje resumido y sencillo, es especial para que puedan ser comprendidos por personas con discapacidad cognitiva.



El marco legislativo y normativo


El que las ciudades no cumplan en un 100% los estándares universales establecidos en accesibilidad, podría indicar que en Colombia no existen leyes ni normas que obliguen a que edificios, restaurantes, calles, entre otros, cumplan con esto. En el país sucede lo contrario, desde hace más de una década se ha establecido un marco legal para hacer todo mucho más accesible.


Colombia cuenta con la Ley 361 de 1997, que establece los mecanismos de integración social de las personas con discapacidad en los ámbitos de educación, salud, empleo, accesibilidad, entre otros. En este último capítulo se constituyen las normas y criterios para facilitar la accesibilidad a las personas con movilidad reducida en espacios públicos, mobiliario urbano, así como en la construcción o reestructuración de edificios de propiedad pública o privada.


Así mismo, los decretos 1538 de 2005, por el cual se aclara el término de accesibilidad, y 1660, por el cual se reglamenta la accesibilidad en los modos de transporte de la población, también hacen parte de este ordenamiento.


Se cuenta también con la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por las Naciones Unidas en el año 2006, y recién ratificada en Colombia, lo que significa que ahora hace parte del ordenamiento constitucional del país, es decir, tiene un poder legal superior al de cualquier ley ordinaria, decreto o código.


Para Luisa Fernanda Berrocal, Líder de Movilización Social de la Fundación Saldarriaga Concha, “Siempre existen mecanismos por la vía legal, como la tutela e incluso las acciones populares, para que los establecimientos públicos o privados tengan unas condiciones mínimas de accesibilidad. Sin embargo es importante que todas las personas nos volvamos veedoras y movilizadoras del tema. Se puede hacer un seguimiento, con acciones concretas y sencillas en las que todos podemos participar, por ejemplo, aprovechando el poder de las redes sociales y del voz a voz, para poner en evidencia las fallas de accesibilidad de un determinado sitio público o privado. Qué tal si todos los que conocemos a alguien con discapacidad, o los que tenemos a algún familiar con alguna limitación, bien por condiciones físicas o sensoriales, o incluso por su edad, dejamos de ir a comer o a comprar a sitios que no son accesibles, habría un impacto económico importante que los forzaría a transformarse”.



Un día para recordar

Según Juan Sebastián Betancourt “Las personas con discapacidad podemos tener una vida duradera, fructífera y alegre. Todo depende de nuestra actitud, del apoyo que recibamos de nuestros familiares y amigos, y de las oportunidades que la sociedad nos brinde. La invitación es a conmemorar el 3 de diciembre como un recordatorio de que no debemos desfallecer, de que debemos persistir con amor y dedicación. Luchemos por hacernos visibles, porque se conozcan nuestras historias de vida, para que de esta forma logremos sensibilizar a un mundo ajeno a la discapacidad”. Este profesional de los negocios seguirá trabajando a través de su compañía para crear conciencia en los demás de que vale la pena ser incluyentes, no solo en términos de tranquilidad emocional sino económica. ”Por ejemplo, si yo puedo hacer que mi local sea incluyente, lograré que más personas acudan a él, obteniendo así una mayor rentabilidad. Y si tengo en cuenta que por lo general las personas con discapacidad no andamos solas, estaremos migrando hacia un mercado cada vez más eficiente”, concluye.

 

#EnModoIn: Una campaña por la inclusión

En consonancia con los objetivos que persigue la conmemoración del día internacional de las personas con discapacidad, la Fundación Saldarriaga Concha lidera la campaña #EnModoIn, una iniciativa creada con el propósito de hacer de Colombia un país incluyente, en el que la participación de todos los ciudadanos garantice un proceso de cambio hacia una cultura que acoja a personas sin distinción de edad, credo, raza, género y condición física o cognitiva.

 

Para conocer más visite www.enmodoin.com

 


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